Las declaraciones Elvio Paolorosso sobre Messi | Selección argentina
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"Me encontré a Messi sólo, llorando como un nene que perdió a la madre"

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Daniel Herrera

Viernes, 14 de septiembre de 2018. 13:01
Leo Messi, tras la derrota de la selección argentina ante Chile en 2016.
Leo Messi, tras la derrota de la selección argentina ante Chile en 2016.

El fútbol a veces te hace elevarte hasta el más alto de los olimpos de los dioses, para otra descenderte a los infiernos. Cuando ganas no hay memoria, pero una dolorosa derrota se te queda grabada para siempre en la memoria... cómo le pasó al jugador del FC Barcelona, Leo Messi.

La máxima estrella culé ha ganado prácticamente todo desde que iniciara su carrera como futbolista profesional en el Camp Nou. Sin embargo, también ha sufrido varios varapalos, especialmente uno de ellos, que lo tendrá tallado en su mente para la posterioridad.

Se trata de la final de la Copa América Centenario de 2016. Tras perder el título el año anterior en la tanda de penaltis ante Chile, los mismos protagonistas se citaban de nuevo en el MetLife Stadium en Estados Unidos.

Argentina y Chile empataron sin goles al final del tiempo reglamentario y el partido volvía a decidirse desde el punto fatídico. Leo Messi fue el encargado de tirar el primer lanzamiento de la 'Albiceleste', mandando el balón al cielo de Estados Unidos. Finalmente, la Roja acabó alzándose por el trofeo por segundo año consecutivo.

Elvio Paolorosso, preparador físico de Gerardo Martino, técnico de Argentina en aquel torneo, analizó el duro momento por el que atravesó Leo Messi las horas posteriores a la derrota de su equipo: "El vestuario después de la Copa América fue muy doloroso, pero lo peor vino después. A las 2 de la mañana, más o menos, fui a la utilería y encontré a Leo, solo, absolutamente solo, llorando como un nene que perdió a la madre",  expresó Elvio Paolorosso.

Por último, el ex preparador físico de Argentina añadió el emotivo abrazo que se dio con el '10' blaugrana en ese momento: "Estaba tirado, ahí, sin que alguien lo pudiera consolar. Lo abracé y lloriqueamos un poco los dos", zanjó.

 

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