Athletic Club - Eibar | Crónica Derby San Mames | Liga 2017/18
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Athletic Club
1-1
SD Eibar

Empate y tristeza

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Con los culebrones de Kepa Arrizabalaga y de Aymeric Laporte fustigando toda la semana casi costaba recordar que el Athletic Club se citaba este viernes en San Mamés con la SD Eibar obligado a cambiar su racha casera. Un duelo ante un rival forjado en cemento armado, al que empero se le da mal la Catedral, pero que hoy ha empatado (1-1) con goles de Aritz Aduriz y Kike García. Ni tan mal resultado porque pudo ser peor...

Los rojiblancos, ya con diez jornadas consecutivas sin perder, hacían frente al rocoso conjunto armero mostrando caras distintas, pero predominó la mala, la triste, la de acabar viéndose encerrado atrás, en tu propio campo encima, con algunos cambios incomprensibles desde el banquillo hasta acabar con una buena pitada. Se ha caído en la empatitis aguda, siete en diez jornadas, que está bien, es un punto, pero en la liga de tres acaba siendo como el tipo que gana lo justo para vivir, pero no le da para poder irse de vacaciones, que en este caso sería ir a Europa. Y la imagen en fin, mala muy mala.

Ziganda, dio la primera gran noticia de la tarde al dejar fuera de su lista a Laporte, certificando su au revoir a Bilbao, en una noche curiosa en la que Mendilibar (con seis cambios tras jugar el lunes) también dejó fuera a sus dos hombres que van a llegar a Lezama, Ander Capa y Dani García. Era un equipo de músculo, al que avisó el de Zaldibar en la charla previa de salir muy puesto y muy físico para incomodar a los leones, susto de Orellana incluido.
Herrerín se sacó la espina poniendo un balón en largo en el que Williams casi le pilla la cartera a la zaga armera tras pifia de Juncá, pero Dmitrovic impidió el gol, al igual que luego Iago en un mal despeje de Iturraspe. Eso no oculta que los azulgranas gobernaron el primer tiempo con bastante comodidad ante el empeño vizcaíno en jugar siempre en largo, con escaso acierto además, ya que sus centrocampistas no la olían. Y, consecuentemente, sin balón, sus laterales no subían y los delanteros pasaban totalmente desapercibidos.

Cuando la inquietud se iba apoderando de la grada Williams tuvo otro mano a mano con el meta visitante, Etxeita cabeceó fuera un córner y Aduriz otro centro de Susaeta. Parece que por fin el equipo, aún sin jugar nada, salió de la catalepsia, porque la media hora inicial fue un pobre ejercicio futbolístico con el portero bilbaíno como 'quaterback'. Visto lo visto el 0-0 al descanso fue justo aunque a los puntos habrían ganado los guipuzcoanos.Algo tenía que cambiar.
Lo hizo Iñaki Williams, que en un jugadón marca de la casa le fabricó primero el 1-0 a Aduriz, quien remachó en el segundo palo, y casi le dio el segundo a Raúl García tras torear a Juncá. El punta quiso dejar claro que su renovación es un brindis al futuro, y el equipo bien que lo agradeció, dio un paso al frente y el público a su vez protestando al trencilla malagueño. El partido estaba en plena cocción moviéndose ya los banquillos con las entradas de Charles y Sabin Merino, que parece contar con más chance que Córdoba.

Ganaba el Athletic pero la posesión seguía siendo claramente armera y su empuje le iba a dar el empate en un barullo mal defendido, con Saborit de 'miranda', que Kike García alojaba en la red justo antes de que entraran Capa y Beñat, uno por bando. Había que jugarse los cuartos con un equipo que tenía muchas dudas. Pese a que Unai Núñez tuvo una buena opción de romper la igualada, los de Ziganda estaban metidos muy atrás con lo que hasta se escucharon unos cuantos silbidos que presagiaban tormenta.
Orellana no paraba de percutir, Inui centraba, superando por completo a los bilbaínos que sufrían como perros encerrados ante Iago. Tan mal lo debió ver el entrenador que sorprendentemente metió a Vesga por Susaeta en un relevo que ya terminó de encrespar los ánimos, porque se temía por el puntito como un equipo pequeño, atrincherados. De hecho Arbilla soltó un obús en el 89' que alguno le cortó la respiración. Menos mal que no entró, lo que sí lo hizo fue una pequeña depresión. ¡Adiós Laporte!

Un contenido de:
Asís Martín

Viernes, 26 de enero de 2018. 21:48
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