Athletic Club | Recuerdos de Julen Guerrero y Laudrup
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Retales de pensamientos balompédicos

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Me gusta el fútbol. Ese deporte que se juega con un objeto redondo el cual es capaz de provocar que sueltes cuesta abajo el cochecito de tu hijo cuando vas paseando por el parque y te llega por azar la pelota con la que unos niños están jugando, solo por la enfermedad de darle dos toquecitos antes de devolvérsela a sus legítimos dueños. Me gusta ver grandes partidos. Me encantan los campos de la Premier. Me gusta el olor de la hierba recién cortada.
El fútbol para mí huele a eso y a puro. Me gusta ver a los grandes futbolístas. Soy un urrateador de jugadas. Soy capaz de tragarme el mayor bodrio de partido de la tierra si hay algún jugador talentoso que pueda dejar alguna jugadita, algún regate, algún pase de tiralíneas.  Mi ídolo de niñez no jugaba en el equipo de mis amores, su nombre: Michael Laudrup. Como se suponía que iba para futbolista, no se me caen los anillos al reconocer que le trataba de imitar en todo. Quería hasta llevar el pelo como él, supongo que por la creencia de que imitarle capilarmente me ayudaría a conducirme al centro de la esencia de su fútbol.
Laudrup era como Fred Astaire. Como "Magic" Johnson. Qué clase. Qué inteligencia. Qué pases. Qué regates... Sólo hacia tres realmente. La cuerda, el de salir de derechas y el 1-2 y los combinaba entre sí de forma impecable e imposible para cualquier defensor. Siempre una combinación apropiada de tres elementos para que nadie le pudiera quitar la pelota. Un elegantísimo trilero. Un caballero del fútbol. El juego de alta escuela de Andrés Iniesta no hubiera existido como tal sin Michael Laudrup.
Me gusta el Athletic Club. Me gusta su filosofía. Me gusta la identificación de los bilbaínos con su equipo. El Athletic es una religión que une a personas de muy distintas sensibilidades y eso siempre me ha gustado y creo que ha sido un elemento de unión muy importante en épocas difíciles. Me emociona cuando alguien de Salamanca, de Madrid, de Japón o de Inglaterra sienten la autenticidad de este club y se enamoran, al comprenderlo, de nuestro equipo.
La filosofía del Athletic Club es expresión de la idiosincrasia de los bilbaínos y no es una fanfarronería vacía ya que siempre va acompañada de una eterna fuerza de voluntad para llevarla a cabo. Como dice el genial cineasta New Yorkino autor de "Annie Hall" al que no entiendo como no le han dado aún el Nobel de Literatura: "Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas, se dicen solas".
Y ahí seguimos ciento y pico años después orgullosos de nuestra forma de ser, de hacer y de entender este deporte y con una lista de éxitos que ya la quisieran muchos otros para sí. Y los que te rondaré morena.  Mi ama se hartó de coser "7"-s de Dani en las camisetas del Athletic. Yo era un niño a un balón pegado. Iba dando toques por la calle camino de clase. Lo llevaba por casa. Iba conmigo a todas partes. En mis cumples y en navidades era muy fácil acertar con mi regalo. Y muy fácil fracasar y obligarme (agradecido como soy) a esa maravillosa expresión que todos hemos soltado alguna vez "eh… gracias... justo lo que quería..." cuando el regalo no era redondo y chutable. Mi caso era simple y fácil, siempre quería otro balón. El resto de juguetes me interesaban muy poco.
Me gusta mucho la plantilla de este año del Athletic. Me encanta que Raúl García se haya convertido en "nuestro cabrón" (transcribo la opinión de los bares tal cual, bares que son esas "escuelas de todas las cosas" donde se dicen las verdades). Necesitábamos un carácter como el del de Estella. Un futbolista de gran talla que se complementa con Aritz perfectamente. Y un guerrero. Ok. Sí. A mí también me ha recordado a ÉL (8). Si esto va de retales y de nostalgias tengo que volver a hablar de Julen Guerrero. Qué jugador madre de Dios. Recuerdo la primera vez que le ví jugar. Pensé: este tío es un imán muy grande en todos los sentidos. Recuerdo los cambios de banda con las dos piernas y el como seguía corriendo la jugada porque tenía la mejor llegada que yo he visto en San Mamés.  En fín... Aparte de mi futbolitis, también me gustan otras muchas cosas. Me gusta el cine, me gusta leer las grandes historias y me encanta escuchar a personas interesantes que tienen cosas que contar. Me encantan las cañas bien tiradas entre amigos y acabar ebrios arreglando el mundo y filosofando mientras los primeros rayos de sol del amanecer funden las estrellas hasta hacerlas desaparecer.  Pero a parte de todo esto y de otras muchas cosas me encanta el fútbol. Como decía una ex mía: "tu Sálvame". Y por encima de todo esto, siempre, el Athletic Club de Bilbao. Sobrio, clásico, auténtico y único. Orgullo de pertenencia. Aroma del fútbol de siempre.
Por Gorka Alvarez, ex futbolista, cantante de 'El Mentón de Fogarty' 

www.facebook.com/elmenton
Otro artículo de Gorka Alvarez: "El Athletic Club de Holanda"

Un contenido de:
Asís Martín

Domingo, 01 de noviembre de 2015. 00:11
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