Athletic Club | Debate sobre Kuko Ziganda
Secciones

El Athletic y el frágil nido del Kuko

Reportar vídeo


Puedo compartir la opinión de que Ziganda no es el mejor entrenador posible para el Athletic Club. Y opino, directamente, que el “meritoriaje” en el Bilbao Athletic no es requisito suficiente para acceder al banquillo del primer equipo.

Primero, porque creo que dicho banquillo sólo debiera estar abierto a entrenadores consagrados. Y segundo, porque los protocolos que regulan el escalafón de Lezama, en mi modesta opinión, a veces son profesionales y otras no tanto.  Pero creo que Ziganda es un buen entrenador. Y sobre todo, un entrenador bueno.  Por eso, el juicio sumarísimo y ejecutorio que se ha abierto contra su figura me parece desproporcionado e injusto. Se habla de que está hundiendo al Athletic, de que funciona con ocurrencias, de fútbol delictivo, de que carece de la confianza de la plantilla, de que tiene harto a Josu Urrutia,...
  ¿Harto?  Es cierto que la temporada está siendo horrible; que ir a San Mamés es una tortura y verle competir en los desplazamientos conduce a la depresión.  Pero no es algo nuevo ni más grave que lo que vimos en fases de Ernesto Valverde y en la segunda campaña enterita de Marcelo Bielsa. Con la diferencia de que estamos a muchos puntos del descenso y clasificados como líderes en Europa.  Y también es cierto que Ziganda está en esta guerra peleando con tiragomas. Con jugadores clave que se hacen mayores. Sin refuerzos. Con lesiones de jugadores fundamentales. Y con convulsiones internas en la plantilla, que se han prolongado durante meses.  Algo que ya le pasó en el Bilbao Athletic, donde después del mérito extraordinario del ascenso, fue privado de jugadores esenciales para competir con garantía.  Y que por cierto le había pasado en Jerez, donde empezó la pretemporada con una plantilla de siete jugadores de primera división.  Por ello decía que es un entrenador bueno, fiel a la casa, porque nunca ha protestado ni evadido responsabilidades, pudiendo hacerlo.  Y algo habrá que decir de los jugadores, con fichas mucho mayores que la exigencia que encuentran por parte de quien les paga.
  Cuando un solo jugador de un equipo gana diez veces más que toda la plantilla del rival, dígase el Formentera, aunque el entrenador falle mucho y “el fútbol sea así” y “el que crea que va a ser fácil no tiene ni puta idea”, pues la mayor responsabilidad de la derrota es de los jugadores.  El equipo ha respondido y apretado los dientes cuando ha visto las orejas al lobo, a tres puntos del descenso. Y es que categoría no les falta. Pero una vez tranquilos, en tierra de nadie, ha vuelto la duda existencial, la falta de exigencia, y el coñazo universal.   No creo que arregle nada echar ahora al entrenador. Y creo que Ziganda merece mucho respeto.   Llegará el final de temporada y será el momento de los aprobados y los suspensos.  Y no sólo para el KuKo.  Su problema es que suspendiéndole a él, los demás se van de rositas.  Por eso vuelan tranquilos sobre su frágil nido.
Por Gonzalo Arroita. Urbanista y socio del Athletic Club

Un contenido de:
Gonzalo Arroita

Viernes, 09 de febrero de 2018. 09:10
Enviar comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *