Entre pulpos y piedras - ElDesmarque Bizkaia
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Entre pulpos y piedras

 

gbv-zumaia-252.jpgLa luz del candil apenas ilumina un par de metros, envuelto en una oscuridad total, los resbaladizos estratos que modelan la orilla a modo de canales de agua, son el lugar perfecto para pasar a la acción. Observa detenidamente los movimientos de la arena, en busca de alguna señal que marque su posición. Unas suaves burbujas le delatan. Con el arpón en la mano, muy atento, lanza un golpetazo que le arranca de su escondite. “Este ya no se escapa”, exclama sonriente con el pulpo retorciéndose en la punta de la herramienta, un mordisco entre los ojos, y “a la cazuela”, señala victorioso. Pedro, lleva pescando pulpos desde que se acuerda, la oscuridad de la noche y la bajamar, son sus aliadas. No falla. 



Ahora habrá que ir a dormir, que la cesta “va buena”, y mañana hay faena, comenta resoplando ladera arriba, camino de casa. De fondo, las suaves olas de la veraniega marea amenizan la caminata. ¿Y las piedras?. Aquí vienen mucho, “sientificos”, a ver las piedras, y se pasan días recogiendo y apuntando cosas que ven. “Dicen que aquí ven los años que tiene la tierra”.



Como si de una gran libro se tratara, con los estratos en forma de hojas, se estudian climáticas, ambientales, biológicas e incluso grandes extinciones catastróficas. Y la zona situada entre Deba y Zumaia es una de las mas importantes a nivel internacional. Aquí, se han recogido datos de lo que sucedió en la Tierra hace 100 millones de años.



“El viento Sur es el mejor para secarlos”, esta humedad no hace mas que daño, apunta señalando al nublado cielo.  Los pulpos, limpios y abiertos, con un palo sujetando los tentáculos se secan al aire libre durante unos 10 días, y en Zumaia son unos expertos en la materia. Aquí se prepara una de las mejores sopas de pulpo de toda la costa.gbv-zumaia-220.jpg



Caminando entre esos estratos, en la playa de Sakoneta, podremos hacernos una idea de lo curiosa de estas formaciones, como colas de dragón, con una longitud que en ocasiones alcanzan hasta los 5 kilómetros, se adentran en el mar, aunque las mareas, caprichosas, no nos dejen ver mas allá de 200 o 300 metros en la mayoría de ocasiones. 



Con un par de tentáculos, es suficiente, bien troceado, va hirviendo poco a poco junto a la cebolla, la sal y el aceite, “durante al menos una hora”. Esto es lo mejor que hay para la resaca, en fiestas de Zumaia, es habitual encontrarla a casi cualquier hora, para recomponer los excesos de la batalla nocturna. 



Mañana viene buena marea, así que habrá que preparar las herramientas, comenta laborioso entre una maraña de artilugios varios, cestas de diferentes tamaños, y un sinfín de cachivaches, que alguna utilidad tendrán. 



Al calor del mediodía, las olas golpean con fuerza sobre la rasa mareal, escribiendo en cada envite sobre la roca, los datos necesarios que marcaran en el futuro, los rigores climáticos del presente.
 
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Fotógrafos

Martes, 16 de agosto de 2011. 21:36
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