Así fue 2017 para el Cádiz
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2017, el año del asentamiento cadista en la élite

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El año 2017 será recordado por el cadismo como el de la consolidación en la categoría de plata y el de la ilusión. Después de muchos años sufriendo las calamidades propias de Segunda B, el regreso del Cádiz al fútbol de élite trajo consigo muchas alegrías para una afición que ahora se siente muy orgullosa de un equipo con el que se identifica plenamente.

Los primeros meses de la temporada 2016-17 ya mostraron un Cádiz competitivo y desde enero se mantuvo la sensación de que llegar a los 50 puntos era un objetivo menor, aunque los profesionales nunca perdieron el norte y se mantuvieron firmes en un discurso que sigue vigente un año después.
Se temía que el parón navideño afectara el rendimiento del equipo de Cervera, pero en enero mantuvo el tipo. Se impulsó en dos goles de Güiza para ganar en Elche y el revés de perder contra el Valladolid no le hizo mucho daño porque supo rehacerse. El cuadro amarillo no certificó su presencia en el play off de ascenso hasta el mes de junio, pero en todo momento se vio que estaba capacitado para pelear por ello con las máximas garantías.
En el mercado invernal llegaron Aketxe, Iván Malón y Jesús Imaz, pero sólo el primero triunfó con claridad. Le costó adaptarse a las obligaciones defensivas que impone Cervera, pero terminó siendo esencial en el balón parado y un jugador básico en la pelea por el ascenso. Malón tuvo un papel testimonial en el equipo por el buen rendimiento de Carpio e Imaz nunca llegó a encontrar su sitio. Empezó contando, pero al final de la temporada no entraba en los planes del entrenador.
Realmente, el club no había acudido al mercado en busca de ningún salvador porque el equipo funcionaba a través del colectivo, aunque seguían destacando puntualmente jugadores como Cifuentes, Álvaro García, Aketxe u Ortuño. Este último había brillado mucho en la primera vuelta y ya en 2017 no fue capaz de mantener esa capacidad anotadora. En cualquier caso, los buenos resultados se mantuvieron y en marzo el equipo fue capaz de vencer al Girona en su campo (1-2). Parecía que el ascenso directo no era una quimera, pero llegó una mala racha.El Cádiz se quedó a las puertas de la gloria en una eliminatoria ante el Tenerife en la que mereció más
El Cádiz estaría cinco jornadas sin ganar. Lo logró a finales de abril venciendo en Alcorcón y ya estaría de nuevo sin hacerlo hasta la penúltima jornada, cuando ganando al Elche aseguró su presencia en el play off. El equipo mereció mucho más en la eliminatoria contra el Tenerife porque en la ida el golazo de Aketxe supo a poco. Un gol mal anulado a Aridane fue clave porque en la vuelta el conjunto amarillo no fue capaz de marcar y quedó eliminado a las puertas de la gloria.
Fue un palo muy duro, pero el club tenía muy claro el proyecto y siguió adelante buscando hombres y no nombres. De fondo, por desgracia, siempre ha estado el desencuentro entre Manuel Vizcaíno, el presidente, y Quique Pina, el máximo responsable en la parcela deportiva. Durante el verano parecía que las cosas se normalizaban, pero acto seguido la paz saltaba por los aires. Pese a ello, la planificación fue positiva y la plantilla fue renovada con acierto por Juan Carlos Cordero.
Se marcharon jugadores que parecían básicos como Ortuño, Aridane o Aketxe, pero el director deportivo supo encontrar recambios de nivel en el mercado y Cervera ensambló las piezas para formar otro bloque de máximas garantías. Tras un buen inicio, el equipo cayó en crisis y estuvo ocho jornadas sin conocer la victoria, pero la confianza en el técnico era total y en ningún momento se cuestionó.Los de Cervera han acabado un año inmejorable sumando 22 de los últimos 24 puntos en juego
A base calma y después de recuperar a jugadores muy importantes que habían estado lesionados el equipo empezó a funcionar y ha terminado el año con siete victorias consecutivas y un empate final en Tenerife. Ha terminado 2017 en puesto de ascenso directo, en la segunda plaza, y con buenas sensaciones, aunque con el disgusto por la grave lesión de José Mari, que no jugará más en lo que resta de temporada.
Una mala noticia en un presente feliz. Ni siquiera las desavenencias entre Pina y Vizcaíno enturbian un momento dulce en todos los sentidos. Ha sido un año para demostrar que el Cádiz ha vuelto para quedarse… o quizá para seguir escalando.

Un contenido de:
Francisco José Jiménez - Noelia Mejías

Domingo, 31 de diciembre de 2017. 09:02
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