La Afición del Dépor, Molesta por el Trato de Ipurúa ante el Éibar

Quejas del deportivismo por el trato recibido en Ipurúa

Pancarta de la Peña Deportivista Bar Chaflan.

La afición del Deportivo que presenció en directo el encuentro de su equipo en el estadio de Ipurúa no está nada contenta con el trato recibido. Una de las peñas blanquiazules que se desplazó hasta Éibar es la Peña Deportivista Chamberí, cuya presidente, Anita Guerra, ha relatado este lunes en Radio Marca Coruña los abusos que sufrieron.

"Si viajo donde se presupone que soy culpable, no me van a quedar ganas. Se nos trata como a delincuentes. Y eso es algo por lo que ni yo, ni el 99% vamos a pasar. Hemos llegado hasta aquí, esto es un punto de inflexión. La gravedad de los hechos de ayer es extrema", comenta Anita Guerra, que cuenta así lo que les pasó:
"Introdujo las manos dentro de mi ropa interior, algo que me parece abusivo, humillante e inadmisible" "Llegamos media hora antes de que comenzase el partido, ya que las medidas se están poniendo un poco estrictas, así que intentamos ir con un poco de tiempo a la entrada. Se nos dijo que la pancarta no podía entrar, y es verdad que han sacado una nueva normativa, en la que las pancartas deben ser ignífugas. Esta guerra creo que no corresponde librarla en la puerta, así que entregamos la pancarta".
Eso lo acataron sin ningún tipo de reparos, aunque luego dentro del estadio vieron otras que tampoco deberían estar: "Ahora mismo sólo se está permitiendo la entrada de bufandas y de los propios aficionados. Una bufanda no arde y nuestras camisetas tampoco. Sólo arden las pancartas que a ellos les interesan. Vi banderas y pancartas del otro lado, del Éibar. Que me parece muy bien, igual que nosotros ellos también quieren llevarlas. Pero o somos todos iguales, o se rompe la baraja".
A pesar de ello, lo más grave llegó después y al final del encuentro. "Me cogen la mochila, en un registro normal y corriente. Después del cacheo, la señorita que me tocó me dice ‘no te asustes, te voy a meter las manos’. Introdujo las manos dentro de mi ropa interior, algo que me parece abusivo, humillante e inadmisible. En la grada me di cuenta de que no fue algo aleatorio, fue generalizado. Ahí fue cuando intentamos mover el asunto, hay ciertas cosas que no se pueden tolerar y hay que empezar a poner límites", afirma antes de añadir cómo intentaron poner una reclamación por todo esto: 
"Fui de un lado para otro, no aparecían las hojas, busqué al presidente de la Federación de Peñas, nos dijeron lo mismo" Al finalizar el partido fui a la puerta para pedir la hoja de reclamaciones, de hecho éramos varios los que queríamos denunciar. Casi ni me miraron a la cara, me mandaron de una a puerta a otra, y terminé dándole la vuelta entera a Ipurúa. Fui de un lado para otro, no aparecían las hojas, busqué al presidente de la Federación de Peñas, nos dijeron lo mismo. Cuando nos dijeron que era en una oficina debajo de la puerta cuatro ya había pasado un rato, así que no había nadie para atendernos. Tampoco pudimos pedir la hoja de reclamaciones, que hubiese sido lo suyo para cursar una reclamación formal”.

Un contenido de:
ElDesmarque

Lunes, 16 de octubre de 2017. 20:20
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