Opinión sobre el Sevilla y el Betis: Inicio de la Liga 2015/16
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Paciencia

Dice la Real Academia de la Lengua Española, institución que de espera, mesura y prudencia sabe un rato, explica en su primera acepción para la palabra 'paciencia' que es "la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse". Preciosa virtud, y preciada, sin duda, porque no es fácil esperar y sobre todo soportar sin inmutarse.

Es más preciosa y preciada aún en el fútbol, sobre todo cuando tras grandes alegrías no hay una continuidad inmediata, cuando al éxitasis no le sucede el éxtasis y cuando tras grandes alegrías hay pequeñas decepciones.
Pero que la afición, el mundo del fútbol y los aficionados, en su derecho, clamen al cielo por un inicio de la temporada, entrando en lo común, no deja de ser algo habitual. Y por eso hay que pedir mesura y paciencia, sobre todo en el Betis y el Sevilla.
Habrá quiénes vean el vaso medio lleno o medio vacío, o los habrá que simplente lo vean tal y como está, con la cantidad que a estas alturas ha caído en el vaso, sin más, a la espera de que vaya corriendo el líquido.
El Betis se ha reencontrado con Primera, y no de cualquier forma. Ante el Villarreal y el Real Madrid. Y su casillero de puntos es hasta lógico. Claro que tiene deficiencias, claro que debe mejorar en defensa y claro que la planficación debía haberse completado mucho antes, pero eso no es sinónimo de hecatombe, aún no. Lo sería si estas mismas reflexiones se hicieran en noviembre y diciembre, por ejemplo. El Betis por ahora no debe apuntar ni alto ni bajo, el Betis debe hacerse, y poco a poco, que para eso tiene media plantilla nueva. Y cuando se haga, debería poder asentarse en Primera división. Veremos con qué techo, pero sí con un suelo digno, por encima del peligro real.
Y el Sevilla, aunque su inicio pueda tacharse de decepcionante, debe tener presente que por enésimo año tiene un equipo prácticamente nuevo. Nueve caras nuevas, muchas salidas... por mucho que el nivel de la plantilla sea muy alto, aún no ha tenido tiempo de demostrarlo. El primer partido en Málaga fue triste, y el del Atlético, realista. Es el de Simenoe un equipo hecho, subcampeón de Europa hace dos campañas nada más, campeón de Liga en 2014. Y tiene la mala fortuna el Sevilla de enfrentarse cada comienzo de Liga con él. Si podrá o no podrá el Sevilla mirar de tú a tú al Atlético en la clasificación ya se verá, pero desde luego, y a buen seguro, cuando el equipo se conforme de nuevo, empiece a funcionar, no estará tan lejos de la competitividad en la que a día de hoy lo supera.
Por todo ello, y porque hay más mimbres en ambos equipos de los tejidos hasta el momento, el Betis y el Sevilla, el Sevilla y el Betis, merecen una dosis de paciencia. La campaña pasada, con el ascenso y con el enésimo título, se la ganaron.

Un contenido de:
Álvaro Ramírez

Lunes, 31 de agosto de 2015. 10:00
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