39 escalones - ElDesmarque Sevilla
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39 escalones

Por Juan Arbide 

39 Escalones es el título de una obra inquietante del genial
Alfred Hitchcock. Suspense del bueno, similar al que ha dominado las últimas
semanas el panorama de los eternos rivales sevillanos. ¿Acabará alguna vez el
partido de copa?, se preguntaba el personal, entre ellos, los variopintos
representantes del consejo de administración del Betis.

 

Esos personajes, unos principales, otros secundarios, que
tuvieron su cuota de protagonismo desde que en la tarde del 10 de Febrero, se
iniciara uno de los capítulos más tristes de nuestro futbol.

 

El diccionario afirma que consejero es aquella persona que
aconseja o sirve para aconsejar. No pongo en duda dichas capacidades en los que
trabajan en Heliópolis, pero mucho me temo que su principal cometido cae en
saco roto. Ahí es donde se encuentra el matiz de la cuestión; ¿para qué están
los consejeros en el Betis?

 

Cuando hablas con alguno de ellos, el argumento puede llegar
a convencer. “Hombre, la ilusión que tenemos por hacer cosas en el Betis
compensa los malos ratos...”. Ante esto, nada que replicar, aunque, de verdad,
uno se pregunta; ¿merece la pena vestir galones de consejero a cambio de ser,
en ocasiones, hasta ninguneado por el que manda en la sociedad?

 

En este saco no meto al presidente, Pepe León. Él va a su
aire. Tiene muy clarito a lo que juega. Pertenece a otra época, cuando el
fútbol se movía a un ritmo distinto. A fines de los sesenta, cuando Lopera ni
siquiera asomaba al principio de la Palmera. A comienzos de los noventa, cuando los
Cuellar, Bilek y compañía se empeñaban en no subir a primera y un
vicepresidente que seguía al equipo a todos lados buscaba soluciones a golpe de
talonario.

 

A León le va la marcha, le gusta dedicar su tiempo al Betis,
pero ¿y el resto?. No creo que sea lo mismo. Todavía no están de vuelta. Lo
ocurrido en Heliópolis puede terminar, ahora si, con las ganas de más de uno.
Son quince los escalones que hay que subir y bajar por el estrecho pasillo del
antepalco del estadio verdiblanco, lugar en el que arrancaron las últimas
hostilidades. No llegan a treinta y nueve pero a más de uno se lo parece, sobre
todo a los que parecen no aguantar. ¿Se irán definitivamente? Lopera aprovecha
y deja caer que quiere un consejo reducido. Es suspense del bueno...o quizás
humor del malo...no se pierdan el final de la peli. 

Un contenido de:
Javier Padilla

Miércoles, 21 de marzo de 2007. 20:28
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