Girona - Real Betis | Previa | Jornada 32 Primera División 2017/18
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Por los que nunca lo dieron por muerto

Previa del Girona-Betis.

No busquéis entre los muertos al que vive, no hurguéis en el pasado del que sólo piensa en el futuro y no teman porque se repitan historias pretéritas, pues este equipo vuelve a caminar por suelo firme. Atrás queda la inestabilidad, las guerras internas, los dimes y diretes, los temores, los sinsabores y los desencantos. Vuelve el credo de los ateos, la religión en la que sólo creen los locos, la del corazón a prueba de bombas, la de los mil y un amores, la del manquepierda y por qué no, la del manquegane. El día por el que tantas noches de sueño perdieron, la cita que tanto anhelan, aquella misma que parecía una utopía hace un suspiro. Sale el sol en primavera y con él florecen las ilusiones del Real Betis, en el día que puede asestar el golpe (casi) definitivo para volver a Europa.

El Real Betis visita al Girona en la trigésimo segunda jornada del campeonato liguero, en el que se postula como un duelo que puede ser decisivo para las aspiraciones del conjunto verdiblanco, además de las de sus rivales más próximos. Un encuentro con un sabor a gloria, a revancha y a consagración, pues los hispalenses acumulan con el Girona historias para el recuerdo. O para el olvido, según de qué lado se mire. Un duelo repleto de alicientes entre dos de las revelaciones más positivas de LaLiga, que se juegan un puesto en la próxima Europa League. 
Quién le iba a decir al conjunto verdiblanco apenas hace un mes que llegaría a esta fecha instaurado en la quinta plaza, cuando el Betis vagaba en la décima posición, tras caer en Mestalla con unas sensaciones que distaban mucho de lo ofrecido hasta la fecha. No obstante, el técnico cántabro se bajó del burro, logró equilibrar los errores para así imprimir al equipo el carácter competitivo que tantos éxitos le ha dado en este curso, con una racha que lo hace ser el líder del último mes tras estos cuatro triunfos consecutivos. Una rentabilidad que ha permitido recortarle un importante botín de puntos a todos sus máximos competidores; Seis puntos al Villarreal, que es el sexto. Once al Sevilla, séptimo. Ocho puntos al Girona, octavo. Siete al Celta, noveno. Y once puntos al Éibar. Un bagaje que parecía utópico allá por el mes de marzo y que ahora mantiene a la entidad a un paso de Europa.
No obstante, lo que era un sueño se ha convertido en obligación, merced a las sensaciones y la posición que tiene el equipo. Si bien es cierto que la defensa de cinco es el esquema que más éxitos le ha dado al equipo en el presente curso, los imprevistos obligarán previsiblemente a Quique Setién a cambiar de estilo, volviendo en el encuentro que será centenario en primera al 4-3-3, tras la sanción de Amat. Dani Giménez es el nuevo encargado en custodiar la portería y en sus manos residen buena parte de las opciones de estar en Europa en el próximo curso. La mencionada ausencia del lateral catalán dejará a Barragán, Mandi, Bartra y Junior en la retaguardia. Han dejado la portería a cero en seis de los últimos nueve encuentros. Motivos más que suficientes para avalar una de la defensa más rocosa del campeonato.
En la medular, previsiblemente repetirán Javi García y Guardado, siendo Fabián quien mueva la pelota por delante, aunque los dos primeros han viajado con molestias y serán duda hasta última hora. Boudebouz está ofreciendo su mejor nivel y es un fijo. En el otro ala y aunque Tello fue de la partida frente al Éibar, se espera que Joaquín vuelva a la titularidad un mes después. Sergio León será la única referencia ofensiva, tras reivindicarse y alcanzar su máxima cifra goleadora en la élite.

¿Quién dijo que no se puede amar a 1.000 kilómetros de distancia?

Eso es lo que separa Heliópolis de Girona. Un puñado de kilómetros que no son suficientes para quebrar el amor de miles y miles de almas que custodian el mayor de los placeres, el de renegar de los títulos para obtener una pasión real. Así son los aficionados al Real Betis en Cataluña, los que poblaron con 5.000 corazones la Nova Creu Alta de Sabadell, los mismos del desembarco frente a la UE Llagostera, con una cifra rondó una cantidad parecida. Una historia culminada con los 8.000 aficionados que se dieron cita en el Mini Estadi blaugrana, cuando más de la mitad de la grada coreó y cantó los goles de un triunfo que dista mucho del que se espera conseguir en Montilivi, donde el cielo y el infierno pueden quedar separados por una distancia ínfima. 
"Dicen que nunca hubo una afición tan convencida y entregada, como la que a su Betis siguió por tierras catalanas. Aquella misma en la que era tal la devoción, que abrazando al 'manquepierda' rechazaron la grandeza de un Barça campeón. Una población a la que no le importan los títulos de su vecino, por muchas noches de gloria que descoloquen sus sueños, pues dicen que el amor es ciego y en esa ceguera va impregnado el verde y el blanco que bombea sus latidos".

Remar y vencer, o morir en la orilla

En frente, un Girona que puede estar ante una de las últimas oportunidades para reengancharse a los puestos europeos, de ahí que también se tome este encuentro como una final si se acompaña de la revancha personal con el Betis. Un único punto de los últimos nueve posibles marcan el déficit en el rendimiento del equipo en las últimas jornadas, donde ha visto resentido en demasía sus opciones y ha perdido hasta ocho puntos con el conjunto verdiblanco. 
Precisamente esa revancha tiene una ardua historia detrás, cuando el conjunto catalán tenía en su mano obtener por primera vez su ascenso a la élite. Un 7 de junio de 2015 en el que la polémica midió la cita que enfrentaba al propio Girona y al Lugo de Setién que no se jugaba nada en ese partido. El gol de Sandaza cuando la primera mitad comenzaba a expirar daba la gloria a los locales momentáneamente. Por otro lado, el Sporting cumplía su parte y vencía al Betis pero algo se chafó.
Las gradas de Montilivi jaleaban extasiadas cuando empató el Lugo. A dos minutos del final, Caballero silenció el feudo catalán y dejó sin ascenso, sin gloria y con muchas lágrimas al Girona. Un sueño marchitado con polémica hasta el final, cuando le anularon el gol a Lejeune que pudo cambiar la historia.
Motivos más que suficientes para que se prevea al Montilivi más enfurecido del último lustro, en una cita que se toma como una revancha personal con el conjunto verdiblanco. Pablo Machín apenas cuenta con ausencias destacadas, por lo que se espera que ponga el once de gala frente al Betis. 
Girona: Bono, Maffeo, Ramalho, Bernardo, Juanpe, Mojica, Pere Pons, Granell, Borja García, Portu y Stuani.
Real Betis: Dani Giménez, Barragán, Bartra, Mandi, Junior, Javi García, Guardado, Fabián, Boudebouz, Joaquín y Sergio León.
 

Un contenido de:
Álvaro Borrego

Viernes, 13 de abril de 2018. 06:00
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