Velázquez perdió el crédito de la afición ante el Leganés
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Leganés: el principio del fin de Velázquez


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La derrota del Real Betis en Butarque propició la primera gran crisis de Julio Velázquez como técnico del conjunto heliopolitano. Los verdiblancos se enfrentaban al Leganés tras cosechar sendos empates ante dos rivales directos, como son el Real Valladolid y Las Palmas. Si bien es cierto que no era el primer partido en el que los verdiblancos sufrían sobremanera a la par que caían, la imagen mostrada por los pupilos de Velázquez desembocó en aluvión de críticas hacia el entrenador salmantino, que comenzó a perder el crédito de la afición y del club.

El comienzo de temporada con Velázquez en el banquillo bético podría asemejarse a una montaña rusa. El equipo era capaz de vencer contundentemente un fin de semana para caer al siguiente sonrojantemente. Ya en las jornadas tres y cuatro, el Betis perdió estrepitosamente ante la Ponferradina (4-1) y se vio superado en el Villamarín por el Albacete (0-1). Asimismo, por esas fechas había estado a punto de despedirse de la Copa a consecuencia de un nefasto partido en casa ante el Lugo. Aquella noche, los verdiblancos acabaron clasificándose para la cuarta ronda del torneo del K.O. tras imponerse al cuadro gallego en los penaltis. La afición comenzaba a impacientarse a pesar de lo poco transcurrido del campeonato. No obstante, desde la cúpula de la entidad mantenían ciegamente su fe en el ex del Murcia.
Más de 1.500 aficionados béticos se desplazaron hacia la capital para acompañar a su equipo en el choque que mediría al Betis con un Leganés que acababa de retornar a la categoría de plata once temporadas después de su último descenso. El Leganés marcó el 1-0 definitivo en el 88, a dos minutos del final. Pero el gol ya se veía venir. El nivel mostrado por los hombres de Velázquez era más digno de un equipo conformado para luchar por evitar el descenso, cuando por todos es sabido que el único objetivo del Betis pasa por ascender. Y así, como pasó la semana anterior tras el 0-0 ante Las Palmas, la afición entonó al unísono el “Velázquez, vete ya”. Pero la cosa no quedó ahí. Un grupo de aficionados esperó al plantel bético a la salida de Butarque y hubo momentos en los que la tensión rozó el límite.
La directiva verdiblanca seguía confiando en el castellano-leonés, y lo mantenía al frente del equipo. Desde entonces, se encadenaron una victoria de lo más ajustada ante el Recreativo (3-2), una indefendible remontada encajada ante Osasuna (2-3), la victoria por la mínima ante el Barça B (1-0) y un empate en la visita a Zaragoza. Y, como suele pasar, el remedio fue peor que la enfermedad. El Alavés llegaba al Villamarín y superaba sin problemas a los verdiblancos. Así, no solo Velázquez acabó fuera del Betis, sino que gran parte de la directiva se marchó con él.
Pese a que en la entidad de Heliópolis se produjo un triple cambio de entrenador la pasada temporada, y sin contar el caso especial protagonizado por Garrido, que no obstante llegó con el curso empezado, hacía muchísimo tiempo que un técnico no era el gran señalado por la afición. Lo cierto es que la decisión no pudo ser más acertada, pues desde la destitución del salmantino, el Betis suma 15 envites consecutivos sin perder. 

Un contenido de:
C. Ráez

Martes, 17 de marzo de 2015. 13:05
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