Venta del Levante | Blog de Opinión de Javier Mínguez en El Desmarque
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Sobre la no-venta del Levante a Robert Sarver

Robert Sarver, a su llegada al Westin el pasado 22 de julio para reunirse con la Fundación del Levante UD (Foto: Alberto Iranzo)

Vaya por delante en este blog que, si Quico Catalán duerme con la conciencia tranquila, yo lo hago a pierna suelta. Estaba tranquilo si compraba el Levante UD Robert Sarver (siempre que sus compromisos se hubieran plasmado posteriormente en realidades) y mis inquietudes granotas son una balsa de aceite con la permanencia del actual modelo y directiva, que es la que ha llevado al club granota a su momento de mayor esplendor. Me habría gustado ver a Steve Nash pegándose con Antonio Iniesta y el Albacete para terminar fichando al mejor portero del mundo en 2014, Keylor Navas, y acabar vendiéndoselo por 12 millones al Real Madrid. Esa operación no la hizo el genial base canadiense que dominó la NBA en la primera década del siglo XXI, sino Manolo Salvador, al que pasan a cuchillo algunos consejeros-patronos pro-Sarver en cuanto tienen la ocasión. Por cierto, nada personal con el señor Nash aunque lo siento: yo era de Kevin Johnson. Debe ser defecto de fábrica granota, me ponen mucho los morenitos. Aunque si en vez de Nash se hubieran plantado en Valencia Tom Chambers y Dan Majerle, mi auténtica debilidad de aquel gran equipo, no descarto haberle vendido el Levante al diablo (modo broma 'on').

Por cierto, cuando el amable, seductor y creo que fiable empresario Robert Sarver atendió a los medios de comunicación, se nos olvidó preguntarle por qué los Suns llevan cinco temporadas seguidas sin jugar los play-off por el título de la NBA. Empezó fuerte en la franquicia de Arizona, alcanzando hasta en tres ocasiones las finales del Oeste pero luego se desinfló el proyecto. Y ojo, estoy prácticamente convencido de que al Levante en mucho tiempo no va a llegar una oferta tan atractiva como la que hizo el banquero de Tucson. Estoy convencido y además tanto Quico como Fuertes siempre han hablado maravillas del proyecto del americano. Una inversión importante pero no demasiado opulenta como para desconfiar (los clásicos 500 millones que suelen traer bajo el brazo camareros brasileños, jeques del todo a 100 o comerciales de concesionarios) y un proyecto sostenible, sin estadios cinco estrellas ni fichajes de relumbrón ("no voy a fichar a Pogba", desvelaron los del SAM que dijo Sarver a la comisión negociadora en Madrid). Vamos, que lo del estadounidense podría haber sido de p.m. para el Levante pero los actuales rectores del club también se merecen, cuanto menos, un voto de confianza en el futuro.
Pero es evidente que el proceso arroja un montón de dudas. En el imaginario colectivo, creo que en una mayoría no sé si amplia o escueta del levantinismo, ha quedado que Quico Catalán empezó convencido del 'Sí' a Sarver y que a última hora, como es lo que sucedió, votó que 'No'. Yo estaba convencido de eso hasta que hace unos días me di cuenta que el presidente votaría en contra del americano. Pero como soy de la escuela antigua, he hecho la pertinente llamada para averiguar si era verdad y, como el propio Quico dijo en rueda de prensa, él nunca se pronunció ni hizo fuerza por una opción concreta. No seré yo quien le enmiende la plana entonces al presidente que, junto a sus directivos, técnicos y jugadores, ha llevado al equipo a estar seis años seguidos en Primera. Pero la duda no ofende, nos hace crecer si es que somos capaces de despejarla y nos interesamos en hacerlo.
La otra incógnita es: si ya se sabía que la gestión del actual Consejo ha sido más que buena y que muchos levantinistas no querían olvidar sus orígenes, raíces, esencia y diferencia (leo la opinión de otros muchos ilusionados con la opción de EEUU), ¿para qué tantas alforjas para este viaje? Esa pregunta se la hice a Catalán en la misma rueda de prensa posterior a la decisión del Patronato. Su respuesta es que no podían dejar de escuchar una oferta que parecía tan interesante para el Levante, y que al final lo ha sido (según lo que cuentan, la oferta pura y dura no ha salida a la luz en ningún momento) pero, a la hora de la verdad, poniendo en un platillo de la balanza los millones y las buenas intenciones del americano y, en el otro, el sentimiento y la buena gestión que el Consejo ha hecho y cree que puede mejorar todavía, se declinó por la identidad irreductible, el yunque de la adversidad y que el club Decano siga siendo gestionado por gente valenciana.
Una vez resuelta la duda del por qué los Catalán y, concretamente, Catalán junior votó por el 'no' (o de recibir una explicación), también habrá que preguntarse el porqué del 'Sí' de otras personas. Conozco a muchos levantinistas de corazón del Patronato que se decantaron por el americano y otros granotas de tronío que se declinaron por el 'Sarver, go home'. Sobre la negociación, se ha presumido de que se ha hecho con luz y taquígrafos pero yo, personalmente, sólo me he enterado de lo que han contado algunos patronos en redes sociales a los que siempre habrá que estar agradecidos y también lo que se dijo en la reunión del SAM que, por cierto, estaba claramente inclinada hacia el 'sí' y por tanto todo lo que se contó siempre habría que relativizarlo. Así, hay gente que ha votado una cosa u otra porque lo creía lo mejor para el Levante. Chapeau. También ha habido cosas menos claras. ¿Ha habido alguna reunión en Madrid con Sarver de algún consejero y patrono que no era miembro de la comisión negociadora? ¿Ha habido alguna cena o reunión con el americano, de algún consejero, patrono y miembro de la comisión negociadora pero sin que ésta lo supiera y al margen de ella, después de la cumbre del Westin del pasado 22 de julio? Por favor, si la hubo y alguien se da por aludido, que arroje luz y taquígrafos y lo cuente y el motivo de esas supuestas reuniones a espaldas de la gente que llevaba el proceso.
Y habrá que prepararse para la próxima visita del 'nuevo Sarver'. Se ha criticado mucho la composición de la Fundación pero, entonces, el actual Patronato se formó en otras circunstancias. Y es que hubo que arrancar el club de las manos a un señor bajo cuyo mandato se generó gran parte de los casi 90 millones de deuda que arrastraba el Levante. Hubo que pedir un préstamo avalado por la Generalitat (IVF) para que la Fundación se convirtiera en máxima accionista y, por su parte, el Ayuntamiento también se implicó mucho para que la entidad cambiase de manos. Por eso y por los actuales estatutos, las instituciones tienen tanta presencia en el Patronato. Ahora, si no gusta, es el momento de cambiarlo y, si no se hace, entraremos en el terreno de las voluntades o promesas incumplidas. Porque estoy seguro de que, con la situación actual del Levante, el club más saneado de España, van a venir muchos Robert Sarver a intentar comprarlo y el levantinismo no perdonaría no ganar representación en el órgano que tiene la decisión mientras hay otros patronos que se la chufla que venga Robert Sarver o que vengan Roberto Alcázar y Pedrín.
 
 
 

Un contenido de:
Javier Mínguez

Miércoles, 29 de julio de 2015. 12:04
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