Levante - Espanyol Copa | Crónica de la Vuelta de los Octavos de Final | 2018
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Levante
0-2
Espanyol

KO técnico granota

Toño se lamenta tras la acción del 0-2 que eliminaba al Levante UD de la Copa frente al Espanyol (Iranzo / González).

Decía Muñiz que la Copa del Rey es una competición que le viene bien al Levante UD para poder dar participación a todos los futbolistas y, así, tener enchufada a la plantilla al completo para una Liga que se presume va a ser larga para los granotas. Bueno, será otro año porque el conjunto azulgrana completó su peor partido de la temporada y cayó eliminado por 0-2 frente al Espanyol. Baptistao y Gerard Moreno se encargaron de ejecutar a un Levante UD que ni siquiera disparó entre los tres palos. Arouna Koné es delantero, no un mago.

El partido fue, en su primera mitad, el clásico del Levante UD en el Ciutat de València. Es decir, una tarde-noche en la que no le salía nada. Desde luego, si lo que tiene que ofrecer el conjunto granota es el que se vio frente al Espanyol -y contra el Leganés, y frente al Alavés, y ante el Girona, y el que desplegó en la visita del Athletic y sigue contando-, queda claro que a la plantilla de Muñiz le hace falta algo más que un delantero. Y claro que, si el equipo lleva más de tres meses sin ganar en su feudo, habrá que buscar otras alternativas de juego. Desde luego, lo del atacante hasta que Roger esté en plena forma es una necesidad acuciante ya que es complicado vencer sin chutar entre los tres palos.
Pero es que, contra los pericos, ni siquiera hacía falta marcar. Sólo que a los granotas no les marcasen dos goles en su campo. Tampoco es pedir el milagro de los panes y los peces. Pero lo parece. Poco tardó el Espanyol en adelantarse gracias a un gol de clase de Leo Baptistao. En el 14', el Levante no logró hacerse con la pelota en banda derecha del Espanyol mientras que los centrales perdieron de vista al brasileño. La pelota la ganó Gerard Moreno para enviar un pase largo hacia su compañero que, colándose entre Chema y Cabaco, llegó ante Raúl Fernández para picársela sutilmente por encima. Llegaba el 0-1 pero a los blanquiazules todavía les faltaba otro tanto.
El plan establecido estaba claro, esperar a los de Quique Sánchez Flores para lanzar la contra que terminase por sentenciar la eliminatoria. Es decir, el guión perfecto para el Levante, el que aplica lejos de casa pero en el Ciutat. Pero existe un defecto de base: después de correr hay que tirar y, si puede ser, marcar. Sin lo penúltimo no llega lo siguiente y sin el gol, sin la salsa, no hay guiso. En el minuto 6, los catalanes perdieron el esférico en la medular y lo recogió Nano en tres cuartos de campo. El canario abrió a la izquierda y Jason, entrando desde atrás, chutó demasiado alto.

Fue el único tiro de los azulgranas mientras que el Espanyol seguiría teniendo oportunidades y de las buenas. Casi alcanzada la media hora, Gerard Moreno culminó un contragolpe con un potente zurdazo al palo izquierdo. Tenía ganas de mojar y desde luego que lo logró el de Santa Perpetua cuando la primera mitad entraba en su último cuarto de hora. Jurado en posición de '10' le cedió a Dídac Vilà ante su internada: parecía que Shaq se la arrebataría pero, tras ir al suelo, salió vencedor el lateral perico, que la envió rasa para que Toño intentase despejar. Lo hizo pero golpeando en Raúl Fernández y el rechace le cayó al 'siete' blanquiazul para hacer el 0-2 a placer.
Mientras la eliminatoria se marchaba momentáneamente para Cornellà-El Prat, la música de viento se instalaba en Orriols. Se podría haber convertido en huracán si Baptistao, en el 38', hubiese marcado el tercero en vez de disparar lamiendo el poste derecho del marco local. Con esta acción se echó el telón al primer tiempo y el segundo amaneció con un intento lejano de Marc Navarro que desvió hacia saque de esquina Raúl. Muñiz había movido pieza retirando a Nano y Samu por Boateng e Ivi y el estadio volvió a creer levemente con el ingreso de su 'Comandante' en el rectángulo de juego aunque antes de eso Jason había enviado al travesaño el cuero de un cabezazo, aprovechando un centro de Toño.
Nada más, en ese momento, casi había empezado la segunda mitad, se terminó el encuentro. Imprecisiones, ningún chut por descontado y el Espanyol haciendo la segunda mitad más cómoda en mucho tiempo para el equipo de Quique. Preocupación en Orriols.

Un contenido de:
Javier Mínguez

Jueves, 11 de enero de 2018. 18:29
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