Levante - Las Palmas | Crónica Jornada 31 de Liga | 2017-2018
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Levante
2-1
Las Palmas

Campañada de Primera

Campaña celebra el gol de la victoria del Levante UD contra la UD Las Palmas (Iranzo / González).

Si el Levante UD no es un equipo de Primera, que venga Dios y lo vea. Ha tardado en sacarlo a relucir pero, desde luego, tras la llegada de Paco López, ha hecho méritos suficientes como para quedarse en la élite. No son los Globetrotters que denunció en su día Muñiz pero ni falta que hace: tiene amor propio, capacidad de reacción, liderazgo del partido cuando toca aunque, eso sí, cuando hay que sacar la magia, se saca. Coke adelantó a los granotas y, nada más arrancar la segunda mitad, igualó David García. Y, entonces, fue cuando apareció José Campaña con la varita mágica, con el árbitro casi llevándose el silbato a la boca, para dejar boquiabierto a Las Palmas, a Paco Jémez y a los 18.000 del Levante UD que se juntaron en el Ciutat. Con un golazo, firmó media permanencia (2-1). Impresionante.

Los primeros compases del encuentro, hasta que llegó al ecuador de la primera mitad, fueron bastante tediosos, por otra parte lo que viene siendo habitual entre dos equipos que se juegan nada menos que continuar en Primera División el próximo año. A los granotas se les encogía la pierna, no parecían tan cómodos como sí que se les vio en los anteriores choques desde la llegada de Paco López y la UD Las Palmas estuvo a punto de aprovechar una de esas indecisiones para adelantarse. Róber Pier atacó un balón largo como si llevase una tonelada de nervios metida en las botas y el balón le pasó por encima. Ezekiel recogió el esférico y se lanzó a batirse en duelo con Oier y, tras el disparo del atacante amarillo, el meta granota se sacó de la manga uno de sus recursos: la cara. Detuvo con el rostro el tiro y le evitó así al Levante ir cuesta arriba desde el principio.
Dominaban los canarios, lo que toca con Paco Jémez, aunque con una posesión infructuosa, si es que el bagaje de un disparo de Halilovic desde lejos que detuvo sin problema Oier se puede considerar suficiente rédito. En cambio, al otro Paco, a López, le gusta tenerla para hacer daño y es lo que sucedió pasada la media hora del encuentro. En su primera jugada limpia, Morales recibió el balón y se marchó como una bala hacia las inmediaciones del marco defendido por Chichizola, acompañado por dentro por Coke. La fe del vallecano tendría premio ya que, tras un centro del 'Comandante' repelido por Gálvez, el rechace le cayó en sus pies para empujar el cuero a la red. Delirio.

La situación era inmejorable para un Levante que, lejos de intentar que no pasase nada más como auguró Jémez en la previa, se vino arriba y se marchó sin contemplaciones a por el segundo. Pazzini sería el que intentaría materializarlo hasta en dos ocasiones: una, tras un pase filtrado de Ivi en el 37' y un tiro muy ajustado a la izquierda que detuvo abajo Chichizola con una buena estirada; y una vaselina con la que intentó buscar la escuadra derecha pero se marchó fuera.
Pintaba muy bien para el conjunto de Orriols. De hecho, nada más reanudarse el encuentro, Morales aumentó las pulsaciones con un eslalom sobre David García y, tras marcharse del capitán amarillo, disparó a las nubes, eso sí, con muy poco ángulo. Todo cambiaría de forma radical al golpear la UD Las Palmas en uno de los talones de Aquiles del Levante: la estrategia. En el 49', Halilovic hacia Aguirregaray que, desde la frontal, envió el esférico al corazón del área y, tras peinar un visitante, la pelota cayó en las botas de David García. El central, de un derechazo, rompió las mallas para convertir el 1-1.
El gol de los de Paco Jémez dejó conmocionado al Levante y, por si el golpe no hubiera sido suficiente, sucedió lo mismo que en el primer tiempo... pero al revés. El equipo que marcó, Las Palmas, se vino arriba y el rectángulo de juego se volcó hacia la portería de Oier. En el 63', Halilovic metió un balón raso al punto de penalti y Calleri chutó por poco por encima del travesaño. Y, en el 74', otra todavía más diáfana para los insulares: Expósito le tiró una bonita pared a Ezekiel en la frontal y el nigeriano buscó la escuadra, aunque su ajustado tiro se perdió por poco hacia la grada.
Parecía mentira tal y como había discurrido la contienda en el primer tiempo pero la premura de los canarios por salir del peligro les animaba a empotrar al Levante en su área. Los granotas evidenciaban que no las tenían todas consigo con la clarísima ocasión errada por Roger. Morales centró desde la derecha, la pelota planeó por encima de los zagueros y el 'Pistolero' jugó a la ruleta rusa cabeceando muy flojo a las manos del meta amarillo. Y, poco después, el de Torrent disfrutó de una de las que le gustan: un pase filtrado para un disparo cruzado que se encontró con una gran manopla abajo de Chichizola.

Una vez puestas las cosas en su sitio, o al menos tras meter algo de miedo a una UD Las Palmas crecida, se complicó el partido con la expulsión de Coke. El lateral reconvertido a zurdo derribó a David Simón tras una internada del carrilero canario y vio la segunda amarilla. Parecía que tocaba apretar los dientes... ¡¡¡Vaya engaño!!! No, era el momento de la calidad, la misma que sacó a relucir Álex Granell en Montilivi pero, en esta ocasión, fue el más brillante de las filas granotas quien sacó el conejo de la chistera. José Campaña acompañó a trote cochinero una contra de Morales y Sadiku pero fue suficiente para recibirla entrando por el vértice del área. A cualquiera se le habría hecho de noche pero el sevillano, aprovechando que Chichizola estaba un metro adelantado, con un derechazo sutil, la clavó en la escuadra contraria. El Ciutat tronó y casi se cae abajo. Mágico. Que Morales estuviese a punto de clavar el 3-1 ya es un epílogo a esta emocionante novela, la que narra la permanencia del indómito Levante.

Un contenido de:
Javier Mínguez

Domingo, 08 de abril de 2018. 10:12
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