Carlos Soler Recibe la Visita del Azuaga de Extremadura | Valencia CF Noticias
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El día que Carlos Soler hizo feliz a un pueblo entero

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La historia de Carlos Soler, jugador del Valencia CF, y de Azuaga es muy parecida a la que protagonizaron tantas y tantas familias españolas en la mitad del siglo pasado y que hoy pueden contar miles de niños en este país. Por motivos de trabajo la familia materna de Carlos emigró desde su Azuaga natal en busca de fortuna. Los años pasaron, las generaciones vinieron, pero no olvidaron nunca unos sus raíces y otros a sus paisanos que, como en el caso del valencianista, triunfan ahora en la élite.

Se calcula que aproximadamente la mitad de los nacidos en Azuaga no viven en ella. Muchos de los que aún están allí, en concreto los de la escuela del club del pueblo, el CD Azuaga, aprovechan la presencia de descendientes ilustres para viajar y aprender. "Hemos estado en Madrid, en la Federación, y en Bilbao, y ahora, aprovechando que Carlos está en Valencia, hemos venido 70 chavales de la Escuela para conocer cómo es un club de Primera División por dentro. Para un chaval de ciudad es fácil ver un partido de la élite, pero para nosotros no", explica José Juan Morillo, coordinador de la Escuela del CD Azuaga a ElDesmarque Valencia

Su fichaje le pilló en Azuaga

Así, Morillo y setenta chavales con algunos padres como cuidadores  han visitado la Ciudad Deportiva, han conocido el club y estuvieron en Mestalla presenciando el Valencia-Betis. Los más jóvenes no conocen a Carlos Soler más que por ser un jugador de fútbol de un grande como el Valencia. Otros, los mayores, aún recuerdan cuando iba todos los veranos a pasar las vacaciones al pueblo de su madre, su pueblo. Ahora las obligaciones se lo impiden, incluso recibirlos como merece entre semana, pero Soler les manda un guiño a través de su Instagram. Sabe por su madre y por su tía que están en Valencia y que vienen a verle, pero el estricto régimen al que Marcelino somete a su plantilla 48 horas antes de un partido, deja poco margen para más florituras. Otra cosa bien distinta es después del partido.

600 partidos en Tercera

Este domingo el CD Azuaga disputa su partido 600 en Tercera División contra el Olivenza, pero José Juan sabe que la experiencia vivida por los chavales de la escuela en Valencia es impagable. "Con estas visitas nuestros jugadores cuando llegan a juveniles conocen cómo se mueve el mundo del fútbol al más alto nivel. Es un aprendizaje sensacional. Le da sentido al viaje". 
El coordinador recuerda -tras preguntar a varios de los padres que le acompañan- que hace poco su familia estuvo en el pueblo por el fallecimiento de un familiar, pero que Carlos no va desde hace varios veranos "los que está en la élite claro" y señala a modo de anécdota que, cuando lo fichó el Valencia estaba allí. "Tenían al volver 30 ó 40 llamadas en el teléfono y no lo habían cogido porque era un número desconocido", cuenta sonriente.

En cola para hacerse una foto con Carlos

Con todo, el punto álgido de la visita está por producirse... Tiene lugar en Mestallla después del triunfo contra el Real Betis. Carlos sabe que han ido a verlos y avisa a través de sus padres que saldrá tarde a pesar de la victoria. Marcelino tiene un planning estricto y los jugadores cenan juntos en el palco cuando acaba el partido. Pero la espera merece la pena. De eso se encarga la estrella valencianista, tan grande en el campo como fuera del mismo. 
Los niños están emocionados e inquietos cuando sale. El cansancio no hace mella. Ya estamos en la madrugada del lunes, pero uno a uno posa con todos. Los coordinadores de la escuela los ponen en filas en la ya apagada avenida de Suecia y los niños aguardan entre emocionados y admirados. "Me hago pipi", le dice una de las hijas de José Juan minutos antes de que le toque el turno. Pero Carlos, al que le esperan sus padres, ha llegado, y ahí no hay pipi que valga. Todos los admiran, lo quieren y corean su nombre. Son felices.


La sorpresa del valencianista

Tras posar con todos y cada uno de los integrantes de la expedición Carlos también tiene una sorpresa para ellos. Les regala la camiseta del partido firmada. Así que, tras formar con la pancarta del CD Azuaga, toca ahora hacerse foto de grupo con la camiseta. Soler ha hecho más por el valencianismo en una noche que muchos que se llenan la boca cada día. "Esto es como una religión", confiesa Juan José orgulloso porque todo ha salido bien. Mañana, hoy, este lunes, la expedición cogerá el autobús y recorrerá los casi 600 kilómetros de vuelta hasta Azuaga. Pero lo harán felices. Han conocido su ídolo y este ha demostrado que no sólo es un grande por cómo juega, sino por cómo se porta con sus semejantes.  

Primer productor de plomo

Lo de Azuaga tiene mérito. Azuaga no es pequeño. El municipio perteneciente a la provincia de Badajoz que cuenta con casi 11.000 habitantes y comienza a recuperarse de la despoblación que vivió a finales del siglo pasado. Y es que, no siempre todo fue de color de rosa en esta población extremeña, casi limítrofe con las provincias de Sevilla y Córdoba. Aunque hay vestigios que atestiguan que el núcleo estuvo habitado desde la edad de bronce, Azuaga vivió una época de esplendor en el segundo tercio del siglo XX y debido a la intensa actividad minera, se convirtió en el primer productor de plomo del mundo. ​
El resurgir económico alcanzó hasta 1960 y, en décadas posteriores, debido al fenómeno de la emigración laboral, la población desciende bruscamente. Los Soler y los Barragán, no son una excepción y emigraron con destino a Valencia. Fueron los abuelos maternos del jugador -Rafael y Amalia- los primeros que salieron en busca de una mejor vida y dónde, por fortuna para el Valencia CF, se establecieron en esta tierra dónde nació hace poco más de 20 años un futbolista que está llamado a ser uno de los grandes del club. Su calidad futbolística está fuera de toda duda, pero gestos como el de este domingo, demuestran que su calidad humana es mayor. De hecho, la única prisa que tienen los Soler por volver a casa es para contárselo al abuelo Rafael, que lleva semanas esperando que su nieto salude al CD Azuaga, el club de su pueblo.  


 

Un contenido de:
David Torres

Lunes, 05 de marzo de 2018. 10:00
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