Crónica Real Valladolid - UD Almería | Jornada 16 Liga 1|2|3 | Temporada 2016/2017
Secciones
Real Valladolid
0-0
U.D. Almería

Intrascendente empate

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Una vez más, y ya van unas cuantas en la presente temporada, el equipo de Paco Herrera decepciona. En la importante visita de la Unión Deportiva Almería, los pucelanos no pasaron del empate inicial. Por méritos propios y del rival, el encuentro se cerraba como empezaba. Sin goles, sin grandes ocasiones y sin un fútbol propio de dos conjuntos como éstos. Por su nombre, su historia y su supuesta relevancia, el espectáculo fue pobre. La insulo del juego potencia el mal momento de un Real Valladolid que se marchaba del terreno de juego con una considerable pitada de su afición. Nuevamente, ésta rechaza la situación del equipo.

 
Durante la semana y tras las dos derrotas consecutivas fuera del Nuevo Estadio José Zorrilla se hablaba mucho de un hipotético cambio de sistema en el equipo de Paco Herrera. Más que variación en el esquema hubo un movimiento ofensivo. La suplencia de Joan Jordán, la primera de la temporada, daba la oportunidad de regresar al equipo a Jose Arnáiz. La terna ofensiva del canterano, junto a Jaime Mata y Raúl de Tomás, destacaba en una propuesta sin sorpresas en la zona defensiva y con el protagonismo ya característico del centro del campo.
La presencia de Míchel Herrero y sus variaciones en el terreno de juego variaban un sistema que mostraba detalles por engrasar y que no enganchaba a un público nervioso y ansioso por ver un buen partido de su equipo tras dos decepciones consecutivas que habían devuelto al equipo a la zona baja de la clasificación. Por desgracia nada cambió. El Pucela fue plano. La única variación estuvo en el punto sumado. Insuficiente empate.

Cuestión de momentos

Tras los primeros 45 minutos, cuando Medié Jiménez señalaba el tiempo de descanso, se entendía el por qué de muchas de las condiciones con las que ambos equipos llegaban al partido. Si los visitantes buscaban su primera victoria de su casa, los locales llegaban al encuentro con los mismos tristes 18 puntos de hace un año. La racha blanquivioleta no era buena y en la primera parte ambos mostraban sus carencias y situaciones. Ninguno carburaba y mostraba miedo para seguir manteniendo dinámicas que eran definitorias de sus respectivos momentos.
En lo que al Real Valladolid se refiere, los primeros 45 minutos fueron una prueba de las dificultades exteriores de Jaime Mata, de la debilidad física del Jose Arnáiz y del miedo ofensivo de un equipo que llegó a temblar al inicio del segundo acto ya que a la hora de partido era expulsado el '9' blanquivioleta. Tras una doble amonestación del delantero madrileño el miedo se apoderaba de un estadio que vería equilibrar las fuerzas cuando, cinco minutos después, Pape Diamanka acompañaba al pucelano en la zona de vestuarios.
Así, en un duelo 10 contra 10, Real Valladolid y Unión Deportiva Almería se jugarían un partido importante para ambos y que tras más de de una hora de partido no había salido del empate inicial. Una igualdad a nada tan merecida como preocupante para dos equipos que viven de la mano en las dos últimas temporadas. Dos campañas de despropósitos, de faltas de ideas, de carencia de proyecto y de una inestabilidad que se apoderaba del terreno de juego blanquivioleta.

Sonido de viento

Después de la derrota (2-0) en el Estadio Manuel Martínez Valero de Elche pero, sobre todo, tras la derrota (2-1) en Soria y, ante todo, después de la imagen de los primeros 45 minutos en el derbi ante el Club Deportivo Numancia, el ambiente en Valladolid era cuestionable. Nerviosismo, pitos y un constante sonido de viento que demostraba la incomodidad de una afición tan exigente con su equipo como descontenta con el resultado de éste y del juego de un vstuario que no encuentra su camino pese a vivir ya en la decimosexta jornada liguera.


En avance de los minutos en lugar de apaciguar los nervios y ver crecer al Real Valladolid servía para ver más dubitativo al equipo de Paco Herrera y más crispado a un entorno que sólo se pudo llevar a la boca un puñado de acercamientos del equipo local y una mínima sensación de peligro del equipo de Fernando Soriano.

Incuestionable ímpetu

Con un Pucela plano y una Unión Deportiva muy conservadora, que ejercía hasta dos sustituciones en los últimos 10 minutos de partido, se llegaba al tramo final del partido, el que fue, posiblemente, el tramo más emocionante del duelo. EL Real Valladolid, desde la posición de Alex López, se arrancó los miedos y fue a por el partido. Presionaba en campo contrario y buscaba la portería de Casto Espinosa con una actitud inmejorable. Sin acierto pero con ímpetu. Los pucelanos, en la cabeza del '4' y en la botas de Juan Villar, intentaban firmar el gol de la victoria. No lo conseguían y dejaban huecos que pudo haber aprovechado Quique González.
El vallisoletano no acertaba en la oportunidad con la que se despedía del Nuevo Estadio José Zorrilla y ambos conjuntos firmaban un intrascendente empate para ambos. La tercera semana consecutiva sin ganar del Real Valladolid crispa un ambiente muy dubitativo con el presente del equipo de Paco Herrera. Pese a que éste compra el proyecto a largo plazo diseñado por los pucelanos, la realidad de éstos es preocupante, aquélla que muestran los 19 puntos de la clasificación y el triste punto conseguido de los últimos nueve.

Un contenido de:
Ángel Velasco B.

Sábado, 26 de noviembre de 2016. 19:02
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