Crónica UD Almería vs Real Valladolid | Jornada 37 | Liga 123 Temporada 2016/2017
Secciones
UD Almería
0-3
Real Valladolid

El Real Valladolid no ha dicho la última palabra

El Real Valladolid, tras el primer gol del duelo.

Viajar a Almería nunca significan buenas noticias para el Real Valladolid. El Estadio de los Juegos del Mediterráneo está gafado para el club blanquivioleta. Nunca había ganado allí. Pese a esta dificultad, los pucelanos viajaban hasta tierras andaluzas con la ilusión de encontrar y crear más finales en el camino. Viviendo el duelo ante los de Luis Miguel Ramis como una final, ya que sin ella a Paco Herrera no le salen las cuentas para entrar en el play off. Buscando alargar el tiempo de espera, los blanquivioleta necesitaban más. Mucho más.

 
Para este trascendental duelo, el entrenador pacense no ejecutaba grandes cambios en el once titular. Fiel a su filosofía de no generar grandes cambios, el once era similar al del último duelo. La entrada de André Leão, en el lugar de Alberto Guitián, era la mayor novedad sobre el empate (1-1) ante el Club Deportivo Numancia. Los diez jugadores restantes, los mismos del insuficiente empate ante el conjunto de Jagoba Arrasate.
Con ellos se obtendrían tres puntos de renombre, de importancia y de sueño. Con esta victoria, el Pucela se coloca a sólo dos puntos del sexto puesto. El sueño parece estar más cerca que nunca. Con la actuación determinante de Isaac Becerra, la solvencia de Raúl de Tomás en la primera hora de juego, hasta su lesión, y con una defensa numantina de los pucelanos, el sueño parece cerca. Se puede tocar con la punta de los dedos. Este Real Valladolid se resiste a morir y tira de épica. Quiere más. Sueña con más. Se agarra a un clavo ardiendo pero un clavo que, ahora mismo, sabe a gloria. 

El ritmo goleador de De Tomás

Tras la situación institucional del Real Valladolid, con Braulio Vázquez preparando las maletas para marcharse a Pamplona, tras la situación deportiva del equipo y con una Unión Deportiva Almería en racha, la sensaciones que dejaba el partido no era positivas. Los de Paco Herrera viajaban para disputar un partido complicado pero que le podía acercar al balcón del play off tras la derrota del Real Oviedo ante la Agrupación Deportiva Alcorcón. Con todo en contra, los primeros 45 minutos dejaron un buen sabor de boca en el sector visitante. Un Pucela ordenado, conjuntado y unido conseguía poner en aprietos a la defensa rojiblanca. En una versión contragolpeadora y sin un gran dominio del esférico, los pucelanos ejercían una presión en líneas adelantadas que complicaba a los andaluces.
Pese a esa buena versión y el gran empuje blanquivioleta, el marcador favorable del descanso se debía a detalles. Si bien Kalu Uche se topaba con una gran intervención de Isaac Becerra, el Real Valladolid conseguía obtener éxito a una fuerte presión de Cristian Espinoza. El argentino apretaba a Borja Fernández y éste cometía un error en el pase que costaba caro al equipo de Luis Miguel Ramis. Raúl de Tomás, siempre preparador, ejecutaba su undécimo gol liguero.
Con el empuje del argentino, que ha añadido un plus al juego ofensivo del equipo, y con el acierto goleador y la claridad del '47' el Pucela conseguía sacar partido a un fallo rojiblanco. Si Becerra salvaba al Pucela, Raúl de Tomás lo elevaba para sacar partido a una primer aparte igualada pero en la que la presión y el orden blanquivioleta sería para tomar ventaja.

¡Nueva final!

Tras el paso por vestuarios, el partido no cambiaba en exceso. Al Real Valladolid no le interesaba y la Unión Deportiva Almería no conseguía variar el ritmo cómo buscaba. La idea rojiblanca quería ser la misma pero encontrando ese último pase que le llevara contra Becerra con posibilidad de gol. Por su parte, el Real Valladolid quería que el ritmo fuera el mismo. Lento y de contragolpe. Buscaría el fallo rival para atacarlo con velocidad. Los pucelanos guardaban posiciones esperando ese error local. Eran los de Ramis los que llevaban en mayor porcentaje el peso del partido pero los blanquivioleta sabían aprovechar sus opciones. Siempre que llegaba al último cuarto del terreno de juego conseguían generar miedo, hecho que no podía confirmar los locales.
Los andaluces carecían de pegada y de dominio de las áreas. En éstas estaba más fuerte el Pucela. Pese a la lesión de Raúl de Tomás, un incordio para el rival y un sustento para los de Herrera, el Real Valladolid seguía leyendo mejor el partido. Con el acierto de Isaac Becerra cuando se le exigía y el escaso ritmo goleador de los andaluces, los minutos pasaban. El cronómetro jugaba en favor de un Real Valladolid que, con las tres sustituciones, variaba el sistema y reforzaba el centro del campo. Regresaba el rombo en el centro del campo para vivir los últimos minutos del juego, aquéllos que debían llevar al Pucela a una victoria trascendental para sostener la constante ilusión del play off.


Ese sufrimiento valía la pena porque los últimos minutos fueron decisivos. Un contragolpe bien ejecutado por el equipo de Paco Herrera dio lugar al penalti sobre Jaime Mata que el propio '9' ejecutaba. Con la victoria en la mano, el tanto de Joan Jordán en el tiempo de descuento aumentaba la ilusión, la esperanza y reforzaba la moral de un equipo que se resiste a morir. Quiere decir su última palabra, aquélla que no se puede escapar en el inminente duelo ante el Real Club Deportivo Mallorca. Nueva final. Nueva ilusión. Nueva oportunidad para seguir viviendo. Quién lo iba a decir.

Un contenido de:
Ángel Velasco B.

Domingo, 07 de mayo de 2017. 17:59
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