Crónica Bilbao Athletic Real Valladolid | Jornada 25 Temporada 2015/2016
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Bilbao Athletic
0-1
Real Valladolid

Roger le quita la careta al Real Valladolid

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El Real Valladolid necesita asentarse ya en la categoría. A los de Miguel Ángel Portugal les urge saber cuál es su sitio y su verdadero objetivo y tras la victoria cosechada en San Mamés, su lugar debería estar entre los elegidos para pelear por el ascenso. Los pucelanos, con un partido serio en defensa y preciso y contundente en ataque, consiguen esa victoria que necesitaban para olvidar el triste empate ante la Ponferradina y comenzar a mirar por los puestos que, supuestamente, le corresponden por entidad del club y calidad del proyecto.

 
El equipo pucelano necesitaba esta victoria y tuvo que sufrir y pelear mucho por ella. Los cachorros del Bilbao Athletic no vendieron nada barata su piel y la nueva versión blanquivioleta, con los cuatro fichajes invernales en el once titular y con un estilo más directo y profundo al estrenar la pareja de delanteros entre Roger Martí y Vincenzo Rennella, tuvo que pelear hasta el minuto 95 para ver cómo los puntos iban a viajar hasta el estadio José Zorrilla  en la que es la novena victoria de la temporada.

Versión diesel del Real Valladolid

El encuentro comenzaba con un fuerte Bilbao Athletic. Los de Ziganda querían llevar la manija del juego e imponían su ritmo. Los locales, con una presión fuerte y haciendo gala de ese desparpajo que mencionaba Portugal en la previa, probaban a Kepa Arrizabalaga. El actual portero blanquivioleta mostraba su potencial en el que será su estadio. Dos intervenciones de mérito del joven portero mantenían vivo al Pucela en el inicio del partido.
Los visitantes sobrevivían en los primeros instantes gracias a su cancerbero y lo harían hasta que Roger Martí rompía el partido en el tramo final de la primera parte. El valenciano anotaba el primer gol tras su regreso a Pucela en una bonita acción dentro del área. El gol, más allá de romper el marcador, daba el pistoletazo de salida a la mejor versión del equipo blanquivioleta. Con dicha ventaja, el equipo vallisoletano se soltó el pelo. Se quitó las caretas que, posiblemente, nunca se debió poner para rozar el segundo gol. La versión vallisoletana que todos querían ver comenzó tras el gol pucelano pero tuvo sólo un margen de diez minutos.
Borja y Mojica, éste en dos ocasiones, pudieron ampliar distancias en el marcador antes del descanso. La fortuna no estuvo de su lado pero el juego del equipo, sí. El Real Valladolid dominó totalmente el encuentro en los últimos minutos del primer tiempo hasta el punto de vivir todo ese tramo en el campo bilbaíno. El descanso sentó bien a los locales y frenó el ímpetu blanquivioleta.

El sueño de Portugal

En el avance de la segunda parte, el encuentro se ponía de cara a los pucelanos. El riesgo de Ziganda al consumir dos cambios en el descanso se cobró su venganza a los pocos minutos. En el minuto 50, el Bilbao Athletic se quedaba sin sustituciones por la lesión de Undabarrena y el Pucela tenía la opción de llevar el partido a su terreno. Con los tres cambios aún en el bolsillo de Portugal, el burgalés debía leer el encuentro y hacer suyo el ritmo del partido. Lo hizo y lo consiguió pero sin la personalidad y fuerza que se esperaba en el minuto 50.

Unos fieros cachorros

Sin haber visto al filial del Athletic Club, la victoria parecía obligatoria por su puesto clasificatorio, pero el juego y la garra local la hizo cara. El Real Valladolid tuvo que pelear mucho en el rápido césped de San Mamés y luchar en todas y cada unas de las acciones del partido. El encuentro se hizo largo a los pucelanos que tuvieron que quemar todos sus cambios en los últimos diez minutos. Entre la lesión de Moyano y la lectura del cuerpo técnico, el Pucela se fue viendo encerrado en su campo.
El Real Valladolid tuvo que defender demasiado. Tuvo que apretar los dientes en exceso y tuvo que asimilar mucha sensación de peligro rival. Todo ese sufrimiento tuvo premio. El resultadismo más puro se cobra un buen partido en San Mamés. Mientras el Pucela mereció más en el tramo final de la primera parte, los duros cachorros vascos crearon mucha sensación de peligro en toda la segunda mitad. Pese a que no crearon las grandes ocasiones del inicio del partido sobre la meta de Kepa, el Bilbao Athletic creó miedo en la expedición pucelana para así sumar más valor a una victoria de gran mérito. Tres puntos para asentar a este inestable Real Valladolid y esperar que, por fin, se haya quitado la careta que le tiene enfrascado en una versión impropia de la entidad del Pucela.
 

Un contenido de:
Ángel Velasco B.

Sábado, 13 de febrero de 2016. 18:50
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