Celta | Eibar | Crónica Partido | Jornada 25 Temporada 2015-2016 | Liga BBVA
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Celta de Vigo
3-2
SD Eibar

Juego excelso, victoria pírrica

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Victoria pírrica para un Celta que fue el clarísimo dominador de un duelo ante un rival directo por la lucha por Europa, era la primera de las catorce finales señaladas por Berizzo y el equipo no falló. Para la polémica, el terrible fallo de un Sergi Gómez que pudo cambiar el desarrollo del partido. Al final el 3-2 final se antoja hasta corto para un encuentro donde sólo hubo un equipo en el césped, un Celta de Vigo que volvió a hacer las delicias para éxtasis de su afición, hasta que la relajación hizo trizas a un equipo que pensaba ya en Getafe.

 
Pocas o ninguna sorpresa en el once de Berizzo, lo más relevante la inclusión por segundo partido consecutivo de Sergio Álvarez, dejando de lado por ahora las rotaciones en la portería. En medio campo debutaba como titular el 'Chelo Díaz' que mejora cada día que pasa, para convertirse en el dueño y señor del juego céltico. Arriba la lógica se imponía y Bongonda mantenía su sitio en la banda izquierda
El equipo de Eduardo Berizzo se iba a mantener fiel a su estilo desde el primer minuto del partido, no dio ninguna opción al Eibar a pelearle la posesión, y parecía que ese Eibar arriesgado y valiente de otras jornadas, desaparecía como en otras temporadas en Balaídos, conviertiéndose en un conjunto cicatero y especulador. El plan le duró a los armeros 10 minutos, los que necesito Iago Aspas para mandar el primer aviso. Durante los siguientes minutos el Celta ya se había convertido en el amo y señor del partido, Aspas, Wass en dos ocasiones y Bongonda pudieron inagurar el marcador
Los eibarreses se habían convertido en el convidado de piedra de un Celta que quería cobrarse la afrenta sufrida en el Camp Nou, pero sin merecerlo ni buscarlo apareció, como de la nada, la jugada que pudo cambiar el transcurso del partido. Un error grosero de Sergi Gómez casi le cuesta un penalti y una expulsión a su compañero Cabral que derribó dentro de área pequeña a Borja Bastón. Desde luego el contacto  existe y el colgiado Melero López pudo señalar el punto de los once metros. Por suerte para el Celta el colegiado no vio nada y se siguió el juego.
Tras el susto por el fallo, el Celta tardó unos minutos en volver a recuperar la confianza en su juego, exactamente 7, los que transcurrieron entre la jugada de Cabral y Bastón y el gol de Guidetti. El sueco ponía el 1-0 en el marcador tras una gran arrancada de Aspas que deja atrás a todos sus rivales para cederla a un Guidetti que sólo la tiene que empujar.
Por juego el Celta se mereció ese tanto y alguno más, y esta noche en Balaídos se cumplía la máxima de que el buen juego atrae a la fortuna, porque el segundo tanto del Celta llegó con esa pizca de suerte que a veces se le ha negado a los de Berizzo. Jonny ejecuta desde el borde del área un centro chut que choca en su defensor para desviarla lo suficiente para que el balón se alojase en la escuadra defendida por Riesgo. El tanto premiaba el buen juego celeste que se iba al descanso sabiéndose muy superior al rival.
Tras el paso por los vestuarios, el partido entró en un pequeño letargo, la posesión seguía siendo de los vigueses pero no buscaban con tanto ahínco la meta armera, el Eibar se seguía viendo inferior y no era capaz de trenzar ninguna jugada. Guidetti pudo ampliar la ventaja celeste pero marró un par de ocasiones delante  de Riesgo. Pero el sueco está en racha y a la tercera no falló, aunque de nuevo sólo la tuvo que empujar tras una genial jugada de un Wass que tal vez estaba ejecutando su mejor partido de celeste. 

Nolito  entra a escena

La fiesta no podía ser entera sin la vuelta al campo de Nolito, así lo entendió Berizzo que le regaló al gaditano 20 minutos de juego. El Celta, como en todos los partidos, amasaba la pelota en busca de un cuarto tanto que estuvo a punto de nacer de las botas del propio Nolito que dejó su primer detalle de crack en la primera pelota que tocó habilitando a un Iago Aspas que pecó de egoista.
Con la Copa ya fuera de las mentes celestes, la Liga se ha convertido en el plato principal de un equipo  que ansía llegar a Europa, y hoy los de Berizzo ofrecieron un exquisito banquete a su parroquia, solo empañado por la falta de concentración de nuevo de Sergi Gómez que a falta de 6 minutos cometió un penalti con el que el Eibar anotaba el que parecía el tanto del honor.
Pero a este equipo parece que le está gustando vivir al límite, porque de nuevo como contra el Levante, en 10 minutos fue capaz de manchar una obra coral magistral de 85 minutos. Inui anotaba el 3-2 y ponía en vilo a una afición que se preguntaba como se había llegado a este punto, pero el partido estaba casi muerto y el Celta no tuvo que sufrir. Tres puntos que sirven para adelantar a un Eibar que se llevó una justa derrota que inexplicablemente fue por la mínima.
 

Un contenido de:
Alberto Bravo

Sábado, 20 de febrero de 2016. 20:08
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