Crónica Real Zaragoza | Rayo Vallecano - Real Zaragoza | Vallecas | Derrota del Real Zaragoza por 0-2 en el campo del Rayo Vallecano
Rayo Vallecano
2-1
Real Zaragoza

Vértigo en Vallecas

Benito no logra frenar a De Tomás en el primer gol (Foto: LaLiga).

Tintes de partido grande el que se jugaba en Vallecas. Tintes de partido de Primera División, para qué engañarnos. Rayo y Real Zaragoza saltaron al césped sabiendo lo que había en juego. Seguir agazapados en la zona de la clasificación, por lo menos, una semana más. Y eso se notó en muchas fases del encuentro. 

Porque el duelo comenzó con dos equipos que se estudiaron mucho el uno al otro y con dos estilos muy definidos. El Real Zaragoza de Natxo González quiso adueñarse del balón en los primeros minutos y lo logró. El Rayo esperaba agazapado atento para generar sus oportunidades a la contra. Ese guión se cumplió a pies juntillas durante la primera media hora de juego. 
Los aragoneses generaron algo de peligro. Más bien poco, podría decirse... Buenas combinaciones, buenos movimientos y buenas intenciones, pero siempre más cerca de la medular que del área de Alberto. Borja Iglesias tuvo una ocasión (o semiocasión) en la que parecía que partía en fuera de juego que los colegiados no pitaron. Ni el pareció creérselo, porque su remate fue malo. 
El susto lo daba Simone Grippo. A la salida de un córner, en el intento de despeje, tuvo un choque muy feo con Ba que le dejó grogui durante algunos minutos. Primero, parecía que había caído desplomado. Después de unos minutos de atenciones médicas, volvía al césped. Pero es que esa caída también le había dejado tocado de una rodilla. Finalmente, no pudo seguir y Perone ocupó su lugar. 
Después de todo eso, y pasada la primera media hora de juego, el Rayo cogió el testigo del balón y fue entonces cuando le tocó al Real Zaragoza estar bien arropadito atrás. Las ocasiones más claras del primer tiempo fueron para los vallecanos, que con Raúl de Tomás y Álex Moreno generaron mucho peligro. Sobre todo por el costado izquierdo, donde Benito sufrió bastante ante las llegadas de Embarba. No obstante, todo quedó en eso, en peligro, porque los locales no acertaron con la portería. 
Mientras tanto, el Zaragoza optó por jugar en largo y buscar el paso por vestuarios. Borja estuvo solo arriba, recibiendo esos balones desde la zaga y peleando entre tres y, a veces, hasta cuatro defensas. Lo mejor que le pasó a los blanquillos (en terreno vallecano rojillos) fue el pitido que marcaba el descanso

Miedo a ganar

Todo el optimismo, por pequeño de fuese, a sumar algo positivo en Vallecas se esfumó en la segunda mitad. Los blanquillos, incluyendo al propio Natxo González, demostraron que no querían acercarse a la portería de Alberto ni por asomo. De hecho, salvo en algún balón aislado, los aragoneses no pisaron zona de peligro en casi ningún momento. 
Por no mentir, un disparo de Guti, tras una buena incursión de Alberto Benito, fue lo único peligroso que se pudo ver en el campo del Rayo. Precisamente el lateral derecho sería protagonista minutos después, porque sería el gran culpable del 0-1 del Rayo. La falta de contundencia al despejar le regaló en la frontal a De Tomás el primer gol de los madrileños. Un disparo a la escuadra que fue un golazo. Pero, ojo, facilitado por el defensa del cuadro zaragocista. 
Ese tanto bloqueó más todavía al Real Zaragoza, que había salido a rescatar un punto de Vallecas. El Rayo olió la sangre y se aprovechó de la situación, creando mucho peligro y haciendo acoso y derribo sobre la portería de Cristian. Tanto fue el cántaro a la fuente que Trejo aprovecharía otro error grosero de la zaga blanquilla. Mikel le daba un 'pase' de gol a Trejo para que el jugador rayista no perdonase e hiciera el 0-2. El plan de Natxo saltaba por los aires en casi 10 minutos. 
Solo tras ese segundo gol fue cuando reaccionó el míster del Zaragoza. Quitó a Eguaras, que no hizo un buen partido, para meter a Papu. Buscando velocidad cuando la cosa estaba prácticamente sentenciada. Unos minutos después, agotaba sus sustituciones para dar entrada a Febas. Una reacción tardía que de poco iba a servir a los blanquillos.
En los compases finales Papu le puso algo de emoción al encuentro, marcando un buen gol con la inestimable ayuda de Alberto, que no controló bien el disparo lejano del georgiano. En el descuento, el Zaragoza quiso hacer lo que no había hecho en 90 minutos y, naturalmente, no salió bien el plan. Derrota que tiene que servir como toque de atención y para mejorar los errores cometidos.

Un contenido de:
Á. Montaner

Domingo, 15 de abril de 2018. 17:53
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