Opinión sobre el Papel de Gennaro Gattuso como Entrenador del Milan

Una lanza por Gattuso

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Nacho Pérez

Lunes, 11 de febrero de 2019. 16:30
Gattuso, en el partido ante el Betis.
Gattuso, en el partido ante el Betis.

Está claro que no son tiempos fáciles para el Milan. El segundo club con más Copas de Europa de la historia atraviesa ya, de forma más prolongada de la esperada, un importante bache que lo ha llevado a pasar alguna temporada sin jugar competición europea y varias sin lograr algún título.

A la recuperación de la gloria perdida por parte del club rossonero no han ayudado los bandazos pegados por la entidad en la dirección de la misma con varios cambios de propiedad que también han tenido su eco, negativo, en el manejo de la plantilla.

En medio de toda esta marejada y casi por casualidad -pasaba por allí- la responsabilidad de la gestión del vestuario y la disposición del equipo sobre el césped recayó sobre Gennaro Gattuso.

No era la primera apuesta arriesgada que tomaba el club con respecto al banquillo, puesto que en los últimos años se habían sentado en el mismo entrenadores con escasa experiencia pero que cumplían con el mismo perfil como ex jugadores de relevancia de la entidad. A la mente se vienen los casos de Clarence Seedorf, Christian Brocchi o Pippo Inzaghi. 

Pero bueno, ¿qué se puede esperar de un club que decidió prescindir de Massimiliano Allegri tras haber conquistado el Scudetto la campaña anterior? 

Lo que nos trae aquí es, a fin de cuentas, Gennaro Gattuso. Como venía detallando someramente en las líneas precedentes, el Milan ha atravesado, y sigue pasando por una importante crisis de resultados y de juego que lo han convertido en un equipo impredecible en Europa e Italia mientras años atrás el sólo resonar de su nombre ya imponía respeto. 

Pese a que, obviamente, la elección de los técnicos ha tenido mucho que ver en el agravamiento de esta etapa, creo que es conveniente apuntar más arriba. Dinero, pese a que mucho se ha hablado de ello, no ha faltado, pero la capacidad de invertirlo bien sí que ha dejado mucho que desear durante esta larga travesía. Y esta campaña no es una excepción.

Bonucci y Ricardo Rodríguez, en un partido con el Milan.
Bonucci y Ricardo Rodríguez, en un partido con el Milan.

Mientras el verano de 2017 el mercado de fichajes convertía al Milan en claro candidato a entrar en Champions League -algunos hablaban incluso de acabar campeones en la Serie A- por los grandes refuerzos que habían llegado -Bonucci, André Silva, Kalinic, Kessié, Ricardo Rodríguez, Mussachio o Calhanoglu entre otros- la realidad en mayo, cambio de entrenador mediante, fue muy distinta y el club, a duras penas, acabó entrando en competición europea resultando, la gran mayoría de los fichajes, un claro fiasco.

Este verano también se llevó a cabo un importante desembolso económico que ha tenido que ser arreglado en el mes de enero con inteligentes incorporaciones llegadas a cambio de una importante cantidad de dinero que, en muchos casos, sus rivales por acceder a la Champions League no se pueden permitir.

"Y en medio de todo ello, de tantos retales de planificaciones erradas con poco material aprovechable, Gattuso"

Y en medio de todo ello, de tantos retales de planificaciones erradas con poco material aprovechable, Gennaro Gattuso, que llegó a Milan como solución de urgencia la pasada temporada y que ha logrado meter al equipo en Europa League -más allá del fracaso que supuso su eliminación en la fase de grupos- y mantiene al equipo esta temporada cuarto desplegando cada vez un juego más convincente con sus dos incorporaciones invernales ofreciéndole más soluciones de las que le tenía a su disposición en la plantilla.

Sirvan estas líneas para defender el trabajo de un técnico que tiene la mejor media de puntos de los últimos cinco entrenadores que se sentaron en el mismo banquillo y que posee la mejor media de puntos desde su llegada en la competición sólo por debajo de Juventus y Napoli.

Es obvio que los números son insuficientes para un club que por historia debe de estar más arriba. Gattuso lo sabe, pero también es consciente de que es heredero de plantillas mal diseñadas, que se ha encontrado con innumerables lesiones que le han torpedeado en la construcción de su idea y que no iba a ser nada fácil por la dimensión del objetivo a tenor de los recursos que tenía disponibles.

Por más piedras que le hayan puesto en el camino en forma de problemas institucionales, defectos en la configuración de la plantilla, lesiones constantes y también errores propios, Gattuso mantiene a su equipo en puestos de Liga de Campeones y va dotando al equipo a través de un juego práctico de una identidad propia que contribuye al resurgimiento de un club que tiene como imperativo de cara a esta temporada volver a la mayor competición continental de clubes del Viejo Continente. Poco a poco va encontrando el método y ganando para el mismo a los jugadores ideales para ello. El Milan ha tenido paciencia con él y los frutos están al caer. Él se lo ha ganado.

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