Teresa Portela quiere hacer historia: "Mi sueño es participar en mis sextos Juegos Olímpicos"

Seguimos recorriendo un extenso camino de la mano de Iberdrola. Un recorrido por la carrera de deportistas que han logrado grandes hitos coronándose en sus respectivas disciplinas. #EllasValenOro y lo demuestran en ElDesmarque, no sólo como profesionales sino como personas. En esta tercera entrega llega el turno de la piragüista Teresa Portela.

Tiene 38 años, pero con todo lo que ha vivido, parece que ya ronde los 80. Cinco participaciones en Juegos Olímpicos, innumerables medallas en campeonatos mundiales, europeos y nacionales, dos carreras universitarias -y en proceso de una tercera-, una hija y un cuerpo que mantener físicamente al máximo nivel para continuar en la élite del piragüismo 20 años después. Teresa, nacida en Aldán (Cangas del Morrazo, Pontevedra), pelea ahora por cumplir un sueño: convertirse en la primera deportista española en competir en seis Juegos Olímpicos diferentes, algo que podría lograr en Tokio si las cosas salen como ella quiere.

Aunque con el bronce en el Mundial de K1 200 todo apuntaba a que Portela ya tenía su plaza asegurada para viajar a Japón y hacer historia, a la gallega se le ha cruzado un obstáculo en su ruta: la federación quiere que pase un selectivo que está abierto a cualquier palista. Estas pruebas iban a tener lugar desde inicios de este mes de abril, pero el coronavirus, el estado de alarma y la grave situación sanitaria que atraviesa nuestro país ha impedido que se disputen, así como Tokio 2020, que se celebrará en el verano de 2021. Pese a todo, estas suspensiones no han causado mella en el ánimo de la velocista.

“De primeras, entre la situación y que te digan que no hay Juegos, pues fue un poco bajón”, confiesa Portela. “No es que sea entrenar para nada, pero sí que es una temporada, en la que de repente, todo el sacrificio y todos los días de entreno… para no completar el objetivo que tenía este año. Cuando sientes algo de rabia y tienes algo contra lo que pelear… Pero aquí es algo tan inevitable, que es cuestión de aceptarlo y de cambiar el objetivo, o mejor dicho, el mismo objetivo, pero cambiando de fecha”, añade con confianza. “Al final la decisión tenía que ser esa. Aunque me hubiese gustado, al igual que al resto de los deportistas, que se acabara la temporada con unos Juegos, está claro que la decisión es la correcta y acertada, al no poder entrenar y jugándote lo que te juegas”.

Como la mayoría de los deportistas de élite, Teresa Portela se entrena en casa durante el confinamiento. Y, aunque reconoce que al principio le costó trabajo asimilarlo, enseguida se dio cuenta de que tenía que seguir hacia adelante. “Cuando se canceló todo porque la situación era más complicada de lo que todos pensábamos, me lo tomé, entre comillas, con más calma, al saber que el objetivo no estaba a dos meses como estaba en un inicio, sino que está a más de un año”, relata, por lo que siguió “entrenando, haciéndome con cosas para poder entrenar de la mejor manera dentro de lo que es la situación y de estar metida en casa. Me hice con un ergómetro, y lo combino con bici estática para mantener el aeróbico y pienso que estoy bastante bien”.

Teresa Portela celebra una victoria en un campeonato.
Teresa Portela celebra una victoria en un campeonato.

A Tokio 2020, con la misma ilusión que a Sídney 2000

La ilusión hay que mantenerla siempre porque ante tanto esfuerzo, tiene que gustarte, si no una no aguantaría tantos años en algo que no le guste”, indica Teresa cuando se le pregunta si la ilusión por unos Juegos Olímpicos se mantiene intacta dos décadas más tarde. “Algo de ilusión tiene que haber y la tengo. En Sídney era juvenil, tenía 18 años y sí que fue un gran premio poder ir a unos JJ. OO. y disfrutar de un evento mundial tan grande como ese. Y ahora, con la misma ilusión, tengo ganas de vivirlo, de poder estar allí”.

A la palista no le puede la presión de superar a deportistas de la talla de Arantxa Sánchez Vicario, María Peláez, María Vasco o Pilar Fernández, únicas cuatro deportistas, junto a ella, que tienen cinco participaciones en el evento culmen del deporte. Teresa podría convertirse en la primera deportista española en participar en seis Olimpiadas y, para ella, esto es un sueño y un reto al que no le exige más que llegar a Tokio. “Esta temporada sentía que podía vivir un sueño y era ese, poder participar en mis sextos JJ. OO. y poder decir que conseguí estar 20 años en la élite del piragüismo. Y eso ya es una realidad -aunque se posponga un año-. Sé que voy a cumplir 38 años, que estoy más cerca del final de mi carrera que del inicio, pero este año y el anterior me encontré muy bien a nivel deportivo. El hecho de verme en el pódium me da la motivación para poder luchar un año más. Tengo un reto superbonito por delante y que me gustaría conseguir”, argumenta la gallega.

Su insistencia, su mayor tesoro

El camino no ha sido siempre fácil. Las cosas se han puesto complicadas en ocasiones a lo largo de la carrera de Teresa, pero ella tenía un ingrediente mágico para conseguir salir adelante: su capacidad de insistir. “Físicamente soy una persona fuerte, sobre todo para mi distancia, que son los 200 metros. A lo largo de mi carrera deportiva tuve años en los que probablemente los resultados no me acompañaron o yo entendía que no era el resultado que tenía que haber obtenido. Y mi constancia o mi capacidad de insistir y de tesón es lo que me lleva a continuar”.

Porque ella tiene claro que creer en una misma es la mejor forma de recomponerse. “Creo que en la carrera deportiva y en la vida en general nunca va a ser un camino tal cual nos gustaría ni lo que en un inicio esperábamos. En ocasiones, surgen obstáculos, piedras en el camino, que lo que hay que hacer es saltarlos o rodearlos, pero tienes que avanzar y así me lo tomo yo”, porque después de semanas intensas de entrenamiento, “llegas al gran examen que es la competición, y no sale como yo esperaba”. “Cuanto más entrene, más posibilidades de que salga bien y aun así nada lo garantiza. Pero es cuestión de sobreponerse y creer en uno mismo. A veces, yo considero que no valgo un décimo puesto, creo en mí y en que valgo más. Es cuestión de metérselo en la cabeza y luchar por lo que quieres. Si considero que puedo valer un quinto o un tercero, voy a demostrarlo y voy a luchar cada día para conseguirlo”.

Con esta carrera deportiva tan extensa, hay pocas cosas que le falten por conseguir a Teresa Portela. Pero, al preguntarle por un hito que remate su recorrido, la palista no duda ni un segundo: “Me encantaría poder estar en mis sextos Juegos Olímpicos. Es mi objetivo y mi sueño. El hecho de ir, así como en otras ocasiones luchaba por algo más, ahora mismo solo el hecho de ir sería como una medalla, aunque una medalla siempre suponga algo más, en estos momentos para mí sería una medalla poder estar allí”.

La llegada a la meta de Teresa Portela.
La llegada a la meta de Teresa Portela.

20 años de esfuerzo máximo

Teresa eligió el piragüismo casi por practicidad. En Aldán, su localidad natal en Pontevedra, el club de remo está al lado del colegio donde ella estudió. Un verano, el de 1991 concretamente, una amiga le propuso probar con la piragua, con la ayuda de su hermana mayor y, desde entonces, no ha soltado la pala. Recuerda Portela que, a sus 9 años, “lo más importante era el pasarlo bien” y su entorno propició ese ambiente “y que todo fuera diversión fue lo que hizo que continuara”.

Pero su carrera deportiva, que entonces no había hecho más que empezar, es ahora la más importante de las muchas partes que componen su vida. Teresa completó su gran trayectoria en el piragüismo con una Diplomatura en Magisterio de Educación Física y un Grado en Fisioterapia. No contenta con esto, cuenta que ahora está estudiando Nutrición y Dietética, “algo que tenía ganas de hacer por conocimientos propios, y quién sabe si el día de mañana podré también aplicarlos, pero sobre todo para poder aplicarlos a mi deporte, que es fundamental, y a mi familia”.

A todo esto hay que sumar que tiene una hija, Naiara, de seis años, y una clínica de fisioterapia junto a su marido, David -que también fue olímpico en dos ocasiones-. Conciliar no es tarea sencilla y Teresa confiesa que no todo es perfecto, pero que trata de organizarse. “Creo que la organización es lo que hace que puedas”, indica, aunque matiza que su día a día es “una locura, intentar correr siempre mucho” para poder sacar tiempo para jugar con su hija y entrenar al máximo nivel. “Como cualquier madre trabajadora, cuadras las cosas, aunque a veces no es fácil”.

Además, que su pareja haya sido deportista de élite también es una facilidad para la palista gallega, que encuentra en David Mascato a su mejor aliado y su ejemplo a seguir. “En él veo un reflejo de lo que es el deporte, los valores. Estos últimos años me está ayudando mucho, sabiendo que él vivió lo mismo que estoy viviendo yo, su capacidad de trabajo y de luchar, intento seguir sus consejos y verme en lo que él hizo”, destaca Teresa.

Diez preguntas para conocer mejor a Teresa Portela

Teresa Portela se somete al test de preguntas rápidas de ElDesmarque, con el que conoceremos su lado más personal. Qué le gusta, qué prefiere, con qué sueña y qué desea. Diez cuestiones que ayudan a definir la personalidad de esta palista fuera del agua y de su piragua.

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