Maialen Chourraut y Silvia Elvira López: paladas de veteranía remando hacia Tokio

Domingo, 06 de Septiembre de 2020. 12:33

Cogemos la pala y una canoa para adentrarnos en el agua, el medio que mejor conocen Maialen Chourraut y Silvia Elvira López. Estas veteranas deportistas se unen a ElDesmarque e Iberdrola para hablarnos de su carrera, de cómo han afrontado la maternidad y de los sueños que les quedan por cumplir. Ambas pelean por una plaza en Tokio 2021. Y nos enseñan, por enésima vez, que #EllasValenOro.

Maialen es una de esas deportistas que han ido creciendo con el paso de los años. Tras una participación agridulce en Pekín 2008, en Londres 2012 alcanzó el podium colgándose el bronce y remó con fuerza en Río 2016 para llevarse el oro olímpico que tanto ansiaba. Por el camino, ha sumado cinco primeras plazas en campeonatos mundiales y una en Europa. Ahora quiere seguir haciendo historia en Tokio. No lo tendrá fácil, pero esa es una palabra que no existe en el idioma de la palista.

Silvia Elvira participa en paracanoe, la modalidad adaptada del piragüismo. Perdió una pierna a los 28 años por una amputación y su vida entera dio "un vuelco" que ella aprovechó para canalizar en el deporte de alta competición. Se convirtió en una de las grandes promesas femeninas en su deporte, optando incluso a una de las plazas de Río 2016, los primeros Juegos Paralímpicos que incluían el paracanoe como deporte. No obstante, deficiencias en el proceso de selección la dejaron fuera y, cuando todo apuntaba a que esta barcelonesa de 46 años iba a retirarse, decidió no rendirse y ahora quiere probar suerte buscando la clasificación para Tokio.

"La diferencia quizá entre el paracanoe y el convencional son las categorías, que van en función de tu discapacidad, independientemente de la edad que tengas. En similitudes, lo bonito del paracanoe es la inclusión", reseña la catalana sobre la comparación entre el piragüismo usual y el adaptado. Para Maialen, nacida en San Sebastián hace 37 años, no hay necesidad de explicarlo: "Yo veo que practicamos el mismo deporte. Son diferentes modalidades, simplemente".

Silvia Elvira, en un campeonato.
Silvia Elvira, en un campeonato.

Tokio, un sueño difícil pero no imposible

El paracanoe no fue reconocido como deporte paralímpico hasta 2016. Y ninguna de las dos entiende cómo tardó tanto. Además, los criterios de clasificación no estaban bien ajustados y eso perjudicó a Silvia Elvira, que se quedó sin plaza en Brasil a pesar de que peleó con uñas y dientes. Esto hizo que se retirara de la competición durante tres años, puesto que su idea era dejar el piragüismo una vez que pasara Río. Pero le ha vuelto a picar el gusanillo: "Ya tenía pensado dejarlo, pero durante estos tres años me mantuve en buena forma más libremente, con relajamiento y volví a meterme para Tokio sin pensarlo, por circunstancias", confiesa.

Se está preparando para esta nueva oportunidad de forma diferente a la anterior: "No sentirme tan presionada, disfrutar de los niños y llegar hasta donde pueda", confiesa Silvia Elvira, que tiene una familia monoparental con dos niños de 12 años. "Se va a intentar, se va a entrenar, pero siempre que no anule la maternidad, que es lo que me pasó en el otro ciclo. Intentar proteger mi estado anímico", añade.

Para Maialen, este cuarto ciclo olímpico de su vida también es muy diferente a los anteriores. En Pekín tuvo una mala experiencia y en Londres supo recomponerse y llevarse el bronce, pero después de esos Juegos Olímpicos quiso ser madre y esto cambió su manera de afrontar el deporte. Y, lejos de perjudicarla, supo darle la vuelta a la situación y llegar a Río tan bien físicamente que se adjudicó el oro.

En Tokio no se quiere presionar -más allá de la autoexigencia que se impone- para buscar la revalidación del título olímpico y lo afronta con ilusión a pesar de las "zancadillas" que le han ido poniendo las lesiones, algunos asuntos personales y, cómo no, el coronavirus: "Este año extra lo tomo como una nueva oportunidad. Soy una chica que se presiona mucho a sí misma, pero creo que esta presión la he ido dejando atrás. Me han pesado mucho estos cuatro años, pero cada vez me siento más liberada en este aspecto".

Para prepararse físicamente buscando su lugar en Tokio, ambas han afrontado con entereza el tiempo de confinamiento y de entrenamiento en seco que ha provocado la pandemia mundial. Cada una ha vivido los ejercicios en casa de forma distinta, con sus más y sus menos, pero sienten que han salido más fuertes de este duro trance. "Lo que al principio era una pequeña tortura, se convirtió en mi momento", dice Maialen, que se montó un pequeño gimnasio en el garaje. Silvia Elvira combinaba sus entrenamientos con la educación online de sus dos hijos y, aunque ha acabado "saturada" y más estresada que en su rutina habitual, ha acabado por reforzarse física y psicológicamente.

Maialen Chourraut, con su oro en Río 2016.
Maialen Chourraut, con su oro en Río 2016.

El secreto para mantener la pasión

Tanto Maialen como Silvia Elvira suman ya muchos años en la alta competición. Conocer sus secretos para mantener intacta la pasión no es fácil, pero tratan de aconsejarse la una a la otra con su manera de afrontar las situaciones. "¿Un  consejo? Cada uno tiene su camino y se tiene que agarrar a su sueño y a su motivación y su ilusión: siempre adelante", concreta la vasca, que empezó en el piragüismo a los 12 años en la playa de La Concha.

"No caer en la monotonía. Es imprescindible para que el estado anímico se mantenga vivo y la pasión también. Disfrutar de tu familia, tu hija, tu pareja, tus amigos… Intentar hacer hueco para que el deporte no absorba el 100%", es la reflexión que vuelca la de Barcelona.

En España hay una gran tradición de palistas de éxito y ninguna conoce la razón concreta para ello. El slalom, la disciplina en la que se ha desarrollado la carrera de Maialen, no fue olímpico hasta Barcelona 92 y, aunque ha costado, las caídas y posteriores levantamientos han hecho que grandes deportistas hayan surgido de esta modalidad en nuestro país: "Nos hicieron soñar que podíamos luchar por las medallas olímpicas", dice la de San Sebastián sobre sus predecesores. Para Silvia Elvira, la clave está en la variedad geográfica de nuestra península: "Tenemos de todo: embalses, ríos tranquilos y de aguas bravas, el mar… Eso favorece".

Sea como sea, estas dos palistas quieren sentar cátedra en Tokio. Y, vistos los obstáculos que ya han superado, no les costará hacerse con su merecido hueco en el olimpo deportivo.

Las anécdotas de Maialen y Silvia Elvira

En ElDesmarque se nos ocurrió pedir a estas piragüistas que nos contaran alguna anécdota que les haya dejado este deporte. Algún momento de sus carreras que quizá entonces no fue del todo agradable pero que hoy recuerdan con una sonrisa.

Tanto Maialen como Silvia Elvira no dudaron en sacar a relucir esos tiempos en los que algo se les atragantó: un problema en una salida o una frase inoportuna que acabó convirtiéndose en una motivación.

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