La mágica conexión de Lewis Hamilton con 'el hijo del viento'

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El Desmarque - EFE

Lunes, 16 de Noviembre de 2020. 12:20
Lewis Hamilton celebra su victoria en el Gran Premio de España.
Lewis Hamilton celebra su victoria en el Gran Premio de España.

Hay destinos que difícilmente se pueden sortear. Y el de Lewis Hamilton, desde este fin de semana heptacampeón del mundo de Fórmula 1, es uno de ellos. El piloto inglés nació para volar, para ir rápido. Ya no tiene a nadie por delante en la historia de la Fórmula 1. Igualó en Turquía el récord de siete Mundiales de Michael Schumacher. Ya había batido el récord de 'poles' del alemán (68) hace tres años en Monza (Italia). Mejoró el de victorias (91) el último fin de semana de octubre en Portimao (Portugal). Y antes, en Montemeló (Barcelona), había batido el de podios (155). Brutal.

Pero hay una conexión digamos que mágica que une al astro británico con la velocidad prácticamente desde su nacimiento. Hamilton se llama Lewis Carl en honor a Carl Lewis, el gran velocista en el atletismo del siglo pasado. Si el norteamericano, ganador de diez medallas olímpicas, volaba en el tartán, Lewis Hamilton vuela en el asfalto.

Carl Lewis, durante los JJOO de Seúl en 1988.
Carl Lewis, durante los JJOO de Seúl en 1988.

Como el nuevo 'hijo del viento' en el que se ha convertido, Lewis Hamilton ya suma 97 'poles', 163 podios y 94 triunfos. Y si llega a un acuerdo de renovación con Mercedes, dado que el cambio brusco del reglamento no se producirá hasta 2022, el año próximo será claro favorito a un octavo título. "No sé por qué se retira la gente cuando se retira; pero eso, de momento, no pasa por mi cabeza", explicaba en agosto de 2019 el piloto británico. Probablemente en las próximas semanas se anunciará oficialmente un secreto a voces: su continuidad en la Fórmula 1 y de la mano de Mercedes.

Un idilio histórico. Como para siempre son sus cada vez más importantes reivindicaciones sociales, en especial con el movimiento Blacks Lives Matters. Su carácter es indomable. Y en él la clave fue su padre Anthony, así como las propias experiencias de bullying vividas cuando era niño y que lo llevaron a apuntarse a clases de karate. Anthony fue quien le colocó ese segundo nombre, Carl, en honor al 'hijo del viento', quizás intuyendo que 35 años más tarde, su propio vástago sería quien dominara la velocidad.

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