Oleada de Racismo, Homofobia y Antisemitismo en los Estadios de Fútbol
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España se libra de la oleada de odio que recorre las gradas de Europa

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José Ríos

Miércoles, 11 de septiembre de 2019. 22:24
El jugador del Bochum, Jordi Osei-Tutu, terminó llorando víctima de insultos racistas. (Foto: Instag
El jugador del Bochum, Jordi Osei-Tutu, terminó llorando víctima de insultos racistas. (Foto: Instag

El fútbol es una forma de desconectar de la realidad, un juego lleno de pasión y emociones que está hecho para disfrutar. Esto es algo simple y básico, pero hay determinadas personas que no terminan de entenderlo. Y en este punto es donde entran factores que nunca deberían estar relacionados con este deporte como el racismo, el antisemitismo o la homofobia. Ese mal que enferma al ser humano y que se vive hasta los extremos en muchos deportes, pero más profundamente en el fútbol. Y es triste, teniendo en cuenta los acontecimientos que se han vivido en varios países este año (y en anteriores), que se siga repitiendo a estas alturas. En pleno año 2019.

La última muestra, y la gota que colma el vaso, si es que no ha rebosado ya, se ha vivido en el estadio del Cagliari y con Romelu Lukaku como protagonista.

Los jugadores del Inter de Milán celebran uno de los goles logrados ante el Cagliari.
Los jugadores del Inter de Milán celebran uno de los goles logrados ante el Cagliari.

 

Corría el minuto 72 en el partido de la segunda jornada de la Serie A que enfrentaba al Clagiari y al Inter de Milán. En el momento de lanzar un penalti con el partido igualado a uno, el atacante belga sufrió insultos racistas de una forma desmesurada por parte de los hinchas de la afición local. Este estadio ya fue protagonista en el mismo sentido la pasada temporada con Moise Kean como protagonista.

El delantero, afectado, escribió un texto después del partido que publicó en su instagram expresando como se sentía y lo que opinaba sobre este tipo de situaciones:

En él, reflexiona sobre el racismo en los estadios y pide a las federaciones de fútbol de todo el mundo que reaccionen de forma contundente y tomen medidas en todos los casos de discriminación que se presenten.

Muchos futbolistas y ex futbolistas le apoyaron públicamente, como es el caso de Clarence Seedorf o Jerome Boateng. También la federación belga se mostró comprensiva con Romelu y en contra del racismo.

Así mismo, Italia destaca por ser uno de los países donde más antisemitismo se promulga en el fútbol.

A principios de este año ya hubo polémica en torno a esta cuestión debido a una disputa en un Lazio-Novara cuando los ultras del equipo romano, la Curva Nord, insultaron con cantos antisemitas y racistas a los visitantes.

Probablemente fue una reacción a consecuencia de las pegatinas que invadieron la capital una semana antes en el día del 119 aniversario del Lazio. "Lazio, Nápoles, Israel: mismo color, misma bandera, mierda" era el texto que llevaban. Un lema muy parecido a los que los mismos laziali difundieron hace un par de años y que mostraba a Ana Frank vistiendo una camiseta de la Roma.

Pegata de Ana Frank.

La entidad intento solucionar este altercado unos días después en un partido de la Serie A que les enfrentaba al Bolonia. En dicho encuentro los jugadores salieron a calentar con camiseta con la fotografía de Ana Frank y el lema "No al antisemitismo".

Esta hinchada ya creó polémica por su pancarta "Auschwitz, la vostra patria, i forni le vostre case". "Auschwitz vuestra patria, el horno vuestra casa", en español, en un derbi romano de 1998. O "Roma. Equipo de negros, afición de judíos" unos años más tarde.

 

Alemania, otro foco de racismo en el deporte

No hay que irse muy lejos en el tiempo para encontrar otro caso importante de racismo en el fútbol, este pasado verano se vivió en Alemania y la víctima fue el futbolista Jordi Osei-Tutu, de 20 años.

Ocurrió durante el partido amistoso entre el Bochum de la segunda división alemana y el St. Gallen de la primera suiza. Jordi abandonó el campo llorando tras sufrir insultos racistas por parte de un jugador del equipo contrario.

"Gracias por los mensajes de apoyo. Es muy triste que este tipo de comportamiento siga siendo parte del juego, pero es lo que es. Eso jamás me detendrá de seguir jugando, ni me detendrá de lograr mis metas y ciertamente no me impedirá sobresalir en mi préstamo y tener una temporada exitosa con VFL Bochum", escribió el joven en sus redes sociales. Tras este suceso recibió innumerables muestras de apoyo.

El canterano del Arsenal, Jordi Osei-Tutu, en su presentación con el Bochum. (Foto: Instagram).
El canterano del Arsenal, Jordi Osei-Tutu, en su presentación con el Bochum. (Foto: Instagram).

Vergüenza racista en el fútbol francés

Si echamos la vista unos meses antes del caso Jordi, las miradas se centran en Francia. Un país en el que el racismo siempre ha estado presente ante la diversidad de su población, y en el que la sociedad es cada vez más reacia a la comunidad musulmana.

Una de las razones principales de este rechazo son los atentados islamistas que se han dado en este país en los últimos años, que han provocado la inseguridad y desconfianza en un sector de la población, y también la generalización en este sentido.

Algo llamativo este rechazo total de algunas personas, tratándose de un país que ganó el pasado año la copa del mundo de fútbol con más de la mitad de su plantilla compuesta por futbolistas de origen inmigrante.

Volviendo a los hechos, el pasado 12 de Abril se jugaba el partido Dijons-Amiens SC correspondiente a las jornada 32 de la Ligue 1 francesa, el cual tuvo que ser suspendido momentáneamente por el arbitro a diez minutos del final debido a otro caso de racismo. En esta ocasión sobre el capitán del Amiens, Prince Gouano.

El jugador, harto de escuchar insultos racistas, decidió ir a la zona donde le insultaban y encararse con los aficionados. En ese momento, el arbitro decidió parar el partido hasta que cesaran los insultos. Tras cinco minutos se reanudó, terminando con empate sin goles. Aunque el resultado ya era lo de menos.

Tras el partido el futbolista manifestó a los medios: "Estamos en el siglo XXI. Es inaceptable. Quiero transmitir un mensaje que es amor. Eso es todo"

Recibió el apoyo incondicional de su equipo e, incluso, del presidente de la FIFA. Infantino mostró su comprensión y expresó que tenía muy en cuenta los últimos casos que se habían producido en la Ligue 1, además de reiteraciones y quejas precisamente sobre la hinchada del Dijon.

Inglaterra siempre ha estado estrechamente relacionada con casos de racismo

Tampoco Inglaterra se salva de esta lacra, hasta el punto de haberse endurecido los castigos en los estadios de la Premier League este mismo año para evitar estas situaciones. Principalmente por situaciones vergonzosas vividas en este último año, tales como el día en que la afición del Tottenham lanzó una cáscara de plátano a Aubameyang tras marcar un gol.

O más concretamente, la actitud de determinados aficionados del Chelsea que profirieron insultos racistas a Raheem Sterling en Stamford Bridge el pasado mes de diciembre. A raíz de esta situación, el club investigó y unos meses después hizo oficial la expulsión de uno de ellos de por vida, mientras los otros cinco tienen la entrada prohibida al estadio entre uno y dos años. Lección ejemplar.

Raheem Sterling se lleva las manos a los oídos ante los insultos racistas en Montenegro.
Raheem Sterling se lleva las manos a los oídos ante los insultos racistas en Montenegro.

Otra de las consecuencias de este tipo de acciones cuando el equipo londinense juega de local fue tomada por su propio presidente y dueño del club, Roman Abramovich. Consistió en una campaña contra el antisemitismo basada en la financiación de un viaje a Auschwitz para aficionados del club, con el objetivo de concienciar a las personas sobre la magnitud que tiene todo lo que rodea al racismo.

También ha habido denuncias que la policía londinense ha estado investigando sobre hechos antisemitas producidos en un partido entre Liverpool-Tottenham. En dicho encuentro, aficionados del Liverpool utilizaron la palabra "judío" como insulto para agredir a los jugadores del Tottenham, club estrechamente relacionado con la cultura judía.

Paul Pogba ha sido otro de los damnificados en este tema. El futbolista del Manchester United sufrió una oleada de insultos racistas por redes sociales tras fallar un penalti el pasado 19 de agosto en un partido contra el Wolverhampton Wanderers. El Manchester emitió un comunicado en su defensa y el propio jugador se manifestó en Twitter: "Mis antepasados y mis padres sufrieron para que mi generación fuera libre hoy".

 

La lista es interminable y nos hace replantearnos muchas cosas. El cambio debe darse ya, porque lo más duro es comprender que el racismo en el fútbol y en la vida es un espejo de la sociedad. Y esto provoca auténtica frustración.

¿Hasta cuándo se repetirá?

Homofobia: también presente en los estadios

La homofobia también es un problema presente en el día a día de los equipos de fútbol. En Inglaterra el aumento de denuncias y casos de discriminación, en general, es notable: Más de 300 denuncias sobre 282 casos fueron recogidas por el organismo antes del final del año 2017, cuando un año antes la cifra era de 177 incidentes. Del total, más de la mitad corresponden a casos de racismo, uno de cada cinco a casos de homofobia y uno de cada diez a casos de antisemitismo.

Del estadio del Leicester fueron expulsadas hace dos años entre 20 y 30 personas por cantos homófobos y, de todas ellas, fueron detenidas dos por la policía por incitar al odio homófobo en el deporte.

En Francia, durante este verano, se han interrumpido hasta cinco partidos por cánticos o pancartas homófobos. Aún así la autoridad y el compromiso de árbitros y federaciones no consigue parar del todo a los hinchas.

En Alemania más casos este mismo año: Los hinchas del Borussia Dortmunt portaron dos mensajes homófobos en pancartas durante su partido contra el Schalke 04. «¿Rock’n Roll Schalke? Vosotros, maricones, cantáis las de Kay One», decía el texto. Una afición la del Borussia que ya tiene antecedentes con este tema al haber sido sancionado el club hace un tiempo.

España, más tolerante

España hoy en día, rodeada de todos estos casos, se mantiene como un país relativamente tolerante en el deporte y más en relación con los países mencionados. Al menos en las categorías profesionales. Hubo tiempos peores, como cuando se dio el caso de Samuel Eto'o en La Romareda, pero lo cierto es que actualmente no destaca por ser un país donde se viva racismo en el fútbol. Menos aún antisemitismo. La mayoría de estas noticias las vemos desde la barrera y, ojalá, siga siendo así por siempre. Hay mucho que mejorar en cuanto a respeto en los campos de juego, pero podemos estar orgullosos de no tener situaciones como las últimas vividas en Italia o Francia.

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