Mario Prieto: de sus viajes a Manchester a su pasión por el Real Oviedo

Martes, 10 de Diciembre de 2019. 16:26
Mario Prieto, segundo entrenador del Vetusta, durante un partido del filial (Foto: ROV).
Mario Prieto, segundo entrenador del Vetusta, durante un partido del filial (Foto: ROV).

Mario Prieto es actualmente el segundo entrenador del Vetusta. Siempre ha estado ligado al Real Oviedo y llegó a disputar tres temporadas con el primer equipo. Como jugador destacó por su fuerte carácter y de ello saben mucho algunos exfutbolistas como Petu. Además, su pasión por el fútbol inglés le lleva a viajar al menos una vez al año a Manchester, donde alberga más de una anécdota como la que narra a continuación el periodista @AlvarodeGrado en Twitter.

Actualmente se encuentra inmerso en el cuerpo técnico del filial del Real Oviedo junto a Emilio Cañedo. Hoy en día trabaja junto a las jóvenes promesas del club y a buen seguro añora volver a vestirse de corto. Siempre defendió con mucha garra la camiseta azul. Además de su amor por el Oviedo, también destacaba su pasión por el fútbol británico, lo cual le llevaba a viajar a Manchester al menos una vez al año.

Hasta allí se desplazaba para ver al United o al City desplegar su juego, ese que tanto le enamoraba. Tanto le gustaba viajar a Inglaterra en busca de buen fútbol que, en alguna que otra ocasión, le costó volver. E incluso una vez terminó perdiendo el avión de vuelta, como narra @AlvarodeGrado en Twitter. Tras aquello, lejos de ponerse nervioso, deshizo el caminó y regresó al lugar en el que se encontraba para continuar viendo fútbol.

Su pasión era desmedida, tanto dentro como fuera del campo. Calentar a Mario Prieto sobre el verde podía acarrear duras consecuencias. El duelo de play off ante el Caravaca sirve de ejemplo. En aquel momento, un tal Petu mandó callar al Carlos Tartiere tras marcar el gol que clasificaba a su equipo. El rival protagonizó una serie de gestos hacia la grada para nada defendibles. Entonces Mario se tomó la justicia por su mano y propició una escalofriante entrada al jugador a la altura de la rodilla por la que muchos se llevaron las manos a la cabeza. Todo quedó, de manera increíble, en un susto y una amarilla.

Aunque ahora la exprese desde los banquillos, la pasión de Mario por su Real Oviedo sigue intacta.

Enviar comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ElDesmarque te avisa si pasa algo importante

¿De qué quieres que te informemos?