Fulgor, llanto y gloria de las leonas

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Kuitxi

Jueves, 31 de Enero de 2019. 10:08
El Athletic Femenino agradece a San Mamés su apoyo infatigable en la copa ante el Atlético (Foto: Edu del Fresno).
El Athletic Femenino agradece a San Mamés su apoyo infatigable en la copa ante el Atlético (Foto: Edu del Fresno).

"Se trataba de lanzar una imagen de fortaleza de Club", señalaba Aitor Elizegi, presidente del Athletic Club de Bilbao. Reto conseguido. Con creces. Con cruces. Las que las cerca de 50.000 personas que abarrotaban San Mames se hacían cuando, con 0-1 en el luminoso, y a falta de tres para los 90' reglamentados, Azkona, sola ante la portera colchonera, se esmeró más en alejar la pelota del cuerpo de Lola Gallardo que en 'coger' portería.

Habría sido el 1-1. Eliminatoria igualada a nada que la delantera rojiblanca hubiera buscado el cuero de la guardameta. Porque tan solo unos reflejos desmedidos, como de portera de balonmano, habrían evitado el tanto de la leona.

San Mamés impresiona en el duelo de copa de la reina entre Athletic y Atlético (Foto: Edu del Fresno).
San Mamés impresiona en el duelo de copa de la reina entre Athletic y Atlético (Foto: Edu del Fresno).

Desperdiciada ocasión tan acaramelada, el Atlético estiró su cuello acolchonado. Hasta alcanzar el área de Ainhoa, casi inédita en el duelo. Un balón filtrado. La salida al todo o la nada de Tirapu. El gol. Segundo. 0-2. Resultado cruel.

Pero como San Mames no era un tribunal de justicia, sino Catedral, las colchoneras, bigoleadoras, se acababan de llevar el gato al agua. Para ponerlo a remojo en el Manzanares a la espera de terminar arrojándolo a la fuente de Neptuno en caso de terminar ganando esta Copa. Torneo que tanta ilusión les hace a las de Joseba Agirre. Se les resiste, empero.

Erika Vázquez cae al verde ante una defensora colchonera (Foto: Edu del Fresno).
Erika Vázquez cae al verde ante una defensora colchonera (Foto: Edu del Fresno).

A pesar del serio mazazo, el delicado cuello de Damaris Egurrola no se dobló. El cisne aleonado no cantó. Estaba vivo. Más vivo que nunca. Tal vez porque, aunque apeadas, se sentían ganadoras. Méritos para la victoria habían acumulado. Ocasiones de gol. Más que las que había fabricado su rival. El Atlético. El vigente campeón de liga. Un equipo que pasó a equipazo de seguido a elevarse sobre el Barcelona. Un Atlético 'Hermoso'. Como Jenifer. La 'tránsfuga' azulgrana. Están que lo tiran en el 'Cerro del Espino'. El dinero, sobretodo.

Más que tirarlo, lo invierten. En 'panteras' como Ludmila Da Silva. Entre otras perlas y joyas de la vieja Europa y la América 'Bolivariana'. Un equipazo. Al que el Athletic le plantó cara. Y a punto estuvo de partírsela. Pero los puñetazos no encontraron 'carne'. Se perdieron en el aire. No así el zurdazo tibio de Ángela Sosa. Al palo largo. Contactó con su base interna. Y se dirigió hasta lo que se dio en llamar "fondo de las mallas".

Lucía García salta sobre una jugadora colchonera (Foto: Edu del Fresno).
Lucía García salta sobre una jugadora colchonera (Foto: Edu del Fresno).

Al borde del descanso. Gol que enojó sobremanera a Joseba Agirre. Y también al cronista. Y es que, luego de una media hora igualada, las leonas se fueron de caza y a punto estuvieron de cobrarse pieza. Podrían haber reculado a la espera del descanso en su guarida. Se cebaron. Olieron sangre y quisieron tumbar a su enemiga en su colchón. Muerte transitoria. Irse con ventaja al vestuario. Demasiado atrevimiento. Osadía. Un riesgo que no se tenía que haber corrido. Pero es que...

Era un 'circo'. Un coliseo. Su gente las jaleaba. 48.121 almas. Cantando. Gritando. Saltando. Banderas al viento. Y bufandas. Móviles encendidos. Luz de luciérnagas. La noche más luminosa de la historia. Una locura. Un elogio desmedido que debilitó el entramado defensivo. Como si un cierto relajo. Y de lo 'fétido' de la distracción saco 'almibar' Ángela Sosa. Dulce sabor de boca. Colchoneras pero de pie. Bien despiertas.

Nekane se lamenta tras fallar una clara ocasión (Foto: Edu del Fresno).
Nekane se lamenta tras fallar una clara ocasión (Foto: Edu del Fresno).

"Si hemos de morir habrá de ser matando". A degüello salieron las de Agirre. Una marcha más. Velocidad que provocó la expulsión de Kenti. Lucía García la había superado. Ganado su espalda. Acoso y derribo. El Atlético, con 10. Pero el sacrificio bien había merecido la pena. El 0-1 se mantenía en el electrónico. Se trataba, ahora, de saber si se juega mejor con 10, como dijo en su día Helenio Herrera, o contra 10, tal era la coyuntura para el Athletic.

Si en la primera parte, juntitas en campo propio y sin perder sus referencias, ávidas a la hora de salir al contraataque, en la reanudación, ya con el marcador en contra, las leonas tenían que salir de su zona de confort. Y correr. Y llegar. Asumiendo riesgos necesarios. Rondaron a su pieza. La olisqueaban. Se abalanzaban sobre ella pero, ay, a la hora del momento supremo, 'gatillazo', la zarpa, en el aire, flotando, como a la espera. Pero el zarpazo no se produjo.

Erika Vázquez no se explica una de las claras ocasiones falladas por el Athletic (Foto: Edu del Fresno).
Erika Vázquez no se explica una de las claras ocasiones falladas por el Athletic (Foto: Edu del Fresno).

En defensa, el Athletic no sufría. Orden. Feroz en los marcajes, en las disputas, y hasta ganando más que perdiendo los balones divididos. El Atlético, en inferioridad, buscaba el balón para manejarlo y, así, defenderse. Mirando más hacia atrás que hacía adelante. Buscando, a la hora de la huida hacia adelante, la tremenda velocidad de Ludmila Da Silva, esa suerte de 'Iñaki Williams colchonera', la 'pantera' del Cerro del Espino.

Egurrola ordenaba. Erika remontaba y asistía. Eunate percutía brutal por su banda izquierda. Se echaba en falta la presencia de una 'ariete'. Lola Gallardo volaba sin oposición. Sin mácula. Actuación intachable. No sería ella la que le pusiera en bandeja el empate a su rival. Hasta que llegó la jugada crucial. El momento clave.

Lola Gallardo preparada para parar por alto un balón del Athltic (Foto: Edu del Fresno).
Lola Gallardo preparada para parar por alto un balón del Athltic (Foto: Edu del Fresno).

Era entonces o nunca. El balón que toda delantera desea. Al pie. Sola. Tremendamente sola delante de su víctima. Pero a Azkona no le salió su alma de verdugo. Su vena asesina. Y fue así que, como si agarrotada su pierna derecha, disparó cruzado. Demasiado. Gallardo suspiró. Y el banquillo del Atlético . "De la que nos hemos librado"...

Al Athletic se le había escapado la eliminatoria. Un año más. Maldita Copa. ¿Hiel?... No: ¡Miel!... Como 'las del triunfo'. Abatidas de primeras, se levantaron. Y en su impulso alzaron del húmedo césped a Txetxu Rojo, que, desde que se le escurriera aquella UEFA del 77 ante la Juve, permanecía en el verde sentado, con la cabeza humillada entre sus piernas.

San Mamés anima a las leonas tras el gol del Atlético (Foto: Edu del Fresno).
San Mamés anima a las leonas tras el gol del Atlético (Foto: Edu del Fresno).

Ya con el segundo futbolista más jugado de los leones junto a ellas, las leonas dieron la vuelta de honor aplaudiendo a una afición entregada. Mientras, próximas a su banquillo, las colchoneras se hacían fotos como colegialas de viaje de estudios en Fiorenzza. 'Síndrome de Stendhal. "Casi 50.000 personas han venido a ver este partido: ¡qué pasada!"...

Arrojaron los móviles al suelo y se dirigieron al centro del campo para ovacionar a La Catedral. Y he aquí que la acústica del escenario les devolvía el sonido de sus aplausos. No era eco. Era respuesta sincera. Era fair play. El del Athletic. El del 'Gure Estiloa'.

Por Luis María Pérez García, 'Kuitxi'

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