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El día en que dejamos de ser 'el Bilbao' en Twitter

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Jon Spinaro

Miércoles, 26 de Febrero de 2020. 09:59
La cruzada en Twitter de Jon Spinaro pidiendo el debido respeto para el Athletic Club.
La cruzada en Twitter de Jon Spinaro pidiendo el debido respeto para el Athletic Club.

Disto mucho de poder ser considerado como un tipo tecnófilo. Tengo redes sociales, en las que no soy especialmente activo y no siento el menor interés por las novedades que surgen en el mercado en materia de teléfonos móviles, tablets y ordenadores. De hecho, hasta hace poco he funcionado con un zapatófono que bien podría ser el siguiente en la escala evolutiva al que utilizaba el Superagente Maxwell Smart.

Pero hace un mes aproximadamente y por azar, heredé de mi hija un dispositivo algo más evolucionado que me hizo apreciar una paradoja bastante molesta. No sé si fue porque a partir de ese momento disfruté de una versión más actualizada de la red social Twitter o porque no había reparado en ello, pero comprobé con asombro que mientras tuiteaba con amigos y colegas la evolución del partido del Athletic Club, en la parte superior de la pantalla la propia compañía me ofrecía una pequeña ventana en la que se ofrecía el resultado del partido.

Cuál fue mi asombro al comprobar con estupor que, junto al escudo del club rojiblanco y sus goles, escasos por otro lado, figuraban las siglas BIL...

Rápidamente se me ocurrieron algunas teorías bastante peregrinas sobre este
atentado digital contra nuestro equipo: a twitter se la suda el fútbol; el responsable de los resultados maneja un anuario Don Balón que data de 1956 o el Comunity Manager de dicha red social es sobrino de Luis Miguel Arconada, tan dado él a referirse al Bilbao (sic) siempre que tenía la más mínima oportunidad.

Ninguna de las tres me convenció demasiado y, dado que el choque era contra la Real Sociedad, que sí aparecía como RSO y no como SAN, SSE o DON, entre el cabreo por el juego de mi equipo y el asombro por el marcador digital que me ofrecía mi teléfono, decidí hacer una modestísima campaña en la red reclamando que se acabara con esa ignominia para que, como es conocido internacionalmente por todos los organismo futbolísticos de reconocido prestigio, junto a nuestro escudo aparecieran las siglas ATH.

Ni hay que decir que el éxito de mi propuesta fue patético

Dos likes y un retuit me encumbraron a la cima del Trending Topic y la jornada siguiente vuelta la burra al trigo. Derbi en San Mamés ante el club rojillo y el choque que para los iluminados de Silicon Valley resulta que estaba teniendo lugar entre el Bilbao y el CA Osasuna. Me enervo, me cabreo, me hierve la sangre, se me hincha la vena aorta, me encaro con mi perro y decido continuar con mi campaña de acoso a la red para poner fin a este oprobio.

Nuevo éxito por mi parte, cuatro likes, ninguna respuesta por parte de algún
responsable tecnológico y la llamada de un amigo de la Real para decirme que él lleva dos años descojonándose con lo de BIL en el marcador de su teléfono.

Marca Oier, me explota la cabeza, palmamos y ahí estoy yo, pegado a mi teléfono como un gilipollas igual que Javier Krahe esperaba que la bella Marieta volviera a quererle y comprobando que el BIL no sólo ha palmado, sino que encima no lo ha hecho ante el PAM o el IRU sino ante OSA (Sin artículo, por Dios).

Estoy decidido a quemar todas mis naves y a inmolarme si hace falta y pedir a alguien que suba mi vídeo póstumo a Twitter como modo de protesta final. Me propongo firmemente que el siguiente domingo no suceda lo mismo ante el Deportivo Alavés, ALA, que no VIT para la red.

Decido no cejar en mi empeño, hacer todo lo que sea necesario y clamar para poner fin a este desaguisado. Me siento en mi bar favorito armado móvil en mano como si fuera Clint Eastwood con su Colt 45 decidido a que el choque de Mendizorrotza sea el último partido de la historia del BIL cuando compruebo con un estupor cercano a la taquicardia que el equipo visitante Gasteiz no es otro que el ATH,... ¡Sí, el ATH! ¡El Athletic Club!

Me palpo la ropa, pido a mi compañero de aperitivo que me pellizque, apuro de un trago mi Martini rojo, beso a la camarera, o al camarero, ya no recuerdo, y pego un grito similar al que debió de dar Battiston cuando Schumacher le saltó la dentadura en el 82 (si es que el galo le pudo dar tiempo de gritar algo en ese momento).

¡Lo habíamos conseguido! Y digo lo habíamos conseguido, en plural, porque no
pretendo colgarme ninguna medalla que no tengo nada claro que me corresponda. No he podido comprobar con twitter que haya habido ninguna relación causa efecto entre mi muy seguida y exitosa campaña en redes y el cambio en las siglas del marcador.

Supongo que hablar con el Comunity Manager de cualquier compañía de estas
características debe de ser más complicado que lograr audiencia privada en el
Vaticano, con lo que ni me he molestado en confirmar que yo haya sido el artífice de este gran paso para la centenaria historia del Athletic.

Pero en cualquier caso, me queda la tranquilidad de que en el próximo choque ante el Villarreal CF no me dará un sarpullido ni tendré palpitaciones por tener que ver de nuevo las siglas BIL junto al escudo de mi equipo en la pantalla de mi teléfono. Una pequeña batalla ganada ante un gigante mundial. Ahora ya si ganamos el próximo choque es otra historia.

Por Jon Spinaro

@Jonspinaro

2 comentarios

  1. José María

    Ahora hay que intentar que también lo cambien el Google al hacer búsquedas, que aparece Ath.Bilbao

  2. Mercedes

    Pues menos mal que yo no uso de eso, si no la mala hostia entre eso y el juego del susodicho, me ingresan, gracias

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