Mi primera vez en San Mamés: Memorias de La Catedral genuina

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Kuitxi Pérez

Miércoles, 08 de Julio de 2020. 16:47
El arco que ahora luce en Lezama se instaló en el viejo San Mamés en 1953.
El arco que ahora luce en Lezama se instaló en el viejo San Mamés en 1953.

 "¿Luz al final del túnel?". Tengo miedo, ay de mí, de que este virus no sea sino el 'adelantado' de una próxima 'colonización'. Que destruya toda 'muestra de humanidad'. Por eso escribo. Para convertir mis "pequeñas memorias" en el último recuerdo de alguien. Sentimientos apilados partido a partido en esa 'Catedral genuina' que fue el viejo campo de San Mamés. 'Diario a bordo del Athletic Club'. "Por el río Nervion bajaba una Gabarra".

Gracias a la 'Website oficial del Athletic Club', comprobé, hace unos días, que era verdad eso de que "mi primera vez fue un Athletic-Córdoba, 3-0, antorchas flameando el Coliseo". Perdóname, Fidel Uriarte, por no acordarme de que fuiste el 'único culpable' de la goleada.

En el curso siguiente [1968-1969], Koldo Agirre nos colocó en 1/16 de la Copa de la UEFA al acertar en la terrible suerte de la moneda al aire. Era Liverpool. Era Anfield encajado dentro de esa mágica radio de la casa de los abuelos. 2-1 en San Mames. 2-1 al final de la partida inglesa. Pegado al aparato. Camino el reloj de las once de la noche. Agirre pidió cara, Koldo pidió cruz. Imposible no acertar.

Koldo Agirre escoltado por otros dos mitos del Athletic Club, Dani e Iribar.
Koldo Agirre escoltado por otros dos mitos del Athletic Club, Dani e Iribar.

1971-1972. Ya son años. Para acudir a finales de agosto al Torneo que el Athletic celebra en San Mamés. Sesión de tarde. Doble. Dos partidos. Equipos de mucha entidad son los invitados por el Club. Empieza pronto. Acaba tarde. Bocadillo de tortilla de patata y un termo de sidra. La tortilla la hacía yo. Ya llevaba un tiempo con la sartén por el mango.

Otro tanto, también, cogiendo el tren en La Canilla los viernes al atardecer para acercarme hasta la Naja. Debajo del puente, una taquilla en un ambiente tétrico y mugriento. Entrada de niño. La compraba con los ahorros de la paga de los domingos. ¡Qué bonitas eran! Alguna queda por ahí. Era un niño y, sin embargo, 'revendores' al acecho. Me sentía como Oliver Twist.

El domingo, a partir de las cinco. A las tres y media ya estaba yo dentro de San Mamés. El primero de la fila. No quería oposición. San Mamés, desde la "primera vez", se había convertido en el 'Teatro de mis sueños': txistu y tamboril, bota de vino; "tenemos un gran equipo, arriba Rojo ese balón; geuria da, da geuria; ¡que viene, que viene!; ¡beste bat, beste bat!".

¡Qué recuerdo tan extraño este otro! Memoria selectiva. Hace lo que le viene en gana. Saldrán ganando la 'Catedral' y sus 'feligreses'. A Astrain, si llega a leer estas cosas, quizás no le haga gracia. O, por tenerlo del todo olvidado, podrá decir que se está faltando a la verdad. El público de San Mamés estaba aumentando su cupo de sabiduría y elegancia. Era un Athletic-Murcia.

Iribar y Esnaola se desean suerte en la final de Copa del rey Athletic Club-Real Betis de 1977.
Iribar y Esnaola se desean suerte en la final de Copa del rey Athletic Club-Real Betis de 1977.

García Soriano, extremo escurridizo y veloz. Cabello largo. Se le fue a Astrain. Y como el central no tenía a Madariaga haciéndole la cobertura, le soltó una patada por detrás. No era su intención hacer daño. Tan solo frenarlo. ¿Qué iba a hacer el noble navarro?. ¿Dejarle que llegara hasta Iribar y burlarlo? ¿Que igualara el tanto de Villar? Lo derribó sin disimulo. López Samper no lo expulsó. No se estilaba lo del 'último hombre', lo de la 'ocasión manifiesta de gol'. 

Pensaba Astrain en el equipo. En que Rafa Iriondo lo exculparía. Se olvidó del 'gure estiloa' del Athletic. Y tuvo que aguantar la pitada monumental de su propia afición afeándole su conducta. Esa falta desproporcionada a García Soriano. 'Pimentonero' que, dos temporadas más tarde, habría de tomarse cumplida venganza.

Militando en el Real Betis. Equipo al que también se había mudado Iriondo. Ya no eres mío, pensaría Rafa. Te perdoné, Astrain, pero lo recuerdo. Y fue así que, conchabado con el melenudo y genial Megido, asistido por López, Alabanda y Cardeñosa, virtuoso centro del campo de un 'gran' Betis, García Soriano sería la punta de lanza que nos mataría por segunda vez en muy poco tiempo.

Mas de la, a pesar de tanto daño cobrado, grandiosa temporada 1976-1977, ya se hablará en siguientes páginas del 'memorándum' de este hombre al que miedo le da lo del túnel y la luz a su final. Se escribirá. Un centro del campo formado por ¡Villar-Irureta-Txurruka! bien lo merece. ¿No les parece? ¡Que clonen a estos tres hombres, por favor!

Otros testimonios de la serie 'Mi primera vez en San Mamés'...

Una 'manita' del Bilbao Athletic

Un niño subido a un banquito

Jupp Heynckes & Julen Guerrero

Fue nada más nacer

Una 'Catedralada' rumbo a la UEFA

Cantamos 'Geuria da ta Geuria da…'

Un hat trick de Fidel Uriarte

50 años viviendo en rojiblanco

Taquicardias con el 'Txopo' Iribar

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Iribar era mi héroe y no me defraudó

En trolebús para ver un 5-0

Tirando almohadillas como un poseso

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El detalle de Radomir Antic

Un juvenil que debuta con goleada

Lo increíble de pisar la hierba

El Athletic Club de mi Familia

Lo mejor del Athletic es la gente

Pañuelos a Manolo Sarabia

Marea de niños y madres con banderas del Athletic

De Ricardo Zamora a la Lejía Conejo

¡Iribar es cojonudo!

La final de UEFA contra la Juve

Para mi San Mamés es el estadio de los estadios

El día que fui jugador del Athletic

De la mano de Iru en el homenaje a Goiko

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Atento al despiste del boina de la entrada

Mi idilio con La Catedral

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