Así gana el Madrid, cuando manda la soberbia

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Kuitxi Pérez

Lunes, 06 de Julio de 2020. 11:38

"Así, así, así gana el Madrid". Cántico que se ha hecho viral en los estadios de LaLiga Santander. Son las aficiones de los equipos a los que los merengues visitan por cuestión del calendario. Se expresan. Impotencia pura. Les da rabia que el 'mejor equipo del mundo' vaya de campo en campo impartiendo su magisterio del fútbol más puro del planeta. Irreflexivos. No aprecian la tremenda humildad que conlleva el hecho de que Florentino Pérez renuncie a disputar partidos con los líderes de esos torneos que se disputan en planetas de otros soles.

Porque poder, pueden. Capaces de superar la velocidad de la luz, el Real Madrid regresaría a Concha Espina con copas y medallas conquistadas hasta en otras galaxias. Se conforman, sin embargo. "Amo esta Tierra; nuestro apego es bárbaro; a nuestra gente nos debemos". Deberíamos respirar su aliento. Caminar sobre sus huellas. Sentirnos por su elegante estilo representados. Y sin embargo...

Raúl García se duele del pisotón de Sergio Ramos en pleno área (Foto: Athletic Club).
Raúl García se duele del pisotón de Sergio Ramos en pleno área (Foto: Athletic Club).

Es tal nuestro descontento. Nuestro fracaso vital. El naufragio de nuestras vidas, que, en vez de loar como a un Dios se le adora, nos dedicamos a blasfemar con quejas sin sentido y acusaciones infundadas. El "equipo del régimen". La 'bandera blanca de Franco'. Señoras, señores: ¡en el odio no hay futuro! Más nos valdría desmontar nuestros tres clubes de socios.

Deshacer las dieciséis sociedades restantes. Que la Liga Santander no tuviera razón de ser. Para que, así, liberado de competencia, el Real Madrid, en el nombre de tod@s l@s aficionad@s de las escuadras de la élite, pasando a ser el equipo de tod@s, a toda afición representara allá por donde Florentino Pérez decidiera expandir su gloria.

En un mundo globalizado, un fútbol a su altura. Un solo equipo. El mejor. Categoría alcanzada de manera natural. Evolución. Selección. Eso es. Esa es la palabra: "selección". Y así como hay una 'roja', que la camiseta de color blanco sea la zamarra de tod@s. Y es que, mientras no entendamos que el Real Madrid se fundó con la intención de ser 'destino en lo universal', iremos por ahí de disgusto en disgusto; de berrinche en berrinche. "¿Por ahí he dicho?"...

Raúl García conversa con Sergio Ramos durante el Athletic-Real Madrid (Foto: LaLiga).
Raúl García conversa con Sergio Ramos durante el Athletic-Real Madrid (Foto: LaLiga).

Mejor si decimos "por aquí". El enemigo lo tenemos en casa: ¡nosotros somos nuestro peor enemigo!. Para ejemplo, un botón. El último. Ese que, tras la derrota del Athletic Club [0-1] en San Mamés, de seguido y con mucha prisa, nos hemos cosido en la camiseta para hacerlo del todo visible. El líder se ha llevado los tres puntos de la Catedral. Dejando una imagen soberbia. Qué pena que no hubiera público. Porque con las gradas llenas, los parroquianos, no me cabe duda, con esa elegancia suprema, se habrían roto las manos aplaudiendo las excelencias de unos futbolistas que el destino selecciono para alcanzar el cielo.

A puerta cerrada, refugiándose en la fortaleza de bares y casas, la masa social, con carnet o sin él, en vez de aplaudir al Real Madrid como en tiempos de Di Stefano, Gento, Velázquez y Pirri, rabiando, enfurecida por creer ser víctima de un plan perfectamente urdido. "Esta liga la tiene que ganar el Real Madrid". Lo piensa y lo dice. Incapaz de reconocer la abusiva superioridad merengue. De ensalzar la humildad de un cuadro que, pudiendo haber hecho sangre, ha jugado al 'tran-tran' porque la victoria la sabían suya. "Si con un solo gol basta, por qué obligar a Unai Simón a recular hasta el fondo de su portería una y otra vez".

Lejos de aplaudir gesto tan caballeroso, la gente, a falta de un clavo ardiendo, enganchada al VAR como criatura que a los pechos de una madre se agarra. Luego de taparse los ojos a fin de no ver el repaso que al Athletic se le daba, pone el grito en el cielo porque 'los que en las alturas hilvanan' detienen el juego para advertir al colegiado. Se llama Gil Manzano. González González se acerca a la pantalla y se cobra el penalti: de no haberlo hecho habría prevaricado.

Como siempre Sergio Ramos y Raúl García han 'bailado' mucho (Foto: LaLiga).
Como siempre Sergio Ramos y Raúl García han 'bailado' mucho (Foto: LaLiga).

"Así, así, así gana el Madrid". Sin reparar en tanta ocasión como habían perdonado. Cree la afición que al Real Madrid no le duele vencer por la mínima y de penalti. Pues sí. Dolido está. Y dolido se meterán por el túnel de vestuarios sus nobles jugadores. Alegría amarga en la derrota. Tantas tardes de gloria. Tantos duelos retirándose del campo ovacionado. Por la afición de San Mamés. Poner en riesgo la categoría que a la Catedral tanto le costó alcanzar sería temeridad.

¿Penalti a Raul García? ¡Qué pobreza argumental! Fue sin querer el pisoton, señoras y señores. Y ni a pisoton llegó. Ahí tenemos a Sergio Ramos. Podría haberse callado. Pero no. A riesgo de que el partido pudiera volver a ese instante y jugarse lo ya jugado, Ramos, nobleza obliga, reconoce que "le he pisado un poquito", en una jugada "que no era determinante". ¿Qué más queremos?

Se arriesga el bravo central dejando en el aire los tres puntos y, ya son ganas 'Muni', va nuestro capitán y aventa por el micrófono de Movistar la semilla de la duda. Dani García, Unai López, Iñaki Williams... lo acompañan en las RRSS mostrando la imagen de ese instante en el que Sergio Ramos y Raúl García se 'enredan'. ¿Y si esa imagen fuera un engaño de nuestros sentidos?

Zidane y Gaizka Garitano se saludan en San Mamés (Foto: LaLiga).
Zidane y Gaizka Garitano se saludan en San Mamés (Foto: LaLiga).

Menos mal que, cuando la manada se desmanda, ahí tenemos a Gaizka Garitano, su adiestrador, dejando claro que en el vestuario es él el que el látigo maneja. Desautoriza al capitán: "no representa el sentir del vestuario". Al capitán y en público, tal vez sí. Pero, escuchando sus declaraciones, 'una vela a Dios y otra al Diablo'. Lean ustedes...

"No suelo opinar...¡quejándome no creo que vaya a solucionar nada!, este partido ya ha pasado"... No quiero entrar en lo que el arbitro decide o no decide... hemos perdido en un penalti, ¡podían haber pitado otro a favor!, pero ya está... El VAR es una tecnología que ayuda... ¡pero hay mucho que mejorar!... Me gusta como herramienta; no voy a decir lo contrario ¡por lo que hoy haya pasado!".

¿Ustedes lo entienden? Yo, sí: "A Dios rogando / y con el mazo dando". Gaizka Garitano, como el resto de la familia zurigorri, es del todo consciente de que "esa tecnología que ayuda", al prevaricar el técnico que la maneja [¡el pisotón de Ramos a 'Rulo' lo vio todo Dios!], le ha privado al Athletic [que él entrena] de un penalti que, de ser transformado, habría dejado en San Mames un empate [1-1] muy goloso.

Pura envidia. No sabemos perder. ¡HALA MADRID! (Ironía ON).

1 comentario

  1. Eki

    Garitano Zidane te ha ganado el planteamiento táctico malos cambios,siempre los mismos y quitas a los mejores,no sabes leer los partidos, mala gestión del equipo entrenador aburrido y amarrategi y no confías en los jóvenes, vete ya

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