Athletic Club
1-0
Villarreal CF

Una victoria de esas que valen por dos

Un contenido de:
Asís Martín

Domingo, 20 de Noviembre de 2016. 21:30

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Adiós al tercer parón de la liga, ese del que se suele decir que aporta el arreón definitivo para despegar ahora que llega la parte magra de la temporada, con las tres competiciones en marcha. Algo que el Athletic Club ha podido hacer efectivo en San Mamés con la visita de un rival directo, el Villarreal, al que los de Ernesto Valverde han vencido (1-0) alcanzando los 20 puntos.

Un resultado con sabor a jamón Cinco Jotas ante un hueso como era el tercer clasificado, un equipo que venía en plena racha triunfal, pero al que había que ganar para meterse de lleno en la pomada que es en la que se quiere estar: la cuarta o al menos la quinta plaza en su defecto. Con la cubierta del campo ya finalizada Raúl García anotaba su cuarto gol de la temporada para coronar un duelo cuyo triunfo sabe a gloria. Rompe la mala racha bilbaína, da confianza para el jueves y te mete de lleno en la pelea con los gallos por Europa. Ahí es nada. Si no es por Sergio Asenjo hubiera sido aún más claro.
El Txingurri, si bien perdía a Óscar De Marcos y a un Iturraspe que no termina de arrancar, recuperaba para la causa a hombres como Beñat o Mikel San José, por lo que fue una enorme sorpresa ver como ambos se quedaban en el banquillo dando salida a los 'mikeles', Vesga y Rico, conformando un centro del campo muy poco creativo. No se quiso arriesgar, a los internacionales, que no están a tope, se les reserva para el jueves europeo, pero en la primera jugada ya se vio lo que se liaba el Athletic con la pelota.
Lo cierto es que con Yeray y un acertado Vesga (aún sin demasiada velocidad) de generadores se optaba un día más por el fútbol directo, lo que en sí mismo ni es pecado ni es malo, siempre que se realice con criterio. Algo que sí ocurría de salida, ya que durante un cuarto de hora el conjunto vizcaíno fue el único con posesión e intentos de acercamiento a la zona caliente de un rival que ha cerrado este año su puerta a cal y canto: sólo le han enchufado 7 goles. Lo hace de cine.
El submarino dormía el encuentro sumergido en las profundidades abisales como el tiburón fosforescente, logrando que pasaran más de 28 minutos sin verse disparos ni los reflejos de los porteros. Los vizcaínos le ponían ganas, sudor, pero les faltaba ese último pase que debe ser definitivo y letal ante una zaga reforzada con tres centrocampistas. Nadie encontraba la luz, igual había que llamar a los mineros chilenos héroes del derrumbe de la mina San José.
Hubo que esperar a los gritos en petición de justicia para Iñigo Cabacas de la Herri Harmaila para que alguno se despertara del sopor. Por ejemplo los de Fran Escribá, que trenzaron una buena jugada y forzaron un par de córners pero sin mayor peligro. No hubo manera de apuntar una ocasión en toda la primera mitad, ni de uno ni de otro. Aquello empezaba a recordar a lo de Osasuna, ya que ni siquiera los balones parados se tocaron bien.
Esperaba la Catedral una reacción. Fuera de los titulares o del banquillo. Valía cualquier cosa que agitara un producto espeso y tan gomoso como se queda el pan en las localidades costeras en apenas horas. Dicho y hecho. En el 52' llegaba la primera ocasión buena, con un remate de Muniain que se fue cruzado tras (por fin) una buena ruptura de Williams, que sigue luchando contra molinos de viento. Hay que darle una tila a Iñaki, o una dosis de la frialdad de Kepa, que paró un tiro lejano de Castillejo sin inmutarse.
Precioso fue el vuelo de Aduriz para cabecear una falta de Balenziaga, lástima que se fue un poco arriba. Como vuelo había cogido el choque, hasta Bóveda metió un buen balón a Williams que fue solventado por Asenjo en su salida. En el 60' Iñaki pudo descerrajar de nuevo el abrazo a cero, pero su disparo en 1x1 contra el meta acababa en el poste amarillo. No le salen las cosas. Está ansioso, pero es justo reconocer que todas las acciones de ataque eran suyas.
Valverde metía de la misma a San José y a Susaeta buscando balón parado, experiencia y nuevas ideas, entrando también de paso el primer gol del partido al aprovechar Raúl García un rechace tras un control soberbio y disparo previo de Aduriz. Los viejos rockeros volvían a lucirse con su duelo de guitarras, el combo 'Adu & Rulo' como si fueran JJ Cale y Eric Clapton riffeando "Call Me the Breeze", amigo Kuitxi.
Aquello cogió brío. Bakambu, recién entrado, pudo empatar poco después si no se embolica en boca de gol, y Aduriz hacer el segundo si Asenjo no se la encuentra en la misma raya o luego no se la estrella el donostiarra en el cuerpo tras sendos regalos de los visitantes. No finiquitar obligaba a sufrir apareciendo la figura de Kepa con una buena atajada a tiro del incorporado brasileiro Pato.
El '20' quería su golito, no paraba de intentarlo, pero a él Asenjo se las sacaba todas o se le iban arriba. Una pena porque en la segunda mitad se ha merecido anotar más dianas ante un Villarreal que ha decepcionado mucho para el cartel que traía a San Mamés. No ha hecho nada. Mejor, que tenemos el corazón ya muy zurrado.
A por otra final ante el Sassuolo 
Acabado el parón de selecciones la locomotora rojiblanca regresa con miles de millas por quemar. De aquí al 22 de diciembre hay que disputar 9 partidos oficiales, comenzando por la final de este jueves en la catedral ante un hundido USC Sassuolo que se ha dejado remontar hoy dos goles de ventaja por la Sampdoria. Si se vence a los italianos (a partir de las 21:05 horas) el pase a las eliminatorias puede ser un hecho si es que el Genk cumple su parte ante el Rapid. Cara al remate de semana, en liga, tocará visitar pero el lunes 28 a uno de los equipos de moda, la UD Las Palmas de Quique Setién y Sarabia JR (20:45h).

@asismartin


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