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El Athletic, otra temporada en la insulsa medianía

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Alejandra Herranz

El Athletic Club-Celta de Vigo jugado el pasado domingo en San Mamés podía definir -para uno y para otro, según fuera el marcador final- la subida de otro escalón en las aspiraciones a culminar esta temporada de LaLiga Santander en puestos europeos, más de UEFA Europa League o de la nueva Conference que de Champions, claro.

Ganó limpiamente el Celta por 0-2, a pesar del triple cambio en el Athletic al comienzo del segundo tiempo. Son 39 puntos para el equipo vigués y 45 para el bilbaíno. Ni puestos europeos ni de descenso para el Athletic: la medianía habitual, más cerca de la comodidad que del desafío a falta de 6 jornadas para que acabe LaLiga.

Hacía tiempo que no veía un partido del Athletic. No porque deje de ser del Athletic, sino porque arrastro una cierta decepción con el equipo y por ende una baja motivación.

Disputa de Alex Petxarromán, durante el partido ante el Celta en San Mamés (Foto: LaLiga).
Disputa de Alex Petxarromán, durante el partido ante el Celta en San Mamés (Foto: LaLiga).

Me explico sobre el Athletic...

Cada temporada que comienza, sueño con celebrar un título de liga. Mi propio sueño se impone a la realidad y sencillamente observo cómo son otros los equipos que festejan. Para esta presente temporada, tenía la ilusión de la Copa del Rey, que el Athletic es muy copero. Un nuevo apeo en la realidad me devolvió al sueño propio.

En el fútbol de alta competición, los resultados cuentan para que la caja de un club mejore y pueda pulir la planificación de su próxima temporada -eso de fichar por puestos, ajustar desempeños (individual, colectivo) y pensar en competir según prioridades y oportunidades.

Juega bien, no juega mal el Athletic, sin embargo, algo no funciona. ¿Qué? No sé si soy capaz de identificarlo, mas lo intentaré.

Asier Villalibre, durante el partido ante el Celta en San Mamés (Foto: Athletic Club).
Asier Villalibre, durante el partido ante el Celta en San Mamés (Foto: Athletic Club).

Cuestiones que no me gustan

El 4-4-2 gusta tanto al entrenador Marcelino como a los jugadores, pero hay mucha irregularidad en el desempeño del conjunto de jornada a jornada, de competición en competición; una basculación que supera a la verticalidad justa y oportuna; y esa soledad de la individualidad que tiene el balón y a la que nadie se acerca para intentar una pared.

Poco he expresado esta temporada en ElDesmarque Bizkaia. Cuando no hay qué decir, no se dice. A veces quisiera decir algo nuevo, pero mi propia racionalidad me lleva a repetirme, casi; porque observo la misma medianía, la misma conformidad tácita. ¿Será que esto es lo que hay?

Este domingo de Pascua quería decir, brevemente, que cada temporada espero la resurrección de la gabarra que es como decir que el Athletic se hace txapeldun de liga. Tal vez, para recuperar la ilusión por la realidad en desmedro del sueño de los justos.

2 comentarios

  1. Eusebio

    Marcelino, a quien hay que echarle culpa de que el equipo, casi en general, no tenga mentalidad ganadora. No, no me ha gustado esa manifestación, pues en tu sueldo va incluido dar al equipo ESA MENTALIDAD GANADORA QUE NECESITA. Si no es así, ?a quien le echamos la culpa?. Marcelino, Marcelinoooooo.

  2. Calatrava

    Menos mal que al final, lo hemos conseguido, que con la racha que llevamos y con uno menos, es mucho.
    Si hoy nos empatan o perdemos, sería para desaparecer como equipo.

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