Athletic Club | Entrevista con Jon Pascua Ibarrola
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Jon Pascua: "Estoy muy por encima del nivel que tenía cuando marché de Lezama"

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Asís Martín

Lunes, 27 de julio de 2015. 07:36

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Pues sí "This is Africa"... dice el mantra de ese hechizante continente, pero todo tiene un límite, y aunque el suyo es alto, ya que su frase de cabecera es 'The sky is the limit', cinco años en Sudáfrica son suficientes y ya tenemos de vuelta por Bizkaia a Jon Pascua Ibarrola. Tras un lustro trabajando con varios guardametas internacionales en los Mamelodi Sundowns, vuelve a su Bermeo natal donde respira relax y se replantea su vida profesional.

En ElDesmarque Bizkaia nos reunimos con este exentrenador de porteros del Athletic Club que, a través de su trabajo y su blog, se ha convertido en una referencia mundial. Y no es una bilbaínada. Lo visitan personas de más de 120 países cada mes. Como siempre, Jon, hombre de una profunda personalidad, nos deja reflexiones de calado, tanto personales como futbolísticas.
Por sus manos pasaron leones como Iago Herrerín, Raúl Fernández o Javi Mandaluniz, por eso también le preguntamos en esta entrevista por la portería del Athletic, o los casos de Kepa Arrizabalaga o Alex Remiro. Su visión está clara: "Los buenos llegan arriba solos, no hace falta que nadie los nombre ni sean promocionados ni que se hable excesivamente de ellos. Más si cabe cuando son jóvenes y aún realmente no sabemos como van a gestionar defender una portería ante un público tan exigente como el nuestro. Más que promocionarlos hay que protegerlos", dice. Buen recado.

- Dejas atrás cinco años de trabajo y de vida en Sudáfrica, ¿fin de ciclo? Nada es eterno y llega un momento en el la vida en el que necesitamos poner en la brújula un nuevo rumbo y cambiar el paso. Tras completar un ciclo de 5 años habiendo ganado en los 2 últimos la Liga y la Copa creo que era el momento. El club me ofrecía la renovación, incluso en términos de larga duración, pero dos meses antes de finalizar mi contrato ya puse en conocimiento de la dirección deportiva y el entrenador que consideraba que mi etapa en el club había llegado a su fin.   - ¿Qué sacas de lo vivido allí? Muchísimas cosas. Tanto en el aspecto deportivo como en el plano personal. Han sido 5 años de pleno y constante crecimiento. Soy mejor entrenador ahora que cuando llegué y seguramente también mejor persona. He reflexionado mucho sobre mi modelo de trabajo, sobre el tipo de entrenador que quiero llegar ser, y sobre todo sobre mi filosofía de vida. Me he liberado de juicios gratuitos, “emancipado” mentalmente de culturas, de creencias, y tengo una visión más amplia de todos los aspectos de la vida. En definitiva, tengo una visión más clara de lo que quiero y es importante para mi en mi trabajo y en mi vida. Económicamente he tenido la oportunidad de solucionar mi futuro, algo que me otorga una gran libertad a la hora de tomar decisiones. No tengo que vivir en la urgencia ni hacer nada que no desee por dinero. Tengo esa inmensa suerte. Me siento terriblemente afortunado y agradecido.  - Has trabajado con muchos técnicos, algunos de renombre como Johan Neskens, ¿de todos se aprende? En cinco años he tenido la oportunidad de trabajar con 4 entrenadores principales, 4 preparadores físicos y 12 técnicos asistentes, todos ellos de hasta 5 diferentes nacionalidades. Todos ellos con sus diferentes particularidades, no solo por las personas que eran sino por los países y culturas de las que provenían. Fui el primer entrenador europeo que finalizó un contrato de una temporada en Sundowns y el primero el cumplir un ciclo de 5 años, convirtiéndome en el entrenador más longevo del cuerpo técnico. Todos ellos tenían una visión totalmente diferente de hacer las cosas, no solo en cuanto a contenido, sino también en cuanto a forma, con lo que he desarrollado una gran capacidad de adaptación al medio en el cual trabajo.  - Y ahora... ¿Se hace duro el día a día sin trabajo esperando una llamada? No es que se haga duro pero sí que cuesta, sobre todo cuando sientes pasión por tu trabajo y te gusta lo que haces. Es una sensación muy extraña el levantarte por la mañana y saber que en todo el día no vas a acudir a entrenar. Y luego esta el apego, lo que echo de menos a lo que habíamos construido allí con un departamento de porteros comprometido e implicado en el que disfrutábamos mucho juntos entrenando. El ambiente emocional que se respiraba cuando estábamos trabajando era increíble, además de la calidad, el ritmo y el dinamismo de cada sesión, de cada tarea. Todo esto hace que sea imposible no pensar en ello en algún momento del día, pero intento quitármelo pronto de la cabeza porque en cierta manera me entristece. Echo en falta las emociones que siento cuando estoy trabajando, muy por encima de lo que es meramente el fútbol.   - ¿Ahora tu prioridad pasa por Europa, por el fútbol español...? Mi prioridad pasaba por el cambio, y lo ideal para mi sería volver a España tras un ciclo de 5 años en una país tan alejado y con una cultura tan diferente. Europa también podría ser otro destino pero no descarto otras cosas. Estoy abierto a todo. Tal y como digo siempre; “soy ciudadano del mundo”, y siempre está ahí el reto de vivir otra aventura. Pero mi idea esta más bien dirigida a hacerme un hueco en el fútbol profesional en España.   - ¿Lezama y el Athletic Club es una opción? Por supuesto, es una opción más. Que tiene para mi un peso especial porque me da la oportunidad de volver de nuevo a casa y estar cerca de mi entorno y de mi familia.   - Hace seis años que saliste de Lezama, ¿Has evolucionado mucho? Sinceramente creo que estoy muy por encima del nivel que tenía cuando marché. Cuando miro atrás veo todo lo que he evolucionado y me doy cuenta que estos 5 años han merecido la pena. Creo sinceramente que lo pude haber hecho bastante mejor tanto con Iago Herrerín, con Raúl Fernández-Cavada como con Jabi Mandalúniz, los 3 porteros a los que entrené durante mi etapa en el Bilbao Athletic. Pero claro, prácticamente acababa de empezar y me faltaban muchas pero que muchas cosas. Hice lo que pude, que nada tiene que ver con lo que soy capaz de hacer ahora. Nosotros, los entrenadores, también aprendemos cada día mientras entrenamos. He empleado estos 5 años en África para desarrollar y optimizar un modelo propio de trabajo, reflexionando y cuestionando todo lo hago. Un modelo además, que he ido divulgando y exponiendo a la crítica. No obstante sigo en una evolución constante, buscando ser la mejor versión del entrenador que puedo llegar a ser, y corriendo detrás de la esencia y el secreto de este trabajo.  - Lo cierto es que tu blog te ha hecho convertirte en un referente, lo visitan personas de más de 100 países cada mes... En estos momento lo visitan más de 120 países al mes (y eso que solo está en castellano), y prácticamente son escasos los países del mundo que no lo visitan al cabo del año. Dentro de su mercado, el mundo de la portería, es una web referente a nivel mundial.  - Supongo que da mucha satisfacción la acogida que tienen tu trabajo y tus ideas sobre todo en porteros profesionales y entre los entrenadores de porteros... La verdad es que uno se da cuenta del respeto que tienen el resto de entrenadores profesionales y amateurs de mi sector hacia mi trabajo. Es curioso ver como entrenadores de porteros y porteros, que están trabajando en clubes de primer nivel en España, me envían mensajes de respecto y admiración por el conocimiento y la calidad de mi trabajo. Luego están todas esas muestras de cariño de toda esa gente, procedente de todos los lugares del mundo, que me escribe para mostrarme su agradecimiento por compartir mi trabajo. Es una satisfacción terrible, el sentir el cariño y respecto de la gente, por encima de la categoría y del club en el que estés trabajando. No hay lugar de España al que acuda de vacaciones en el que no reciba una visita de alguien que quiera conocerme y hacerse una foto conmigo, incluso me paran por la calle. Es curioso, más si cabe cuando has trabajado en una liga tan desconocida como la de Sudáfrica y no te encuentras trabajando en clubes de primer nivel en ligas como la de España.   - ¿Cómo te defines como entrenador de porteros? Intento ser fiel a una frase de Nelson Mandela que es para mi la esencia de lo que es este trabajo; “Lo que cuenta en la vida no es el mero hecho de haber vivido. Son los cambios que hemos provocado en las vidas de los demás lo que determina el significado de nuestra propia vida”. Trabajo por y para el jugador, para ser trascendente en la formación de éste y darle un valor mayor. Es el objetivo que deberíamos marcarnos todos los entrenadores. Ayudando al jugador ayudamos al equipo y con ello, directamente al club. Los jugadores son el patrimonio del club y mi trabajo, como entrenador de porteros, es dar un valor añadido a éstos, así como generar, desarrollar y optimizar un modelo de trabajo que nos ayude a ello.   - ¿Qué ofrece Jon Pascua a un club como especialista en el trabajo con los guardametas? Pues sobre todo implicación y compromiso. Por encima de la calidad o no, y el conocimiento que tengo, la experiencia y la calidad de un trabajo que debe de ser valorado por otros y no por mi. Creo además que puedo realizar varias funciones dentro de lo que es el departamento, adaptándome tanto a la etapa de formación como a la de rendimiento. También tengo experiencia en la formación de entrenadores, coordinación del departamento de metodología, etc… Dentro de lo que es el mundo de la portería he realizado todo tipo de funciones… Creo sinceramente que podría ayudar a crecer a cualquier club que quiera dar un valor añadido a su departamento de porteros.   - Siempre dices que "no entreno porteros, entreno personas"... Considero que primero tengo que llegar a la persona antes que al jugador, en este caso al portero. Cuando tienes a la persona el jugador se entrega. En esta vida todo lo que das, te lo das, y en la relación entrenador – jugador sucede lo mismo. Luego, me es más sencillo implicarme y comprometerme hacia las personas que hacia los proyectos. Enfoco mejor mi energía teniendo en cuenta el lado humano, porque eso hace que tengas la sensación de ayudar a personas (a jugar mejor, a ganar, a conseguir sus sueños), y eso me hace sentir mejor persona. Siempre lo digo; “El fútbol no es el fin, el fútbol es el medio”.   - Acabas de regresar a Bermeo pero ya sabrás que los metas están de moda en el Athletic. Iraizoz, Herrerín, Kepa, Remiro, Simón... La verdad es que he estado algo desconectado, pero puedo decir que más o menos estoy al corriente, aunque sólo sea muy por encima o de refilón. De todas formas soy de los que se toman esto de la portería con paciencia, sin buscar sucesores y promesas con urgencias. Oigo tanto el nombre de Kepa Arrizabalaga como el de Aitor Fernández hace unos años. La realidad es que ahora nadie se acuerda del segundo, y que hay que manejar con prudencia esta cosas. No solo por no añadir una presión extra al portero en cuestión, sino para que los demás porteros no se sientan indiferencia. Los buenos llegan arriba solos, no hace falta que nadie los nombre ni sean promocionados ni que se hable excesivamente de ellos. Más si cabe cuando son jóvenes y aún realmente no sabemos como van a gestionar defender una portería ante un público tan exigente como el nuestro. Más que promocionarlos hay que protegerlos. Y luego, cuando estén arriba, que la gente se sorprenda. Ahora todo lo que hay en torno a ellos son expectativas. En una demarcación como la del portero los interrogantes son mayores que los que se producen con los jugadores de campo.   - El propio Ernesto Valverde de momento no ha dado a conocer su elegido para llevar el peso de la temporada... Como te he comentado antes no estoy al tanto. Pero no sé, quizás poco a poco vaya dando más juego a Iago Herrerín. No solo en la Copa, sino repartiendo minutos en liga para ir paso a paso con la transición. Desde luego el que mejor lo ve, y desde más cerca es él (Ernesto Valverde), así que decida lo que decida la decisión estará bien tomada. Hoy en día se puede hacer una gestión más dinámica de la portería, con más rotaciones y cambios, y no tiene por que pasar nada. Para ello tiene que haber mucha comunicación con ambos porteros y que ellos entiendan que eso, en definitiva, puede ser beneficioso para el equipo. Soy uno de esos entrenadores de porteros que animan al entrenador a realizar cambios, siempre que ambos den el nivel claro, porque da fortaleza al departamento. Todos se sienten partícipes y el compromiso aumenta. En Sundowns teníamos 4 porteros en plantilla, 3 de ellos internacionales, y realizábamos muchos cambios en la portería. Todos ellos gestionados y sabiendo lo que buscábamos. Para mi era un lujo y un reto finalizar jugando cuatro porteros y obtener un gran rendimiento.   - ¿Cómo explicas a los profanos lo de ceder al afamado Kepa Arrizabalaga y tener a Alex Remiro en un Bilbao Athletic ya en Segunda A? El ceder a uno lo veo inteligente, sobre todo porque te da la oportunidad de ir formando a dos porteros a la vez. Teniéndolos a los dos en el Bilbao Athletic seguramente no sucedería. Respecto a ¿quién es el que sale? No puedo valorarlo porque no sé los argumentos que sostienen esa decisión, pero desde dentro lo sabrán mejor que nadie. Imagino que habrán valorado muchas cosas, sobre el nivel al que va a entrenar el que salga en su nuevo club, la facilidad o no para “colocar” a uno u otro cedido en otro segunda, el carácter y personalidad de cada uno, las necesidades que pudieran tener ante una lesión de larga duración de alguno de los porteros de la primera plantilla… Sin conocer estas cosas es imposible valorarlo. No se pueden cuestionar decisiones sin conocer los argumentos que las sostienen. A menudo podemos caer también en la cesión por rutina, y porque es lo que habitualmente se hace. Para mi, en la etapa de Bilbao Athletic, que yo la considero como la de transición a alto rendimiento, hay que meter muchas horas con el portero, sobre todo con el tema táctico (video análisis), y construir durante 2 o 3 años estando muy encima, al detalle, siendo el objetivo del entrenador de porteros colocarlo arriba en ese periodo de tiempo. A menudo, cuando salen fuera, los pierdes en el proceso, porque no puedes controlar el día a día. Yo, personalmente, preferiría trabajar con el que está más próximo de la primera plantilla en casa, siempre y cuando estemos hablando de cederlos a la misma categoría. Hay muchísimos matices en todo esto pero este sería, a grandes rasgos, mi razonamiento.   - ¿The sky is the limit? Siempre lo es, no tengo ni la menor duda de ello. El gesto se ha convertido en un santo y seña de una filosofía de trabajo y de vida. Siempre positivo, incluso en situaciones como las actuales que estoy a la espera de una oferta de trabajo. Como “todo lo que das en esta vida, te lo das”, no tengo ninguna duda de que tarde o temprano alguien se interesará por mi trabajo. Y ¿si no es así? No importa, me gusta pensarlo. ¿Por qué? Pues por eso, porque el cielo es el límite y no hay que parar de crecer ni ponerse “topes” nunca. Tal y como digo en muchas ocasiones; “Hay que tener grandes ilusiones, necesidades pequeñas y expectativas moderadas”.
 
@asismartin

1 comentario

  1. Javier Benayas

    El Club Español que cuente con sus servicios será un afortunado y sus porteros unos privilegiados.

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