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Jon Pascua Ibarrola, Misión Filipinas: "Me apasiona lo que hago y no quiero renunciar a entrenar"

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Asís Martín

Viernes, 25 de marzo de 2016. 08:16

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Tras cerca de ocho meses de larga espera alejado de los terrenos de juego en su Bermeo natal, después de haber cerrado su aventura personal y futbolística en Sudáfrica en los Mamelodi Sundowns, el que fuera entrenador de porteros de las categorías inferiores del Athletic Club Jon Pascua Ibarrola vuelve al tajo con otro gran reto... los Azkals.

Esta vez, en marzo de 2016, se convierte en el entrenador de porteros de la selección nacional de Filipinas, cargo que va a simultanear con su tarea diaria con el Global FC, club en el que juegan dos jóvenes valores (ambos son ya internacionales) que están llamados a ser el futuro de la portería de la selección filipina.
Buscando acomodo en una isla conversamos esta Semana Santa con el blogger de ElDesmarque Bizkaia que nos indica que "trabajaré a caballo entre unos y otros". Un valor seguro, con un zurrón repleto de experiencias y de experiencia, que sin embargo se ha acostumbrado a tener que buscarse la vida lejos de Bizkaia. "El concepto de hogar es algo que a este paso extenderé al mundo, pues tal y como dice la canción “En todas partes”, de Habana Blues: “Donde quiera que me encuentre yo siento que es tierra mía”, comenta 'Sweetman'.

- Jon, vuelves al tajo, ¿te ha costado mucho aceptar la oferta?   La verdad es que no mucho. Llevaba casi ocho meses parado y tenía muchas ganas de volver al trabajo, de entrenar y de enseñar. La idea era continuar mi carrera deportiva en algún club en España, pero luego viene la vida y te presenta una oferta en un lugar en el que jamás hubiera imaginado y en unas condiciones un tanto especiales… y te coges las maletas. Es algo muy diferente a lo último que he estado haciendo en Sudáfrica. Son experiencias, tanto deportivas como personales, que te llevan a otro nivel y te ayudan a crecer. Esto me gusta y me motiva. Aunque si tengo que ser sincero hubiera preferido trabajar en España o en Europa, en un fútbol de mayor nivel.  - ¿Qué tal tus primeras impresiones al negociar con ellos?  Ellos lo tenían muy claro desde el primer momento. Tras mantener una conversación telefónica con el entrenador decidimos que lo mejor sería que viajase una semana a Manila y ver un poco todo lo relacionado con el tema deportivo y a la vez el tipo y estilo de vida. Me vine aquí con una maleta de mano, lo justo para estar una semana y tomar una decisión. Llegamos rápidamente a un acuerdo. La verdad es que conmigo es sencillo, todas mis negociaciones se cierran en 5 minutos. El dinero no lo es todo en el trabajo, pero si es una muestra de respeto de cuanto lo valoran. Cuando negocio un contrato tengo la sensación de que no lo hago por una cantidad económica, sino por respeto. Lo uno lleva a lo otro. El salario tiene que estar acorde a la calidad del trabajo, la implicación y el compromiso, y adaptado a las particularidades de cada entorno. La verdad es que estos últimos años nunca he tenido razones para quejarme de estar poco valorado, sino todo lo contrario. Este, es también el caso.
  - Llevabas 8 meses sin entrenar, ¿se ha hecho muy duro?  Pues la verdad es que más de lo que imaginaba, sobre todo por las mañanas. Pero no sólo por el tema del trabajo, sino porque he dejado atrás 5 años de una vida muy intensa en Sudáfrica. Para mí, emocionalmente hablando, hay un antes y después de África. No hay semana que no tenga un sueño relacionado con todo lo vivido estos últimos años. Ha sido una especie de “ruptura” sentimental, una lucha constante contra el apego. Luego, tengo tanta sensación de vivir en libertad como de saber que soy “esclavo” de mi trabajo. Me gusta enseñar, ayudar, tener impacto en el jugador, provocar cambios en su juego, generar y provocar conocimiento, desarrollar el mío, innovar en el proceso… Cuando trabajo me envuelvo en un ambiente emocional que me encanta. Yo lo llamo entrenar emocionando y emocionar entrenando. La única presión que siento es la de disfrutar cada día trabajando, y la de trabajar disfrutando. Con todo esto… ¡Cómo no lo iba a echar de menos! Me apasiona lo que hago y no quiero renunciar a ello. Pensaba que iba a ser más fácil lo de ver los toros desde la barrera.  - Llaman la atención tus salidas a Sudáfrica o Filipinas, ¿tanto cuesta encontrar acomodo en España?  Pues la verdad es que sí. La realidad, hasta este momento, me dice que no tengo sitio en España. No obstante yo tengo muy claro que no es por la calidad, o no, de mi trabajo. Creo sinceramente que estoy preparado para trabajar en cualquier liga competitiva del mundo, incluida la española, pero no es lo que a uno le parezca sino lo que les parezca a los que te contratan. El no ser un exjugador tampoco me ayuda, pues mi red de contactos es más limitada. Luego está la valoración que hacen los clubes para una posible incorporación. Creo que el “nombre” y los “contactos” tienen más peso que el conocimiento y el trabajo. Es una realidad y está ahí, todos los que trabajamos en este mundo lo sabemos. Ni está bien ni está mal. Es así y punto, y no hay por que negarlo sino que prender y convivir con ello. Por suerte esto no me genera ninguna frustración, y aunque preferiría estar trabajando en una liga como la de España no me puedo quejar, pues soy un afortunado. Aunque no quita que a veces te preguntes porque te cuesta tanto conseguir esa oportunidad. Y para serte sincero, creo que tampoco se valora mucho la figura del entrenador de porteros. No obstante, con esto y con todo, mentiría si te digo que no me siento valorado. Siento cada día el cariño y el respeto de mucha gente tanto de España como del extranjero. Y mira, no voy a parar hasta que lo consiga. No porque lo necesite para ser feliz, sino porque con ello cumpliría un sueño. No lo necesito pero si me gustaría tener la oportunidad de vivirlo, como una experiencia más.
  - ¿Y en el Athletic y Lezama?  Pues mira, para ser sincero, cuando volví de Sudáfrica me puse en contacto con Amorrortu comentándole que consideraba que había acabado un ciclo en África y que a pesar de que tenía una oferta de renovación quería volver a entrenar en España o en Europa. Le ofrecí mis servicios para entrenar a los porteros del fútbol base. Al de unos días se puso en contacto conmigo para comentarme que tenían las necesidades cubiertas, con lo que ni siquiera nos pudimos sentar a hablar. No quise dejar pasar la oportunidad de intentarlo. Era una buena opción para poder seguir disfrutando del fútbol y a la vez estar en casa. A la hora de tomar una decisión valoro más cosas que lo meramente deportivo, y en este caso volver al fútbol base no era un paso atrás viendo las cosas con cierta perspectiva y tener más equilibrio en mi vida. A mi vuelta el próximo 15 de mayo lo volveré a intentar para la temporada que viene, junto con otras cosas que me pueda apetecer hacer y surja la oportunidad o la posibilidad u otras que puedan llegar. Creo que cualquiera que vea mi curriculum sabe que no tengo problemas para hacer, deshacer maletas y cambiar de aires. He trabajado casi de todo en esta vida antes de llegar a ser un entrenador de porteros profesional, con lo que ya no es que no se me caigan los anillos, sino que ya no los llevo, pues hace mucho tiempo que los perdí en alguno de mis viajes. No obstante tengo muy claro que quiero entrenar en España o en Europa, más cerca de casa, pero no renuncio a nada hasta que esto suceda. No voy a esperar sentado.  - ¿Qué es lo que más te seduce de tu nuevo proyecto?  Me seduce que vengan unos tipos y te digan que quieren que les ayudes a mejorar su departamento de porteros, y que te abran las puertas de la selección y de uno de sus clubes para que el impacto sea mayor, ya que únicamente con las fechas FIFA es imposible llegar al objetivo. Más si cabe cuando en estos momentos los dos porteros que acuden a la selección están jugando en ligas extranjeras. Quieren dar valor a lo que tienen aquí, en casa, hacer un relevo generacional y elevar el nivel de sus porteros con trabajo, mucho trabajo. A este tipo de fútbol y países hay que venir con mucha energía. El perfil de un entrenador de porteros consagrado no les valdría, porque se echaría para atrás a las primeras de cambio. Estos últimos años he vivido muchas cosas que no se pueden ni contar. Aquí tienes que empezar de cero, tal y como lo hice en África, pero la motivación y el deseo de quererlos ver crecer te envuelve y te motiva tanto que ya no hay marcha atrás porque eso se ha convertido también en tu reto. Valoro también el desarrollo personal y profesional que me va a ofrecer este proyecto porque tendré que adaptarme a un nuevo entorno, y buscar otro tipo de enfoques para volver a provocar el mismo impacto. Esto último depende también en cierta medida del potencial que tengan los porteros a los cuales entreno. Nosotros los entrenadores lo único que hacemos es desarrollar ese potencial, hacer que el jugador saque todo su talento y asegurarnos de que no se deja nada dentro. Luego valoro que ellos vengan a buscarme porque piensan que soy la persona adecuada. Tenían muy claro como querían que fuese mi colaboración con ellos. Me motiva también el país, convivir con una nueva cultura, en un entorno diferente, y en un continente que jamás había pisado. Me gusta el conjunto de lo que es este proyecto, el “pack”, más allá del tiempo que vaya a permanecer en él. Y sobre todo me motiva por la confianza que han depositado en mi, y la posibilidad de dejar también aquí un legado, tal y como lo hice en Sudáfrica. Quiero que mi forma de trabajar tenga impacto, y que cuando me vaya de este país mi cultura de entrenamiento permanezca. Esto para mi es más grande que ganar un título de liga o de copa, que por cierto tuve la oportunidad de ganar en Sudáfrica y no me dicen nada ni pueden hacerse con ello una valoración de mi trabajo.  - Eres hombre de retos y pocos pasillos de confort...
Bueno, no se si soy un hombre de retos, pero lo que no soy es de esos que se quedan mirando a ver lo que sucede con su vida. Tampoco soy de los que se conforman y se resignan. Se lo que quiero conseguir y voy a por ello, e intento generar todas las condiciones que hagan que eso se produzca. Esto es como cuando has estudiado una carrera y quieres trabajar pero solo de lo tuyo. Quizás te mueras de hambre. Tengo claro lo que quiero, pero no voy a estar esperando sentado en casa porque quizás nunca llegue y la vida se me escapa. Tampoco condiciono mi felicidad a la consecución de ese objetivo sino que me centro en el proceso, porque a veces nunca se llega al destino y es por esta razón que es muy importante disfrutar del camino. Respecto al pasillo de confort… no me gusta. Me hace sentir poco vivo, como resignado. Me gusta tener siempre algo en mente, y estar motivado. En estos momentos ademas de en esto estoy metido también en la creación de mi propia marca. Creo que puedo aprovechar mi experiencia para ayudar a los clubes a crear una metodología propia para su departamento de porteros y voy a ofertar ese servicio. Sobre todo en momentos en los cuales no tenga ninguna oferta que me satisfaga y no esté trabajando para ningún club. El proyecto es aún más ambicioso, con una nueva web, con cursos online sobre el entrenamiento específico del portero y un montón de cosas más que en breves voy a montar. Luego, tengo ya cerrada mi participación en cuatro congresos (uno de ellos en EE.UU) de la última quincena de mayo a la primera semana de junio de este mismo año, estoy estudiando un master de psicología y coaching deportivo a distancia… la verdad es que no paro. Como te digo, no me voy a quedar mirando hasta que llegue algo que me interese. Tampoco soy de los que dicen sí a todo. Se decir que no, sobre todo porque tengo la libertad de poder elegir.
  - Creo que la experiencia incluye también trabajo diario con un club…  Si, mi colaboración con el combinado nacional filipino será un tanto atípica, pues requiere de mi estancia a “full time” en las Islas y el traslado de mi residencia a la ciudad de Taguig, situada dentro del área metropolitana conocida como Metro Manila. Y digo un tanto atípica porque la federación, de la mano de su entrenador, que quiere que mi aportación a la selección venga provocada a través del impacto que pueda tener en los porteros colaborando de manera directa con el Global FC, club en el que juegan tres jóvenes valores que están llamados a ser el futuro de la portería de la selección filipina. Tras reunión mantenida con el entrenador de Global FC, todas las partes estamos de acuerdo en las “atípicas” condiciones en las que colaboraré con la selección y trabajaré a caballo entre unos y otros. El objetivo es también la implementación de una metodología de trabajo para el entrenamiento especifico del portero dentro del combinado nacional y el mismo club, que por otro lado ya disponía de la figura de un entrenador de porteros, y que a partir ahora colaborará conmigo en la implementación del modelo de entrenamiento.    - Como digo para el mundo del fútbol eres alguien muy especial, ¿te garantizan tu espacio y metodología para desarrollar a los porteros?  No se si especial o no, pero en determinada manera todos tenemos algo que nos hace diferentes. Y eso que nos hace diferentes es lo que marca la diferencia; para bien con la gente que valora esas cualidades, y para mal con los que están reñidos con esos valores y principios sobre los cuales nos regimos. Indudablemente aquí voy a tener mi espacio. No puedes contratar a alguien por su conocimiento y decirle “como” debe hacer las cosas. Si yo contratará a alguien es para que él me diga a mi cómo tengo que hacerlas. Esto no es una cadena de producción, tiene que haber una flexibilidad en el modelo de trabajo. Tanto por parte de ellos como por la mía. La experiencia me dice, después de 5 años en África, que puedo adaptarme perfectamente a cualquier medio o entorno. Es más, quiero que mantengan toda su estructura dentro del club. Yo planificaré y desarrollaré el modelo de trabajo, pero el entrenador de porteros que estaba antes de mi llegada es el que viajará con el equipo. Será como estar a la sombra, y es bueno que todos seamos partícipes y que cada uno tenga su espacio. Vengo a dar valor al departamento de porteros de un club y de la selección, no a por una medalla. Es importante saber y tener claro que es lo que queremos los unos de los otros, y cuando hay diferencias saber gestionarlas. Esto es algo que he aprendido también con el tiempo, mi experiencia en África ha sido como una especie de “Master” acelerado. Pero lo que está claro es que si vas a un sitio a trabajar y te acotan el “carril”… ¿Qué sentido tiene tu contratación? He realizado 5 sesiones de trabajo y he disfrutado de plena libertad. En este aspecto igual, igual que durante mis cinco últimos años en África (con cuatro entrenadores diferentes) o durante los dos años que estuve trabajando al frente del Bilbao Athletic con Kike Liñero.
  - ¿Te has puesto en antecedentes sobre el fútbol filipino? Cada país tiene su libreto...  Pues la verdad es que no mucho, prefiero sacar mis propias conclusiones durante los entrenamientos y los partidos, aunque ya he presenciado mi primer encuentro en directo. Es una liga muy rara con un calendario bastante complicado, con muchas interrupciones y vueltas a la competición. No obstante me puedo hacer una idea con lo visto hasta ahora, no tiene nada que ver con la liga de Sudáfrica, por ejemplo. Están muy por debajo en cuanto a asistencia, organización, estadios etc,… Aquí el fútbol se juega en hierba artificial, pues es muy complicado mantener el césped natural en buenas condiciones con el calor que hace. Para el jugador tiene que ser complicado entrenar. Durante la semana pasada, con la selección, dimos comienzo a las sesiones a las 06:00 de la mañana. Es curioso salir de casa de noche y con más de 25 grados de temperatura. De hecho esos primeros días, he estado colocando el material antes de cada sesión prácticamente a oscuras. La verdad es que me apunto a un “bombardeo”. Si me preguntan ¿Vamos? Primero digo sí, y luego pregunto... ¿A donde? Pero la vida se trata de esto, de acumular experiencias y de disfrutarla al máximo. Lo mismo que el fútbol. No quiero ser entrenador por serlo, quiero serlo porque me apasiona y quiero disfrutarlo. Sea el tiempo que sea. Hoy toca en fútbol filipino ¿Mañana? Mañana será otro día.  - No dudo de que aparte de fútbol la dimensión humana prima en tu decisión de ir...  A la hora de tomar decisiones no puedo separar la persona que soy del entrenador. Creo firmemente que la diferencia entre nosotros, los entrenadores, no la marcan ni el conocimiento ni el talento, sino las personas que somos, que en definitiva son las que dan uso a esas cualidades. Un talento y un conocimiento sin implicación ni compromiso son nada, y esto último depende directamente de la persona. Luego también pienso que conseguir el éxito a costa de perder unos valores y principios tiene para mi muy poco valor. Mi forma de conseguir las cosas tiene que ir en consonancia con mi ética y filosofía de vida, no puedo entrar en conflicto conmigo mismo. Si estoy haciendo algo que no quiero… malo. Lo primero es ser feliz y estar contento trabajando, si no lo eres lo mejor es que busques acomodo en otro lugar. El tiempo es lo único que no se puede recuperar en esta vida. Para mi lo “humano” es muy importante, y algo complicado de ver en un mundo, el del fútbol, que cada vez es más complicado, con poco corporativismo en nuestro trabajo y conflictos de egos. Si en algo se diferencian este fútbol y el africano por ejemplo, del europeo, es eso. No hay tantos egos, y el lado humano está más en equilibrio con el resto de cosas. Quizás es por esta razón que me gustan también este tipo de aventuras. Y mira, ya puestos, te lo cuento. He contestado a varias de estas preguntas en un avión, mientras volaba hacia la isla de Cebu, para desde allí desplazarme a otra isla, la de Mactan, que es donde me encuentro en estos momentos. Y ahora Asis, te pregunto: ¿Dime el nombre de un entrenador de porteros que conozcas que pueda disfrutar así de su trabajo? Seguro que no se te viene a la cabeza ninguno.
- Sinceramente... no. ¿Y la dimensión humana y profesional?
Para mi es todo el conjunto. Me gusta transmitir a la gente que se puede entrenar, ser profesional, y disfrutar de la vida. No es pecado. Hay que tener ese punto de ilusión y respeto por la vida. Me tomo muy en serio mi trabajo, tanto como mi vida personal. Y sobre todo por aquello de vivir la vida como una persona auténtica; asumiendo la responsabilidad de lo que soy y de la forma en la cual quiero vivir mi vida, esto último por elección propia. Lo que pienso y lo que digo, va en consonancia con lo que hago.
  - ¿Por cuánto tiempo has firmado?
Pues he firmado hasta el 15 de mayo. La razón es que tenía confirmada mi presencia en varios Congresos, uno de ellos en Estados Unidos, a la vez que quería dejar las puertas abiertas a una posible oferta en Europa o en España, de un fútbol de mayor nivel. Ellos lo han entendido perfectamente, y cuando lleguen las fechas nos reuniremos de nuevo para ver si voy a continuar o no. Todo depende de lo que me pueda surgir y de futuras ofertas de trabajo. En este aspecto he querido ser honesto con ellos y ponerles en contexto mi particular situación. Si no saldría nada que me motivara ni me pareciera interesante valoraría de nuevo la posibilidad de volver. Todo esto siempre y cuando las cosas vayan bien y las dos partes estemos interesadas.  - Vuelves a marchar, pero permíteme mirar hacia casa. A la vuelta igual el Athletic ha sacado la gabarra. ¿Cómo ves esta UEFA?  Pues la verdad es que veo al equipo con muchas posibilidades, a pesar de que llegar a una final y ganarla todos sabemos lo complicado que es. No obstante, lo que he visto, es que el equipo es muy competitivo. Incluso en sus días más grises resulta complicado para los rivales, y eso quiere decir algo. He presenciado varios partidos en directo esta temporada, y salvo el jugado contra los franceses, en el que se cometieron muchas imprecisiones sobre todo en el centro del campo a pesar de los últimos minutos fueron realmente brillantes, la nota es más que un notable.  - Tanto Iraizoz, renovado automáticamente, como Iago están brillando, ¿los jóvenes tendrán que esperar aún?  Pues la verdad es que en ese aspecto, no es nada malo esperar, más si cabe cuando no hay prisa y pueden seguir un año más formándose para ofrecer más garantías cuando finalmente suban a la primera plantilla. En este aspecto, no tenemos que tener prisa, y si no tenemos una necesidad urgente no hay porque someterlos a una presión inmediata. No estoy dentro y no se tampoco cual el el plan que tienen al respecto, pero seguro que lo estarán valorando y estructurando el departamento para la temporada que viene. Esto en mayor o menor media depende de Ernesto Valverde; si está contento o no con sus dos porteros y si quiere tener tres en la primera plantilla o tenerlo en el Bilbao Athletic jugando. Y luego me imagino que también tendrán en cuenta lo que pase con el Bilbao Athletic y el interés de otros clubes por hacerse con los servicios de los jóvenes en calidad de cedidos. Además, claro esta, de cual es la dirección que quieren tomar los chicos y su idea de futuro.  - Siempre lamento que no vuelvas a estar ahí, como estuviste forjando a Iago Herrerín, Raúl o Aitor fernández, en fin... Toda la suerte del mundo, te seguiremos leyendo aquí en tu blog de ElDesmarque...  Muchísimas gracias. Tal y como suelo decir en muchas ocasiones: “Soy un afortunado, cuanto más trabajo más suerte tengo. Por cierto, al The Sky is The Limit de Sundowns ahora le uniremos el “We Believe” del slogan de los Azkals, la selección de Filipinas.

@asismartin

1 comentario

  1. anoniem

    Solo quiero agradecer a este hombre llamar a dromosun por lo maravilloso que tiene cúpula para mí, nunca creo que las cosas se vuelvan buenas de nuevo a mí.
    Soy anónimo por razones de seguridad, soy un futbolista que ahora ora por uno de los grandes club ahora mismo, paso por un montón de dolor y agonía por tratar de conseguir un buen club para jugar, pero nunca un día tienen La oportunidad por no haber razón, esto incluso llegó al punto de que incluso voy a estar pidiendo club y mi país para dejarme jugar y mostrar mi talento de forma gratuita para que la palabra puede verme, todavía todavía, nunca tengo el Oportunidad de hacer eso, fui rechazado en todos los lugares a los que voy.
    Un día fiel, mi hermana me invirtió a su casa, al llegar allí, me dijo que tenía a alguien que me puede ayudar, nunca le creo al principio, pero no tengo ninguna opción que para intentar, ella Me habló de un hechicero llamado dromosun en África que me puede ayudar, y la mayoría de los grandes club me buscará con un gran dinero para mi factura, incluso le dije que en este momento ni siquiera necesita dinero, todo lo que necesito es un Lugar para probar mi talento a la palabra propia y mi país que me abandonan sin razón.
    Ella me presenta al hombre, llegando allí, el hombre me dijo que tengo un problema espiritual que me está haciendo no sobresalir en mi carrera futbolística, y me dijo lo que tenemos que hacer al respecto y realmente lo hicimos todo.
    Primero mi país me invierte para un partido amistoso, yo juego solamente tiempo del haft para el fósforo, después del partido tres el club grande vino a mi país que buscaba para mí. Que es la forma en que tengo mi auto y la suerte, ahora mismo soy muchacho grande que jugar para un gran club con no se puede mencionar por una buena razón, y ean un gran dinero cada semana.
    Por favor, mis hermanos por ahí que está pasando por lo que paso a través de antes debe ponerse en contacto con este hombre espiritual, que le ayudará porque este hombre tiene mucha ayuda de jugadores que ni siquiera sabemos y nunca se puede mencionar.
    Esta es su dirección de correo electrónico privada en caso de que necesite alguna ayuda. (Dromosunhealinghome@gmail.com).

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