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Iñaki Williams, la Pantera a los leones

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Josu Lasarte

Miércoles, 06 de Noviembre de 2019. 09:52

Iñaki Williams es un futbolista atípico en Bilbao y en el Athletic Club. Por sus condiciones físicas, desde muy pronto todos detectamos que era un futbolista especial. Ernesto Valverde supo darle cobijo en los años cruciales de su formación ubicándole en banda derecha y bajo el enorme paraguas que significa delegar las responsabilidades ofensivas en el talento generacional de Aritz Aduriz y Raúl García.

El inevitable declive físico Aduriz, que además sufrió dos lesiones que le apartaron durante varios partidos, aceleró una transición que todos entendíamos como inminente. Ya el Kuko había relevado a Aduriz de la titularidad durante las jornadas finales de la campaña 2017/18, y Berizzo primero y Garitano después tuvieron que tirar de Iñaki como punta ante las lesiones del '20'.

La puesta de largo de Williams el curso pasado fue realmente prometedora, en el que era su estreno como primer espada. Finalizó la campaña con 15 goles, sin penaltis y con varios balones a la madera, y parecía que la transición quedaba encaminada. Además, Iñaki sellaba con una renovación multianual y con una elevada cláusula su fidelidad al club de sus amores, incluyendo un generoso incremento de los emolumentos a percibir. A partir de entonces, pasaba a ocupar un estatus de estrella del Athletic y de LaLiga Santander.

Iñaki Williams volvió a marcar ante el Celta en San Mamés (Foto: Edu DF/BLACKSWANK).
Iñaki Williams volvió a marcar ante el Celta en San Mamés (Foto: Edu DF/BLACKSWANK).

Sin embargo, siendo Williams un futbolista tan distinto a los nueves que le han precedido, y tan atípico en un equipo como el Athletic, en cuanto los goles dejan de llegar llegan las críticas: “no justifica su salario”, “es que en realidad es un extremo”, “no remata una de cabeza”. Sin querer tachar de simplistas estas críticas, que todos en el Athletic podemos llegar a compartir en mayor o en menor medida, creo que hace falta analizar sus potencialidades y cómo las explotamos para poder emitir un juicio sobre su rendimiento como punta.

Iñaki Williams es ante todo un velocista

Tiene una de las mayores velocidades punta del planeta, una enorme arrancada, cambio de ritmo y regate en carrera. Es un jugar con facilidad para encarar, tiene un golpeo seco y potente, capacidad para desmarcarse y para ver los desmarques de quienes le rodean. Y sobre todo, puedes enviarle un balonazo al córner, y tendrá serias opciones de cogerlo, lo cual supone un enorme desahogo para la zaga en momentos de zozobra.

En el otro lado de la balanza podemos poner características que han definido a Urzaiz, Llorente, Aduriz o Raúl: no es un gran cabeceador, no tiene un gran salto vertical, y aunque ha mejorado en el 'cuerpeo' y en el juego de espaldas, no llega al nivel de estos. También destacaría que sea diestro cerrado: sin salida a la derecha le obligas a golpear de zurda, y su amenaza baja enteros.

Sabiendo que, así como las defensas se empiezan a construir desde los centrales, los ataques se construyen desde sus goleadores, creo que deberíamos plantearnos hasta qué punto nuestro planteamiento ofensivo está diseñado para explotar las virtudes del espigado ariete de origen ghanés.

Williams y Muniain, cual Zipi y Zape, celebran un gol sentados en La Catedral (Foto: Athletic Club)
Williams y Muniain, cual Zipi y Zape, celebran un gol sentados en La Catedral (Foto: Athletic Club)

Habiendo apuntado que Williams es diestro cerrado y que en categorías inferiores siempre mostró una clara tendencia a jugar en banda izquierda, siempre me he preguntado por qué todos sus entrenadores han priorizado que juegue en banda derecha. Tal vez porque este equipo antes sí estaba diseñado para mayor gloria de Aritz Aduriz, quien evidentemente se aprovechaba de los buenos envíos de Williams desde la banda derecha.

Bajo mi punto de vista, el Williams ariete siempre debe tender en sus caídas a banda izquierda, para aprovechar sus diagonales y mayor ángulo de disparo. Para ello, es necesario enviarle balones largos y tensos, que le pongan en ventaja. Y esos envíos deben provenir del sector derecho, para aprovechar la diagonal de Williams. En ese triángulo que forman central, centrocampista y lateral del sector diestro de nuestro ataque deberíamos aglutinar buenos lanzadores de contras.

El buen desplazamiento que tenía Aymeric Laporte, o tiene ahora Iñigo Martínez, no lo tiene su compañero en la zaga Yeray. Sorprende en este aspecto que el central con mejor porcentaje de acierto en balones largos del curso pasado fuese Unai Nuñez, con un 79% y diez puntos por encima de sus dos compañeros en el centro de la zaga. Igualmente, Beñat es un futbolista con mejor pie para los cambios de orientación que Unai López.

El jugador rojiblanco Iñaki Williams posa con su familia.
El jugador rojiblanco Iñaki Williams posa con su familia.

Williams necesita en banda izquierda un jugador que juegue cerca suyo, con capacidad para ayudarle en el juego aéreo, que aproveche sus caídas a la banda para colarse por el centro. En definitiva, necesita la versión más Stuani de Raúl García. En banda derecha, más que un centrador necesita un jugador que se desenvuelva por los pasillos interiores, ya que Iñaki no es buen rematador de cabeza, pero sí puede aprovechar pases de la muerte de especialistas como De Marcos (que no es santo de mi devoción, pero mezcla bien con Williams).

Y por supuesto, en la mediapunta necesita un socio. Necesita de un jugador que busque ponerle en ventaja a ras de suelo, en el pase corto y medio, que busque los huecos contra la carrera del defensor. Y en esto Iker Muniain es un maestro.
Si decimos que Williams ha progresado en el juego de espaldas, pero que aún no lo domina a la perfección, necesitará que los mediocentros estén siempre bien ubicados para ofrecer una salida limpia de balón, y el lateral zurdo deberá ser un apoyo constante, como lo era Marcelo en un Madrid en el que Cristiano Ronaldo vivía de sus diagonales.

¿Tiene el Athletic plantilla como para explotar el juego de Iñaki Williams?

Yo creo que sí. Yuri Berchiche es ese lateral zurdo que a su vez es básico en el juego de posición, sabiendo mezclarles adecuadamente Iker y Raúl pueden ser perfectos complementos de Williams, y podemos sacar del ostracismo a Nuñez o De Marcos. Vesga puede ser un perfecto apoyo para Williams en el juego de espaldas. En definitiva, podríamos armar un once diseñado para poner a Iñaki en ventaja una y otra vez.

Y si algo ha demostrado la pantera desde que está en el Athletic es que, si el equipo logra encontrarle con asiduidad, es un martillo. Puede no tener el porcentaje de efectividad de Raúl García, pero cuando el equipo le encuentra es capaz de generar tantas ocasiones que la eficacia deja de ser el último clavo al que agarrarnos. Evidentemente, creo que los esfuerzos del Athletic en el mercado deberían concentrarse en encontrar piezas que encajen en este rompecabezas.

Iñaki Williams calentando en El Alcoraz donde fue suplente y marcaba hasta dos goles (FOTO: LaLiga)
Iñaki Williams calentando en El Alcoraz donde fue suplente y marcaba hasta dos goles (FOTO: LaLiga)

La otra gran cuestión que analizar es la idea que el técnico tenga de cómo debe posicionarse el equipo. Ya sabemos que Garitano prioriza el orden defensivo y la nula asunción de riesgos en transición ofensiva, y ahí se complica la posibilidad de jugar mediante transiciones rápidas. Los ataques del Athletic se cocinan lento y ahí Williams deja de tener una ventaja evidente sobre sus defensores. Sin asumir riesgos en defensa el único modo de mantener vivo el juego de contraataque es apostar por un ariete tradicional y que ejerza de playmaker a partir de sus bajadas.

Ahí, jugando en banda izquierda, Williams también puede ejercer como falso delantero aprovechando sus diagonales. Pero esa oportunidad se desvaneció cuando a pocos días de cerrarse la ventana de traspasos estival el Napoli anunció el fichaje a coste cero del delantero que mejor ejerce de distribuidor de juego desde sus casi dos metros de altura. La versión moderna de Fernando Llorente, casi como un pívot de la NBA que distribuye desde el poste, encajaba como anillo al dedo en este equipo. Lástima que Aduriz, Kodro y Villalibre, que combinados suman 12,5 minutos por partido, le cerrasen las puertas.

En definitiva, creo que el Athletic de ordinario aprovecha un 50-60% del potencial de Iñaki Williams, y ante rivales que se encierran y ante los que nos empeñamos en tratar de dominar desde la posesión no creo que lleguemos al 20% de aprovechamiento. Si haciendo un mal uso de Iñaki el año pasado marcó quince goles (tiene solo 25 años y apenas comienza a entrar en su prime), no me atrevo a pensar qué rendimiento daría en un equipo que de verdad apueste y le rodee bien. Por no hablar del enorme beneficio para los de su alrededor, ya que un Williams en racha atrae rivales y libera espacios para los jugadores de segunda línea.

Entre tanto, obviemos que por él se han interesado varios de los equipos punteros en Europa y sigamos diciendo que no es delantero. Aduriz no alcanzó los trece goles en Liga hasta los 32 años, ni en el Athletic, ni en RCD Mallorca o Valencia CF.

Por Josu Lasarte, profesor de Historia, socio del Athletic Club

@Josulasar

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