Siete años de Jon Ander Garrido: un jugador hecho a sí mismo

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José Manuel Simón

Garrido se dispone a golpear el balón (Foto: Cristo García).
Garrido se dispone a golpear el balón (Foto: Cristo García).

Este martes 26 de enero se cumple el séptimo aniversario del debut de Jon Ander Garrido en el Cádiz CF. Lo hizo en un partido matinal ante el Écija que se ganó por dos a uno. Pocos días antes, el Granada CF abonaba su cláusula de rescisión al Barakaldo CF y le cedería hasta el final de aquella temporada, cuando el club amarillo decidió incorporarle en propiedad.

Como simpatizante, socio, y ahora directivo del Barakaldo CF, me llena de orgullo y satisfacción, como diría aquél, ver dónde está ahora mismo Jon Ander Garrido. Los números hablan por sí solos: 208 partidos como cadista, el jugador de la plantilla con más temporadas en el club y el único superviviente de la plantilla junto a Salvi Sánchez que estuvo en Segunda División B.

Pero no me sorprende, porque si algo ha caracterizado su carrera es el tesón y la constancia. Nadie le ha regalado nada y es uno de esos jugadores hechos a sí mismo. Para muestra, un botón: ha jugado en las cinco máximas categorías del fútbol español.

Debutó en División de Honor con el CD Getxo, club en el que se formó, y en 2010 fichó por el Barakaldo CF de Segunda B. Su primera temporada fue horrorosa para el equipo, que acabaría descendiendo a Tercera División en medio de un año convulso.

Garrido cabecea el esférico en una jugada de estrategia en el Pontevedra-Cádiz (Foto: CCF).
Garrido cabecea el esférico en una jugada de estrategia en el Pontevedra-Cádiz (Foto: CCF).

Garrido, el salvador

La temporada siguiente, suyo fue uno de los goles que más he celebrado en mi vida. El gol del ascenso ante el Águilas, el gol de la salvación, en un partido angustioso ante un rival correoso dentro y fuera del campo. Dos partidos que, si se recogiesen todas las anécdotas que vivimos los barakaldeses aquél día, darían para escribir un libro que le llevaría a él en portada, alzando los brazos ante sus compañeros.

De hecho, ese ha sido el único ascenso que ha podido celebrar, porque en la 2015/2016 estuvo cedido en el Racing de Ferrol y el de este verano lo tuvo que celebrar en una habitación de hospital. Una lesión extraña, que le llevó a hacer pensar en la retirada, le impidió disfrutar del protagonismo que había tenido en las temporadas anteriores.

Algo que cada vez está teniendo más esta temporada en LaLiga Santander. Y es que, como dice un cadista en uno de los comentarios del tuit con el que el club ha celebrado esta efeméride, "dice mucho lo que ha hecho por el Cádiz cuando todos piden que vuelva a recuperar la forma, y no que se vaya".

Si algo ha demostrado Jon Ander Garrido, no solo en estos siete años como cadista, sino en toda su carrera, es que lo va a conseguir. Porque su resiliencia y su capacidad de adaptación están fuera de toda duda.

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