Natxo: "Me decía a mí mismo que alguien me tenía que dar una oportunidad"

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Carlos Rosende

Jueves, 18 de Octubre de 2018. 19:43
Natxo González, entrevistado por ElDesmarque en Abegondo (Foto: Iris Miquel).
Natxo González, entrevistado por ElDesmarque en Abegondo (Foto: Iris Miquel).

Natxo González (Vitoria, 1966) está satisfecho con los primeros pasos dados por su Deportivo. En la entrevista concedida a ElDesmarque, el míster vasco analiza en profundidad el particular sistema de juego empleado a lo largo de su carrera, la adaptación de los futbolistas blanquiazules a las ideas del cuerpo técnico y las dificultades con las que se encuentran entrenadores de éxito en el tercer o cuarto escalón del fútbol español a la hora de dar el salto a la élite.

¿Por qué cuesta tanto darles una oportunidad en el fútbol profesional a entrenadores exitosos en proyectos de Segunda B o Tercera?

– Esa es la pregunta que me he ido haciendo yo durante muchos años, y no sabes el porqué. Quizá porque la gente no te conoce realmente. A la gente del fútbol profesional, de Segunda y Primera, la Segunda B le queda algo lejos. En los clubes siempre se han firmado a jugadores o entrenadores con nombre por todo lo que conllevan a nivel de afición y de generar ilusión, y no es lo mismo firmar a alguien así, en esas condiciones, que a Natxo González. Bajo mi punto de vista, un poco es eso y otro el puro desconocimiento. Llevo tiempo dándole vueltas a esa pregunta y no encuentro una única respuesta.

¿Venir desde abajo ayuda a apreciar el presente?

– Sin duda. Cuando te cuesta llegar lo valoras todo mucho más. Siempre digo que estás más preparado para afrontar la oportunidad cuando has tenido que esforzarte mucho para conseguirla. Por ejemplo, para sacarme el carné de conducir yo tuve que ponerme a trabajar. Hay un sacrificio detrás. Y con el fútbol me pasa un poco lo mismo. Después de estar años y años trabajando me decía a mí mismo que alguien me tenía que dar una oportunidad. Si te digo la verdad, incluso pensaba que sería injusto que no me la diesen. Por eso creo que cuando hay una dedicación detrás, cuando se ha peleado mucho, afrontas mejor lo que te viene por delante y lo disfrutas más.

Si echa la vista atrás, ¿cómo valora el camino recorrido por el Deportivo durante los dos primeros meses de competición?

– Creo que ya podemos decir que hemos tenido un buen comienzo de temporada. Empezamos con un poco de incertidumbre y cierto temor por tener que jugar tres partidos seguidos fuera de casa con un equipo nuevo y en pleno desarrollo de nuestro propio juego. Después de disputar nueve jornadas, entrando ya en la décima, podemos decir que estamos contentos. Mi familia se encuentra bien en la ciudad, los resultados nos están acompañando y tenemos salud, ¿qué más puedo pedir?

Su nombre se asocia a una forma de entender el juego muy concreta. ¿Por qué eligió el 4-4-2 en rombo como sello de identidad?

– Me parece un sistema muy enriquecedor, por un lado para el entrenador y por otro para el jugador en las diferentes demarcaciones del campo. Y además creo que para el equipo contrario es muy difícil de contrarrestar. Se juntan las dos cosas. Suele costar un poco implementarlo, pero tienes que buscar el perfil de jugador que necesitas para esta estructura. Nuestro triángulo en el centro del campo puede equivaler al de un 4-3-3 típico, y en el triángulo superior, el que une al vértice superior del rombo con los dos puntas, quizá sí necesitamos un poco más de conocimiento del juego para encontrar posiciones incómodas para el rival. Cuesta cogerle el punto, pero cuando te adaptas a la idea te da muchos beneficios futbolísticos. O al menos yo lo veo así. Luego puedes ganar, empatar o perder.

ElDesmarque entrevista a Natxo González en Abegondo (Foto: Iris Miquel).
ElDesmarque entrevista a Natxo González en Abegondo (Foto: Iris Miquel).

Siguiendo con el sistema, ¿es complicado inculcarle al futbolista que en ocasiones aporta más inhibiéndose o esperando su momento que desplazándose por el campo mientras reclama la pelota?

– Es lo más difícil hoy en día. Al jugador le cuesta llegar a la posición en la que queremos que reciba y saber quedarse y esperar. Hay mucho futbolista que va detrás del balón siempre. Se va la pelota a un lado y él va detrás, se va la pelota al otro y él también va detrás. Si estás desmarcado, estás desmarcado. No te muevas más. Quédate ahí, sé paciente y ya te haremos llegar el balón. El mejor Barça de siempre sabía meterse en zonas delicadas para el contrario y esperar. Si estoy en una zona delicada y me vuelvo a salir porque no me llega el balón, no hemos ganado nada. De primeras, es complicado que el jugador lo asimile y lo interprete como queremos.

Carles Gil ha explicado en sala de prensa que sus actuales funciones como enganche difieren de las de un mediapunta al uso por las particularidades del rombo. ¿Qué se le pide específicamente al '10' del Deportivo?

– Al final al mediapunta sobre todo le pides calma porque se mueve en una zona muy inquieta para los pivotes rivales. Los pivotes contrarios saben que lo tienen detrás y los centrales no se atreven mucho a salir porque tienen a tu punta entre el lateral y ellos mismos. Su función (la del mediapunta) es de inteligencia y comprensión del juego, de entender el porqué y el dónde.

"La función del mediapunta es de inteligencia y comprensión del juego, de entender el porqué y el dónde"

¿Ha notado una evolución en el comportamiento del equipo cuando pierde la pelota y trata de recuperarla de nuevo?  

– Estamos perdiendo la pelota muy cerca del área contraria y ahí tienes bastante densidad de jugadores para poder apretar. Eso es lo queremos: ser fuertes en la presión durante los dos o tres segundos posteriores a la pérdida o en los cinco primeros pases del contrario. Si atacas bien, con orden, cuando pierdes el balón vas a estar bien posicionado para poder presionar. Ese orden muchas veces es difícil encontrarlo.

Además de al "orden", usted se refiere a menudo al "equilibrio". 

– Sí. Fíjate: en casa recibimos a un Elche con nueve jugadores por detrás del balón, y tu central en los primeros minutos ya se va demasiado de posición porque intenta buscar soluciones antes de tiempo. Ayer hablábamos con la plantilla sobre ese partido, y nosotros creemos que defendimos peor que contra el Sporting o el Granada. Durante los primeros 15 minutos nos llegaron con más claridad y nos cogieron peor colocados. ¿Por qué? ¿Porque es el Elche? A Riazor vinieron el Sporting, el Granada y el Málaga en dinámicas positivas, pero contra el Elche nos preocupaba que el futbolista se dejase llevar por la situación del contrario y entendiese que había que ganar rápido, marcar el primer gol en los primeros minutos. Y no es así. Si calificamos estos partidos como "partidos trampa" es porque te sientes presionado para llevar la iniciativa y puedes no interpretarlo bien. ¿Qué es el equilibrio? El equilibrio es tener la capacidad para decidir en cada momento lo más conveniente. Y eso es lo que siempre buscamos.

Natxo González, técnico del Deportivo, posa para ElDesmarque en 'El Mundo del Fútbol' (Foto: Iris Miquel).
Natxo González, técnico del Deportivo, posa para ElDesmarque en 'El Mundo del Fútbol' (Foto: Iris Miquel).

¿Difiere la propuesta del Deportivo cuando juega en casa a cuando lo hace lejos de Riazor?

– La idea siempre es la misma, tanto en casa como fuera. No cambiamos ni el mensaje ni el día a día ni le damos más importancia al aspecto defensivo por jugar fuera de casa. Queremos crecer en nuestra idea, aunque es normal que jugar a domicilio te haga estar más incómodo. En Riazor tenemos nuestro campo y a nuestra gente, y fuera eso lo perdemos. Quizá también el contrario te viene a buscar más arriba y no te permite tanto. Lo que para nosotros es importante, si jugamos fuera de casa, es ir potenciando la transición tan buena que tenemos cuando recuperamos el balón. Correr. En casa los contrarios se nos cierran más, pero fuera sí lo podemos hacer. Los días previos a jugar en casa trabajamos más lo posicional, el saber buscar superioridades, y cuando vamos a hacerlo a domicilio le damos algo más de importancia a saber cómo aprovechar los espacios. La idea es la misma, solo se introducen matices.

"No le damos más importancia al aspecto defensivo por jugar fuera de casa"

¿El objetivo es manejar varios registros planteando un mismo sistema?

– Cuantos más registros dominemos, mejor. Repasando el último partido, lo abrimos con una acción a balón parado; el segundo gol de Carlos (Fernández) fue una progresión de Michael (Krohn-Dehli) y luego aparece el talento; y el cuarto, el gol de Borja (Valle), vino después de acumular 22 pases. Vamos a intentar ser fuertes en todos los registros porque cuando estoy mal con balón y tengo que defender dispongo de la posibilidad de correr y destrozar a un rival con el triángulo que forman el mediapunta y los dos delanteros. Conseguir que todo funcione y funcione bien requiere tiempo, no pasa de la noche a la mañana.

¿Y el balón parado en contra? ¿Cuándo decidió pasar a defenderlo en bloque dentro del área?

– Esta es la tercera temporada. En Reus, hace dos años, empezamos a tomar la decisión. No estábamos respondiendo bien en la defensa de este tipo de situaciones, lo pensamos y decidimos llevarlo a cabo para tener las dos alternativas, la que utilizamos ahora y la más habitual. Así podíamos elegir en función de los resultados. Esta funcionó bien, como se ha demostrado, y es la manera que hemos utilizado hasta ahora.

El Dépor dejó la portería a cero contra el Elche y estuvo acertado en los últimos metros sin Quique González. ¿Le está sorprendiendo el impacto de Carlos Fernández en el equipo? Pasó por quirófano el 11 de julio y, más allá de sus condiciones técnicas, resulta llamativo su buen tono físico. 

– Es cierto que podía haber alguna duda a nivel físico con él. Lo tuvimos que meter un poquito con calzador porque faltaban Fede, Christian y Borja, y al final fíjate cómo nos ha salido. Carlos no había competido en pretemporada y le ha costado tres o cuatro partidos coger el ritmo de competición. Ha trabajado mucho, mucho, mucho. Y eso es lo que está explotando en los últimos encuentros. Su calidad luce porque ahora también está más suelto.

Natxo González, en las gradas de la ciudad deportiva coruñesa (Foto: Iris Miquel).
Natxo González, en las gradas de la ciudad deportiva coruñesa (Foto: Iris Miquel).

Carlos es solo una pieza más en un vestuario muy renovado. ¿Cuenta con el grupo sano que el club pretendía configurar cuando Carmelo del Pozo se hizo cargo de la dirección deportiva?

– Sí. Y déjame decirte que las cosas no salen por casualidad. Hay un grandísimo trabajo de la dirección deportiva para construir un equipo con un gran nivel futbolístico y humano. Se ha mirado mucho esa parte porque queríamos un vestuario sano y con hambre. Un vestuario con el mismo deseo que tenía yo de querer estar en el Dépor o de venir al Dépor. A un proyecto así tienes que venir sano y con la mente muy limpia.

"Hay un grandísimo trabajo de la dirección deportiva para construir un equipo con un gran nivel futbolístico y humano"

Le ha dado tiempo a conocer el club por dentro. ¿Cuál es su grado de satisfacción con el proyecto?

– Máximo. El Deportivo es un club de Primera que ahora mismo, por desgracia, no está donde debe. Los medios en el día a día son los mismos, aquí no ha cambiado nada. Los campos, el estado de los campos, el material, el personal... todo aquí es de Primera, no puedo quejarme de nada.

¿Su intención es la de asentarse en A Coruña? 

– Ojalá. Siempre he sido un entrenador de estar durante años en el mismo proyecto. Llevo 30 en el fútbol y solo he formado parte de cuatro o cinco equipos. Reus, Sant Andreu, Alavés, en el Zaragoza estuve solo un año porque me fui yo... Me gustaría pasar muchos años en el Deportivo; eso significaría que todo ha ido bien tanto para el club como para mí. 

La última: ¿es de esos entrenadores que llega a casa y enciende el televisor para ver un partido por placer o lo hace por obligación?

– Me gusta ver fútbol. Lo que menos sigo es Primera. Y Segunda la veo por razones obvias. Como tenemos partidos los viernes, los lunes, los sábados [ríe]... trato de ver siempre todo lo posible, pero tampoco me obsesiono. Tienes una familia. Ahora ya soy capaz de desconectar, entre comillas, y de entender que tengo una familia al lado. Durante muchos años me costó asimilarlo. Si mi familia o mi mujer quieren salir a dar un paseo a las 19, me veo el partido de las 16, por ejemplo. Tengo que respetar la convivencia, porque si no... malo.

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