Llama la atención porque desde la entidad verdiblanca se dice que el objetivo para la próxima campaña será algo más que mantener la categoría y el rendimiento ofrecido por el entrenador en sus últimos equipos no invita, precisamente, al optimismo.
En el Xerez, sin ir más lejos, sólo ha sido capaz de ganar dos partidos de 16 disputados y en ningún momento ha conseguido dotar al equipo de la reacción que se le supone a un motivador como él. Además, ha provocado alguna polémica con enfrentamientos dentro del vestuario y con la cantera.