El Rayo Vallecano se ha complicado la existencia en la Primera división tras caer en Anoeta por 2-1 ante una Real Sociedad que sólo se jugaba la honra.
El equipo donostiarra se adelantó en el marcador gracias a un gol de Oyarzabal frente a un rival muy nervioso y sin chispa arriba. El canterano Bautista puso tierra de por medio tras la reanudación y más miedo en los visitantes.
Paco Jémez se la jugó con Manucho y Javi Guerra y este último recortó distancias. Granero fue expulsado y el Rayo apretó, pero el marcador ya no tuvo variación. El equipo rayista debe ganar en la última jornada y esperar los tropiezos del Getafe y el Sporting.