El Celta de Vigo ya se entrena a las órdenes del nuevo técnico, Eduardo Coudet. El Chacho trabaja con los jugadores disponibles, a falta de los lesionados y los internacionales, y ya prepara el encuentro ante el Sevilla FC de LaLiga Santander. Debido al poco tiempo que dispone para implementar sus automatismos y trabajar con todos, no sería raro ver una alineación con diferencias significativas a las últimas que alineó Óscar García. Aunque, más allá del partido inmediatamente posterior, hay otros futbolistas que han gozado de poco peso. Estos, al igual que aquellos que lo tuvieron y lo fueron perdiendo con el paso de las jornadas, tratarán de hacerse un hueco en los onces del argentino. Por encima de todos destacan cuatro.
Fran Beltrán. El madrileño fue fundamental para Óscar García en el tramo final de la pasada temporada. No obstante, tras la llegada de Renato Tapia, ha perdido protagonismo. Apenas ha disputado siete partidos, tan solo cuatro de ellos como titular. Bien como pivote o bien como interior, el ex del Rayo Vallecano tiene un perfil de los que al propio Coudet le suelen gustar.
Okay Yokuslu. El turco apenas ha jugado cuatro partidos esta temporada, dos de ellos como titular. Sus amagos de salida rumbo a Turquía en el pasado mercado de verano dinamitaron la confianza de Óscar García en él. Si bien a priori Okay no encaja en el prototipo de pivote de confianza de Coudet, todo dependerá de las necesidades que el argentino detecte en el equipo. Lo que sí está claro es que es un reinicio desde cero y que parte con las mismas opciones que el resto.
Brais Méndez. Apenas dos titularidades en seis partidos disputados, muchos de ellos con minutos residuales. Su perfil asociativo y su capacidad para jugar tanto pegado a banda como en zonas interiores puede abrirle una puerta a la titularidad con Coudet. Lleva mucho tiempo sin mostrar su mejor fútbol, pero esta puede ser una buena oportunidad para reivindicarse.
Miguel Baeza. El cordobés, por el que el Celta pagó al Real Madrid dos millones y medio de euros, ha disputado apenas seis partidos, con tan solo dos como titular. Ha mostrado buenas maneras y mucho talento, pero la suerte le ha sido esquiva en momentos puntuales. De hecho ha dado más de un palo en ocasiones de gol claras que bien pudieron cambiar el signo de su etapa como celeste hasta ahora. Desborde y mucha calidad en su pierna izquierda, amén de su juventud. Un diamante en las manos de Coudet, que sin duda intentará pulir.