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Finales y jugadores para finales

Un contenido de:
Ion Urrestarazu

Mikel Merino celebra su gol en el Real Sociedad-Espanyol (Foto: LaLiga).
Mikel Merino celebra su gol en el Real Sociedad-Espanyol (Foto: LaLiga).

Por desgracia sólo nos queda la liga. Una única competición por la que pelear. A estas alturas de la temporada y en otras circunstancias mejores, seguramente más acordes a lo que este Club aspira y merece por lo que es y representa, estaríamos preocupados por la avalancha de partidos que estarían por venir entre Copa, Europa League…y liga. Sin embargo, y como decía al principio, por desgracia, solo tenemos una tarea en la que emplearnos. Cuando sucede esto es conveniente verle el lado bueno que no es otro que esa ventaja que te da respecto de algunos otros equipos de “tu liga” el poder enfocar y dirigir toda tu fuerza, energía y concentración en el mismo punto.

Por ello entiendo que hay que poner toda la carne en el asador, quemar todas las naves, llamadlo como queráis, y ser valientes. La tamborrada quedó atrás pero no se me ocurre mejor ejemplo de cómo hay que tomarse las cosas que duran tan poco. Son veinticuatro horas a tope, donde pequeños y mayores exprimen al máximo todo lo que acontece a su alrededor y hacen que la fiesta sea una bomba en explosión permanente. Pues así debería tomarse el equipo cada partido. Como una final de noventa y pico minutos, como el último partido de su vida, como si no fuera a haber más partidos jamás. Y para eso hacen falta jugadores que quieran llegar a ese minuto noventa y pico con el corazón en la boca y con las piernas destrozadas.

Ha pasado ya una vuelta y tiempo ha dado de sobra para ver lo que cada uno puede dar o está dispuesto a dar. Ha habido de todo, lesiones, cambio de entrenador, que han propiciado que todos hayan tenido sus oportunidades, por lo que nadie puede tener como excusa que no ha tenido minutos para reivindicarse o demostrar que merece un sitio en el once o que puede ser alguien importante en este equipo. Algunos, claramente, han demostrado que no están a la altura.

Han surgido sorpresas como Le Normad y Ahien que bien merecen seguir teniendo continuidad. Han demostrado un nivel más alto y una fiabilidad mayor que algunos de sus compañeros y rivales por el mismo puesto. Hemos recuperado a Luca Sangalli con el que se puede ir a cualquier guerra, ha demostrado también que está ahí incluso aportando más que otros recién llegados que volverán a su lugar de procedencia y si te he visto no me acuerdo. Tenemos a potrillos como Barrenetxea y Roberto López quien bien les gustaría a otros muchos clubes disponer de ellos y poder contar con su talento, desparpajo y motivación.

Nos quedan sólo los partidos de liga, no caben ya excusas de cansancio ni grandes rotaciones. Tendrán que jugar aquellos que quieran darlo todo y tomarse los partidos como eso, finales. Ojalá Imanol haya tomado buena nota y no se case con la burocracia de las cesiones y lo que algunas de ellas conllevan, haciendo un bloque fuerte, reconocible y del que estemos todos orgullosos. Finales y jugadores para finales, tenemos las dos cosas. Ahora hay que ir a por la primera, el Huesca. La segunda ya vendrá. Ya habrá momento de llamar a cada cosa por su nombre.