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Doncic también tiene Familia en Tokio

Sergio Llul anota ante la mirada de Doncic.
Sergio Llul anota ante la mirada de Doncic.

Si España es La Familia del baloncesto internacional, Luka Doncic también tiene la suya en Eslovenia. No ha venido solo a Tokio'2020 y los suyos se encargaron de arroparlo en el último partido del Grupo C. El combinado de Sergio Scariolo enjauló a la bestia de la NBA, pero le auxiliaron sus compatriotas para infligir la primera derrota de España (87-95) en el torneo. Nada cambia el pase a cuartos de final que ya estaba garantizado. Lo que sí cambia es el rival, que será mucho más difícil como segunda clasificada del grupo.

Ése fue el gran castigo para un combinado nacional que hizo lo más difícil. Frenó al líder de Eslovenia, sublimado hasta ahora en su nivel de juego con números estratosféricos, pero quizá el esfuerzo se pagó en un mal final de partido saldado con un parcial de 17-27 en el último y definitivo cuarto.

El duelo entre el actual campeón del mundo y el de Europa no defraudó. Un señor partidazo puso cara a cara a la mejor defensa del torneo olímpico y al mejor ataque. Y España no puede irse con malas sensaciones, porque jugó bastante bien durante muchos minutos. El simple hecho de bajar 20 puntos la anotación media de Eslovenia (118 ante Argentina y 116 frente a Japón) ya tiene mucho mérito, porque los balcánicos han confirmado su seria candidatura a medalla.

Scariolo, un almirante de la pizarra que pide a gritos un banquillo NBA, logró lo que hasta ahora nadie había hecho, hallar el antídoto a la vorágine anotadora de Doncic: una defensa caja y uno (box&one) que no sólo atemperó el volcán ofensivo del base esloveno, sino que lo desquició en gran medida. Con apenas 4 puntos al final del primer cuarto y 3 personales, la mayor parte del trabajo parecía adelantada.

El valenciano Claver, alternando con Garuba y Abrines, le dio árnica en defensa y el jugador de los Dallas Mavericks se marchó a la pausa jurando en hebreo a los árbitros. Pero Eslovenia no es sólo Doncic. El estadounidense nacionalizado Tobey, Prepelic, Blazic...y, sobre todo, Cancar (máximo anotador del partido con 22 puntos) derramaron sangre eslovena por su hermano NBA.

Sergio Llull, en el España-Eslovenia (@BaloncestoESP).
Sergio Llull, en el España-Eslovenia (@BaloncestoESP).

Doncic se quedó a una asistencia del triple-doble

Y tampoco es que Doncic se sentara a tomar un café viendo a los suyos. Al descanso se fue con 8 puntos, 9 rebotes y 5 asistencias. Pero es que acabó el choque a una sola asistencia del triple-doble, una barbaridad que en los Juegos Olímpicos sólo han logrado en la historia dos hombres: Belov (Montreal'76) y, nada más y nada menos, Lebron James (Londres'12).

Ricky Rubio, con 18 puntos y 9 asistencias, volvió a brillar como faro de España, también iluminada por Abalde (14 puntos). La jaula de Scariolo funcionó hasta el punto de que el partido parecía poder definirse en el tercer cuarto, cuando dos triples seguidos de Rudy Fernández (12 puntos en total) pusieron la máxima diferencia en el marcador (55-43). Un mate de Claver la reeditó un minuto después (57-45). El volcán era España.

Sin embargo, Eslovenia empezó a carburar su ataque para superar la defensa española y a rentabilizar su dominio en el rebote. El acierto en el triple le dio el plus que le faltaba para volver a igualar el encuentro al final del tercer cuarto (70-68). Doncic aguantó con sus tres personales y España se desconcentró un poco tras una rigurosa técnica por salir a pista con seis tras tiempo muerto. Mientras Scariolo se desgañitaba en sus protestas.

Dos acciones seguidas de Ricky, con canasta y robo posterior, insuflaron aire a España, pero Eslovenia no estaba dispuesta a dejar solo a su héroe y decantó el choque en sus instantes finales.

Estadísticas del partido aquí.