Antonio Calderón ficha por el Dolcan Zabki polaco tras jugar en Gibraltar

La ruta de Antonio Calderón: Polonia-Gibraltar-Polonia

Un contenido de:
D.M.

Lunes, 13 de julio de 2015. 18:43

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Muchos se acordarán de Antonio Calderón, exquisito lateral izquierdo de la etapa dorada de Antonio Tapia en el filial del Málaga. Rondeño de nacimiento y peón del fútbol, ha vivido lo mejor y lo peor del balón en sus 31 años recién cumplidos. Una doble lesión de rodilla frustró una progresión incipiente y precoz, Calderón subió y bajó cual montaña rusa, y el balón, que tanto le quitó, le dio una nueva oportunidad, nada menos que en Polonia. Allí seguirá su carrera profesional tras una etapa efímera pero enriquecedora en el Lincoln Red de Gibraltar, donde ha podido jugar la primera previa de la Champions.

Dicen que lo mejor del fútbol son las historias que florecen en su hierba y la de Calderón da para varios fascículos. Extremadamente emocionante ha sido su último zigzag. El rondeño ha hecho un break en su experiencia polaca para jugar la Champions con un equipo de Gibraltar. Como suena. Terminó su contrato con el Pogón Sieldce, con el que logró la permanencia en la Segunda División de Polonia, y recibió una llamada para ayudar al Lincoln Red, campeonísimo de Gibraltar y entrenado por el gaditano Raúl Procopio, para ayudarles a avanzar en la UEFA Champions League. Y allí, cerquita de casa, se fue Calderón hace un mes. Pasaron la primera fase venciendo al Santa Coloma de Andorra y este martes inician la segunda ante el campeón danés, el Midtjylland. Pero Calderón se queda en tierra. Vuelve a Polonia para firmar por un nuevo equipo, el Dolcan Zabki de Varsovia. Una nueva oportunidad en su país fetiche.
“Me hubiera quedado aquí, pero no puedo desaprovechar lo que me ofrecen allí y tenía que decidirme ya”. Calderón sabe que, en el fútbol, lo de hoy ya es casi ayer, de modo que esta misma noche se coge un vuelo para Polonia y el martes se va de concentración con su nuevo equipo. La Liga polaca empieza dentro de tres semanas, no hay tiempo que perder. Así que, de momento, no podrá seguir soñando con avanzar en la Champions con el cuadro gibraltareño. “Ha sido una experiencia muy buena, con un buen equipo y unos buenos compañeros. Esto que he vivido se queda conmigo”, relata el zurdo rondeño, que no descarta volver a Gibraltar más adelante.
Mientras eso ocurre, Calderón vuelve al país que le vio renacer como futbolista. “Ir a Polonia me cambió la vida, me volví a sentir profesional”, confiesa el malagueño, que fue intervenido en dos ocasiones de una rotura del ligamento cruzado de la rodilla. “Ahora juego de mediapunta”, apostilla orgulloso. No nos extraña, al lateral o extremo izquierdo que vimos en el filial de Tapia en Segunda no le faltaba ni un pellizco de calidad. Se le ve finísimo, atrás quedaron aquellos entrenos en los que el técnico de Baena le llamaba cariñosamente: “Gordo”.
Después vinieron las lesiones, los impagos, el albero, la incertidumbre y el para acá para allá sin saber donde plantar la maleta y a la familia. Jaén, Extremadura, Ronda, Aranda… Y luego Polonia. Y luego Gibraltar. Y ahora otra vez Polonia, la histórica Varsovia que ya le espera para seguir disfrutando del balón como aquel niño que empezó hace ya más dos décadas en su pueblo natal. Que el fútbol le siga acompañando.

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