Esta vez, el fuego quemó

Viernes, 01 de Febrero de 2019. 22:56

El resultadismo tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Este Málaga acostumbra a echarse atrás y verlas venir cuando se adelanta en el marcador. A vece sale bien y acaba ganando partidos, siempre con sufrimiento. Pero cuando juegas con fuego, en ocasiones te acabas quemando. Y eso ocurrió este viernes en La Rosaleda. El equipo blanquiazul fue ganando casi todo el partido gracias al tempranero gol de Adrián, pero dio vida al Almería, se dejó encerrar. Y tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió. Los visitantes rescataron en el minuto 90 un punto que les sabe a gloria y un golpe duro para el Málaga.

Salió Muñiz de nuevo con un 4-3-3 con Erik Morán como cinco escoltado por Keidi Bare y N'Diaye, que jugaban como interiores y se descolgaban algo más, tanto en ataque como en la presión. Los primeros minutos fueron de imprecisiones por ambas partes, de tanteo y sin un claro dominador del juego, aunque el Almería dejó claro que buscaba hacer daño a la contra.

Pero el Málaga sigue siendo experto en penalizar al rival cuando la tiene, y lo demostró en el minuto 11. Casi de la nada, Keidi Bare se sacó un muy buen centro desde la banda derecha y Adrián, al segundo palo, la empaló con la zurda sin dejarla caer y batió a René, que poco pudo hacer. Quinto gol del madrileño en Liga, superando a Jack Harper y a un tanto de Blanco Leschuk. Fue marcar y caer la mundial en La Rosaleda. La noche fue fría y lluviosa, pero cantando goles se olvidan los males.

El primer gran susto lo dio el Almería en el 25', con un disparo de Juan Carlos Real que se estrelló en el palo izquierdo de Munir, que ya estaba vencido. El rechace lo cogió Álvaro Giménez y la mandó al fondo de las mallas, pero el linier levantó la bandera y La Rosaleda respiró hondo. Los visitantes dieron un paso adelante en busca del empate, pero ya sabemos cómo funciona este Málaga... En el minuto 33, Renato Santos provocó una falta en la frontal. Se la pidió y la lanzó él mismo, un golpeo espectacular que acabó con el balón en la misma cruceta. Hasta tembló la portería de René... No fue peor el Almería en los primeros 45 minutos, de hecho acabó empujando y con un par de ocasiones bastante claras, pero el Málaga se fue al descanso por delante (1-0).

Adrián y Keidi, abatidos en el Málaga-Almería (Foto: Paco Rodríguez)
Adrián y Keidi, abatidos en el Málaga-Almería (Foto: Paco Rodríguez)

Volvió a faltar ambición

Los de Muñiz salieron más enchufados tras el paso por los vestuarios. Keidi Ramos tuvo en sus botas el 2-0 en el 50' tras una cabalgada de N'Diaye. Se la puso perfecta al albano, pero no tuvo tiempo de orientar su disparo, René achicó bien y salvó a los suyos del segundo. Una lástima, porque el mediocentro con ficha del filial cuajó un gran partido y ese tanto hubiera sido la guinda. A esa jugada le siguieron buenos minutos del Málaga con N'Diaye, Renato Santos y el propio Keidi creando muchísimos problemas a la zaga almeriense.

Pero el equipo retrasó líneas, se echó atrás con el partido todavía abierto y con demasiado tiempo por delante. No se rendía el Almería, que generaba peligro a balón parado y con combinaciones rápidas. Los visitantes insistían y tuvieron ocasiones de sobra para empatar. Ahogaron al Málaga, lo encerraron en su campo, y obtuvieron el merecido premio en el minuto 90. Luis Rioja, que el curso pasado jugaba en Segunda B con el Marbella, protagonizó una gran jugada individual y silenció La Rosaleda con un gol que hace daño, mucho daño. Quizás esa versión tan conservadora tiene mucho que ver con el hecho de que la afición no termine de engancharse al cien por cien, algo que preocupa a Muñiz. Y noches como las de este sábado no ayudan nada...

1 comentario

  1. Juan Ruiz Espinosa

    Mas de lo mismo. Sin ambicion, sin empuje ni garra. Mirando para atras no se ganan los partidos. Que toston de entrenador. Miedo me da con la mentalidad del equipo de tener que jugar las eliminatorias para ascender. La solucion Muñiz dos empates y a los penaltis.

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