Dos años sin rastro de Bobley Anderson: su hermano da las últimas pistas

Posado de Bobley Anderson para 'La Bombonera' en 2013 (Foto: José Ortega).
Posado de Bobley Anderson para 'La Bombonera' en 2013 (Foto: José Ortega).

Bobley Anderson Allègne (La Boa, Costa de Marfil, 3/03/92), representa la cara más amarga del fútbol. La ascensión, la fama súbita, la mala (di)gestión del éxito y el declive vertiginoso al asfalto. Los sueños rotos. Su pista lleva perdida dos años justos desde que en octubre de 2018 circularan por las redes sociales algunos vídeos suyos deambulando sin rumbo por las calles de París y con un aparente deterioro físico y anímico. Unas imágenes crudas del exjugador del Málaga. Se especuló con una situación de extrema necesidad que lo tenía como un homeless en la capital parisina e incluso con graves problemas mentales. Tanto Bobley como gente de su entorno cercano calificaron entonces todo aquello como "rumores". “Tiene un gran corazón, compartía momentos con algunos 'sin techo' y era su forma de ayudarlos. Alguien lo vio y lo difundió”, dijeron al respecto sobre aquellos misteriosos vídeos. "No estoy loco", apostilló él.

Desde entonces nada más se ha vuelto a saber de Bobley. Han pasado 105 semanas y una pandemia, y el marfileño, que tiene ahora 28 años, sigue desaparecido y sin equipo conocido. El último fue el modesto Châteauroux del Championnat National (tercera categoría francesa), en 2015. El Málaga acababa de rescindir su contrato tras varias cesiones baldías para tratar de amortizar la inversión que hizo por él (Zulte Waregem, Alcorcón…). Cuentan que Bobley sólo jugó tres partidos en Francia – en la web especializada Transfermarkt sólo consta uno, el 16 de octubre de 2015, con gol ante el Bastia – y se marchó. Perdió el gusto por el fútbol y cayó en una profunda depresión diagnosticada. El Châteauroux le rescindió su contrato de alquiler y Bobley Anderson no volvió a jugar más. Tenía 23 años. Todo se desvaneció en su mundo. El resto es rumorología y vacío, salvo los vídeos referidos y aparecidos tres años después de su último partido. Su actividad en las redes sociales, pese a que mantiene abiertos sus perfiles en Facebook, Twitter e Instagram es nula desde mediados de la década.

El jeque lo quiso recuperar para el filial

Bobley Anderson, junto a Jerome Leroy, su entrenador en el Châteauroux.
Bobley Anderson, junto a Jerome Leroy, su entrenador en el Châteauroux.

Su última foto oficial conocida fue junto a Jerome Leroy, exjugador galo y su entrenador en el Châteauroux. Leroy coincidió a mediados de los 90’ en el Paris Saint Germain de Dely Valdés o Anelka con Emmanuel Dorado, central blanquiazul a finales de los mismos años, con casa en Málaga y amigo personal de Basti. Fue la caña que tiró el Málaga CF a través de su Fundación para tratar de ayudar a Bobley cuando aparecieron las imágenes que aparentaban su estado de mendicidad. Abdullah Al-Thani, entonces presidente y moderadamente activo en su cargo, hablamos de 2018, quiso sacarlo de su situación ofreciéndole trabajo. El jeque ordenó localizarlo para que el marfileño volviera a jugar al fútbol en el filial del Málaga y pudiera rescatar una vida al borde del precipicio. No fue posible, no hubo manera de encontrarlo. Años después, este medio trató de recuperar aquellos indicios de la mano de Dorado. Pero tampoco.

Su hermano Tonny: "Quiere volver a casa"

Así, tras varios meses de investigación, ElDesmarque localizó en Ferke, departamento al norte de Costa de Marfil, junto a Burkina Faso, a Tonny Allegne, el mayor de sus cinco hermanos de padre y madre (Bobley tiene además una hermana más por parte de madre). Tonny es Inspector de Orientación en el Ministerio de Formación Profesional de Ferke, y vive con la amargura de no conocer el paradero de su hermano. No lo ve desde 2013, cuando Bobley fue convocado por primera (y última) vez por su selección absoluta para jugar contra Marruecos en Abiyán, ciudad de su país. Era la cresta de la ola para él, recién fichado por el Málaga post-Champions y con un buen salario. El dorsal ‘10’ de aquel equipo rutilante en el que todavía quedaban estrellas como sus admirados Kameni o Roque Santa Cruz. Bobley vivía sus primeros meses en Europa y saboreaba el triunfo de un joven que a los cinco años se fue de casa para vivir en la ciudad con su tío y que a los diez fue reclutado para la Academia AFAD de talentos marfileños, el Djékanou. Luego llegó Marruecos, donde brilló en el Wydad Casablanca y fue nombrado mejor extranjero del campeonato. Y más tarde el Málaga, su puerta a Europa, la llamada de la selección, jugar con el icono Drogba... El sueño de cualquier niño africano. Aquello era, ni más ni menos, que el primer capítulo de su precipitado final como futbolista. Vísteme despacio que tengo prisa. Tenía 21 años y todo le sobrevino de golpe.

Tonny Allegne, hermano de Bobley, y el propio Bobley en su presentación con el Málaga.
Tonny Allegne, hermano de Bobley, y el propio Bobley en su presentación con el Málaga.

“Hablamos la última vez porque me llamó desde un prepago para decirme que quería volver a casa, pero la crisis de salud que vive Europa actualmente no le permitió su viaje. Desde entonces, nada", relata su hermano

“No tengo su contacto, me refiero a su número de teléfono. No está en las redes sociales. Sé que vive en París, pero exactamente no puedo decirlo”, contesta Tonny Allegne a ElDesmarque. Relata su hermano, en francés, que habló recientemente con Bobley: “Hablamos la última vez porque me llamó desde un prepago para decirme que quería volver a casa, pero la crisis de salud que vive Europa actualmente no le permitió su viaje. Desde entonces, nada”. La prioridad de su familia, al igual que la de este medio con la elaboración de este reportaje, es la de “ayudar a Bobley a convertirse en el hombre que era cuando se despidió de nosotros para el WAC en Casablanca y luego en Málaga”, continúa Tonny, agradecido por nuestro interés y confiado en que su hermano pueda volver pronto a casa y empezar de cero. La vida siempre merece nuevas oportunidades. Y la suya, una montaña rusa, no debe caer en el olvido.

5 comentarios

  1. JFM

    Deusto tuvo la mala suerte de coincidir con Iribar.
    Los MALAGUISTAS tuvimos la gran suerte de verlo jugar en el Málaga.
    Pero como siempre, a lo largo de la historia del futbol, llega el diablo para matar las ilusiones del MALAGUISMO, está vez fue Marcel Domingo, echando a un ídolo como Viberti, destruyendo al mejor Málaga hasta la fecha y llevandolo de nuevo a segunda.
    El fútbol MALAGUEÑO y el MALAGUISMO, desde 1904, ha tenido que sufrir muchos Altanis, muchos virus, "don" jequevirus no ha sido el primero.
    La lista de todo tipo de diablos destructores del MALAGUISMO, llegados de todas direcciones, es muy larga.

  2. JOSE

    Es una pena saber de nuestros ídolos rotos. Deusto ha sido el mejor portero que he conocido en el Málaga, partícipe de una época dorada donde el Málaga tenía una plantilla de lujo, ahora valdría muchos millones o no, porque Jarthani los hubiera vendidos a todos, jejeje.

  3. José Morales García

    Magnífico artículo. Gracias por descubrirnos la vida como es. Cuando el viento se vuelve la miseria humana campa por sus respetos... ¡No desfallezcas y ojalá haya suerte de encontrarlo.

  4. JFM

    Vaya historia más triste.
    Recuerdo que nuestro único Premio Zamora en primera división, Deusto, terminó en las calles creo recordar de Tenerife.

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