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Aarón Ñíguez y el partido de los deseos sin cumplir

Un contenido de:
F.N.

Aarón, durante la cuarentena, y entrenando con el Lugo (Fotos: Málaga CF / CD Lugo).
Aarón, durante la cuarentena, y entrenando con el Lugo (Fotos: Málaga CF / CD Lugo).

Ni probar la cara menos agradable del fútbol ha variado un ápice la mentalidad y la forma de vivir de Aarón Ñíguez. Sólo hace falta dar un rodeo por sus redes sociales para descubrir a un hombre feliz, que disfruta de su familia y de echar a andar un nuevo e ilusionante proyecto en el Club Costa City, la última aventura de los hermanos Ñíguez, a la par que se machaca a diario con un Málaga CF que le abrió las puertas de par en par porque entre club y jugador brotó una relación caballerosa. Vestido de blanquiazul entrena día a día con la primera plantilla, fortaleciendo su forma física tras una operación el pasado verano y a la espera de regresar, al fin, a disputar un partido oficial. El último data del 15 de febrero de 2019, hace 19 meses ya. Por el camino, estuvo cerca de volver a jugar con el Lugo y todavía más con un Málaga en el que el fútbol y las lesiones le dieron la espalda. Este viernes, justamente, ambos equipos se miden en La Rosaleda.

Un partido que supone los dos últimos deseos por cumplir para Aarón, al menos a nivel futbolístico. Su aventura en Malasia, después de un buen ciclo en el Oviedo, terminó de forma abrupta y a su vuelta a España entró en un limbo en el que aún perdura. Jugador versátil, con gol y experiencia, Curro Torres pensó en él -le conocía de su etapa en el Valencia- cuando dirigía al Lugo. Al ser un jugador en paro, la escuadra lucense prefirió que Aarón pasara un periodo de prueba y, cuando ya tenía un acuerdo fijado, el límite salarial hizo inviable su incorporación. Manolo Gaspar, atento, se movió para ocupar la vacante que había dejado Antoñín con Aarón, que aterrizó ilusionado en la Costa del Sol en marzo y adaptándose a las condiciones salariales mínimas que el club podría ofrecerle.

Aarón, en un entrenamiento en La Rosaleda (Foto: LaLiga).
Aarón, en un entrenamiento en La Rosaleda (Foto: LaLiga).

Apenas había entrenado con su nueva camiseta cuando la pandemia estalló, el fútbol y la vida se pararon. El contratiempo sin duda más inesperado para Aarón (se empapó del estilo de juego del Málaga en cuarentena), que otra vez se quedó con la miel en los labios. Quedaba liga, bastante, con un tramo final de temporada crucial para el Málaga en el que no pudo estar. No llegó ni a debutar el ilicitano que, como él mismo explicó en su despedida, sufrió dos lesiones que le impidieron quitarse de encima esa "obsesión" por volver a competir. Un jugador que renovó a coste cero después del pasado 30 de junio hasta 'fin de obra' y que incluso ofreció la parte proporcional que el club podía retribuirle para los trabajadores de la entidad.

Un habitual en los entrenamientos

Llegó el verano y Aarón pasó por el quirófano para paliar un problema en el menisco de su rodilla derecha, cuya recuperación inició en Elche donde tenía un contrato 'heredado' que resolvió antes de que continuara con su tratamiento en Málaga. Se dejó ver por la pretemporada y también por una Rosaleda en la que en un primer lugar trabajó en solitario antes de hacerlo con el resto del grupo. Sigue haciéndolo, sin olvidar que es un jugador libre que en cualquier momento podría firmar por algún equipo que tuviera al menos una ficha sin ocupar. Equipo que pudo ser el Lugo, equipo que también pudo ser el Málaga.

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