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El futuro en blanco y negro

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Javier Santos

Luis del Sol, en su época de jugador del Betis (Foto: RBB).
Luis del Sol, en su época de jugador del Betis (Foto: RBB).

La muerte de Luis del Sol, que en paz descanse, ha sido el último de los recurrentes sucesos que a uno le empujan a reivindicar con ahínco el respeto por el pasado. La experiencia demuestra que para conocer el futuro hay que darse una vuelta por el pasado. Y las viejas lenguas aseguran que para conocer bien la historia de un pueblo es menester darse una vuelta por su cementerio. Intentando no ser tan lúgubre, creo que para conocer mejor la idiosincrasia de una afición conviene repasar la lista de sus ídolos y leyendas. Y Del Sol lo era del Real Betis.

Para eso no es imprescindible ganar copas (las ganó en Madrid, en Turín y con España en la Eurocopa de 1964), basta con que la gente te elija. Y a Del Sol el beticismo lo eligió como uno de sus mitos. Jugador, entrenador, director deportivo y nada menos que su nombre amparando a todo aquel que va cada día con la ilusión de un niño a la ciudad deportiva de Los Bermejales.

Quizás sea por la irrefrenable acumulación de años. Quizás, seguramente, por la pasión que siempre he tenido por la Historia. El caso es que me reconcome contemplar el pasotismo de las nuevas generaciones con el pasado. Ese desprecio por la mayor fuente de sabiduría y posibilidad de viajar al futuro que tenemos. Esa frustración pasa a ser indignación con el trato que en la sociedad moderna le damos a los viejos. Basta echar la vista atrás, sólo unos meses atrás, y ver qué ha pasado durante la pandemia en las residencias de ancianos, esos lugares donde se mezcla la ayuda loable y necesaria con el intolerable y creciente recogimiento de estorbos.

Aparcar a los viejos para que no molesten nada tiene que ver con Luis del Sol, afortunadamente. Futbolísticamente hablando ha sido tratado como justa leyenda tanto por el Betis como por dos gigantes como Juventus o Real Madrid. Pero sí me gustaría que los béticos más jóvenes y que no lo hayan hecho antes se empapen ahora de la vida y obras de personajes como Del Sol. Es justo, pero también es necesario. Lo mismo me atrevo a aconsejarles a los sevillistas sobre Marcelo Campanal, que se fue al popular tercer anillo del Sánchez-Pizjuán sólo un año antes que ahora 'Sette Pulmoni', y que tuvo una carrera y una vida realmente de película.

Justo anoche, el fantástico programa de divulgación cultural 'Cuarto Milenio', rescataba del olvido y probablemente del anonimato a uno de esos genios españoles que jamás nos contaron siquiera que existió: Mariano Díaz Tobar. Otras veces fue el turno de Fernando Gallego, Marcelino Orbés, Julio Cervera, Jerónimo de Ayanz o el increíble legado de Leonardo Torres Quevedo. Usen la red de redes sin tienen interés en saber qué consiguieron todos ellos. De nuevo encima de la mesa esa sorprendente tradición española de no conocer su propia historia o, peor aún, de infravalorarla respecto a la ajena.

Varias instantáneas representativas del paso de Luis del Sol por el Betis.
Varias instantáneas representativas del paso de Luis del Sol por el Betis.

Me consta que el Real Betis, a través de sus medios de comunicación, ayudará a esa necesaria labor de divulgación sobre la figura de Luis del Sol. Y es patente que su tributo a este sevillano de adopción no ha esperado a la muerte. Es más, atrás quedaron otras épocas en las que el club no estaba a la altura en el trato a sus ídolos. Joaquín Sánchez es el ejemplo perfecto, megahomenajeado aún en vida (deportiva) en verde y blanco. Pasado, presente y futuro.

Me congratula enormemente ver a una institución como el Real Betis dándole el lugar que merece a su historia. Me conmueve ver al presidente del Sevilla FC visitando al socio número uno en su propia casa. Me quedo embelesado escuchando las historias que cuentan los Dorsales de Leyenda en Nervión. Me emociona esa foto de Del Sol acariciando su triangulito de honor en el Villamarín. Freno en seco el zapping televisivo en cuanto veo que en la tele de cualquiera de los dos clubes sevillanos están reponiendo un partido de hace décadas.

Y por eso alzo la voz contra el desprecio continuo que en la sociedad moderna hay hacia el pasado, creyendo que este, aunque haya sido esplendoroso, no sirve ya para nada. No es útil de cara al futuro. Al mismo tiempo que en 'Cuarto Milenio' glosaban al cura español inventor del cine, unos supervivientes se daban voces en una playa. Al mismo tiempo que don Luis del Sol Cascajales cerraba los ojos, las quejas por el césped de La Cartuja le dejaban marchar en silenciosa paz.

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