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Pablo Haro: el Jesús Navas bético que despunta en Las Palmas

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Enrique Manzanares

Pablo Haro jugando en Las Palmas Atlético.
Pablo Haro jugando en Las Palmas Atlético.

Noventa minutos. Un periodo de tiempo en el que puedes hacer muchas cosas, pero que gira en torno al fútbol. Un deporte que se convierte en un sueño y te hace viajar por la pasión de cumplirlo. Sólo por noventa minutos. ¿Merece la pena? Que se lo pregunten a Pablo Haro, jugador de Las Palmas Atlético.

Pablo tiene 22 años. Nació en Segovia, pasó por Huelva, pero su verdadera casa es Sevilla. Ahí llegó casi como un adolescente y siguió con su vida formándose con los valores del fútbol. Y más concretamente del Real Betis. Porque ni su pasado onubense pudo impedir que siguiera su pasión. Sea donde sea, ‘manque pierda’.

Y en Sevilla empezó su carrera dentro del fútbol. Pasó por Portaceli, recaló en la U.D. Bellavista y, dado su buen juego, fichó por el A.D. Nervión. Por entonces era juvenil y su idea era seguir progresando. Todo ello mientras lo compaginaba con su carnet del Real Betis.

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Con trabajo y constancia las oportunidades siempre llegan #BetisDivHonor

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Porque el club de su vida estaba en Primera División con su ídolo, Rubén Castro, y dirigido por Pepe Mel. No eran malos tiempos para el Betis. De hecho, siendo juvenil, llegó una oportunidad tan inesperada como única. El conjunto verdiblanco lo llamó para hacer las pruebas para la categoría de División de Honor. Pero, desgraciadamente para Pablo, no hubo fortuna.

Pablo Haro, un extremo de garantía

Su juego está marcado por su gran velocidad y su despunte en banda derecha. Un extremo puro. Con tal calidad que el primer equipo de la A.D. Nervión lo hizo debutar en febrero de 2016. Nada más que pudo jugar cinco partidos con el Nervión antes de que el C.D. Utrera, de Tercera División, hiciera realidad su fichaje. Pablo ya estaba despegando en Sevilla.

Pablo Haro, jugando en Utrera (Foto: CD Utrera).
Pablo Haro, jugando en Utrera (Foto: CD Utrera).

Tres años pasó en Utrera y una calidad indiscutible le hizo titular. Su última campaña en tierras sevillanas fue su aval. Un total de 45 partidos llegó a jugar, disputando incluso la fase de ascenso a 2ª División B. Y tal era su capacidad que informes suyos viajaban por toda España. Incluso por fuera de la península.

Un día que estaba estudiando llegó la llamada de su vida. La U.D. Las Palmas quería sus servicios para el filial. “No tuve mucho tiempo para pensármelo, pero tampoco había mucho que pensar. Era una oportunidad única”, afirma Pablo. Y es que una llamada de un equipo así no se puede rechazar. Ni siquiera aunque haya que salir de casa.

Y eso hizo. En julio de 2019, el conjunto canario materializó su fichaje, remarcando una creciente apuesta por la cantera. Para Pablo, un movimiento así suponía un reto que debía asumir. “Jugar en un filial es una gran oportunidad de llegar a los grandes equipos, era una oportunidad para gente joven como yo”, defendía el sevillano.

Su nueva vida en un filial

Y de esta forma llegó la que es su nueva vida. Un día a día en el que debe entrenar por la mañana y estudiar por la tarde. En un piso del club, vive con su amigo y ex compañero de la U.D. Bellavista, José Luis López, además del vasco (Gorka Garai). Con ellos estudia, se divierte y se anima a conocer su nueva ciudad.

Pablo Haro, celebrando con la plantilla una victoria (Foto: UD Las Palmas).
Pablo Haro, celebrando con la plantilla una victoria (Foto: UD Las Palmas).

En lo deportivo ha cumplido grandes metas y grandes sueños. Ha jugado en 16 ocasiones con el filial de Las Palmas en 2ªB, pero él destaca otra cosa. Pepe Mel lo convocó por primera vez con el primer equipo en noviembre. “La plantilla estaba lastrada por las bajas y podía ser mi oportunidad”, comentaba Pablo.

Aquellos que veía y animaba desde la grada del Villamarín se habían convertido en sus compañeros. Pepe Mel y el delantero Rubén Castro recibieron con los brazos abiertos al joven Pablo Haro. “Les comenté que era del Betis y que los había visto en el Villamarín. Pepe Mel fue muy cercano y me habló de algunos compañeros míos de Utrera”, añadía. Las vueltas que da el fútbol.

Y así fue cómo Pablo Haro debutó con el primer equipo: siendo titular contra el Castellón en Copa del Rey. Y disputó los noventa minutos junto a otros dos canteranos. "Mel nos dijo que aprovecháramos esa oportunidad. Era la ocasión perfecta para seguir jugando con el primer equipo", recordaba Pablo.

Jesús Navas, versión bético

Pablo Haro, jugando en Las Palmas Atlético.
Pablo Haro, jugando en Las Palmas Atlético.

Tres convocatorias más en el primer equipo lo han convertido en una promesa. Porque Pablo siempre intenta aprender de los mejores, de sus ídolos. “Rubén Castro siempre dice: da igual cómo juegues, el fútbol va de meter goles”. Sus compañeros lo comparan con Jesús Navas por su juego por la banda derecha. “No me molesta, pero si me comparan con Joaquín, mejor”, aclaraba entre risas. 

“Rubén Castro siempre dice: da igual cómo juegues, el fútbol va de meter goles”

Una futura estrella que el fútbol canario está disfrutando, pero que se crió futbolísticamente en el barrio de Nervión. Pablo Haro no sabe lo que será de su futuro, pero no le importará seguir viajando para cumplir su sueño. Un sueño que mueve pasiones, sentimientos e ilusiones desde edades muy tempranas. Porque tal vez no sean sólo noventa minutos.

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