Triste epílogo a una temporada: aprobado tirando a muy deficiente

Nadie por encima del escudo del Real Betis. Ahora, por debajo, muchos, casi una legión. Todos los que han contribuido a perpetrar una temporada lamentable coronada por el triste epílogo de este domingo ante el Real Valladolid. Cabría matizar la calificación del director deportivo y circunstancial técnico: aprobado, sí, tirando a muy deficiente…

En el Solteros-Casados disputado en el José Zorrilla, La Banda Verdiblanca del Tío Perete protagonizó el enésimo ridículo de un ejercicio podrido desde su inicio que nadie fue capaz de reconducir. El segundo presupuesto más bajo de LaLiga Santander apenas tuvo que ajustarse las chanclas para airear las vergüenzas de un proyecto deportivo desnortado.

Centrocuentismo, arabescos estériles, tiqui-taca de garrafón y otras artimañas del fútbol de mentira concurrieron en un Betis plano, como Óscar, quien se hubiera ganado la internacionalidad de haber dependido sólo de este partido. Este Betis no tiene defensa, ni en el campo ni fuera. Y eso no puede pasar una y otra vez sin que ocurra nunca nada. Este Betis no compite y eso no sólo es incompatible con una hipotética obligatoriedad de ganar, sino que conduce a la antítesis de la esencia de esto de la pelota: a perder, perder y perder.

La competitividad, el orgullo, la vergüenza torera deberían de presuponérsele a todos los jugadores, que para eso siguen cobrando los pastizales que cobran mientras mucha gente malvive. Pero como en este negocio ellos son los que tienen la moneda, para cambiarla o no según les plazca, esas señas de identidad hay que imponérselas desde arriba. Y eso en el actual Real Betis por lo visto nadie tiene legitimidad y fuerza moral para hacerlo. Por eso pasa lo que pasa. O, mejor dicho, por eso no pasa lo que tiene que pasar.

Concluye el calvario, llegan las olas de esperanza

Por fortuna para los béticos, el calvario anual ha concluido y podrán bañarse entre las olas de esperanza, tumbados en la arena de la ilusión y bajo el sol radiante del nuevo proyecto que se cuece a fuego rápido. Más vale que el ingeniero Pellegrini tenga también conocimientos de albañilería y venga de la mano de un buen capataz, porque la obra tiene una peoná buena.

El reto es mayúsculo para un entrenador con 66 palos que dice que lo que le convenció para venir al Betis fue una conversación “con sus dueños”. Éstos han demostrado hasta ahora una incapacidad manifiesta para gestionar una entidad centenaria que por historia y afición debería estar en otro lugar bien distinto. Ellos mismos dicen que el Betis “es de los béticos”. Y estos últimos se merecen una vida mejor. Si Pellegrini y quien sea no obran el milagro, entonces será responsabilidad de los béticos que su vida siga siendo un infierno.

2 comentarios

  1. EL 15 Y PRONTO EL 18

    el 15 y a 29 jojojojoy le vemo quitao ar fekir ar zeviya jojojojojojo el 29 se coge en nervionnnnn y te deja cerca de PARLAAAAAAAAAAAA jajajajaa y los martes a ver el salvame bababa juasjuasjuasju tiki tiki miau miau apaga la luuuuuuuuu

  2. Ignacio Torres

    Aprobado? Me suena a cachondeito porque quedar el 15 es aprobado tiene cojones, y DON LORENZO SERRA FERRER partiéndose de risa del de los folios del ruina, palmeros los que defendéis a esta gente insultando a los beticos que estamos indignados cuando criticamos lo que todo el mundo está viendo,y lo hacemos porque nos duele, os van a tener que pagar más y más regalitos,porque defender a estos 2 INCOMPETENTES E INEPTOS ya es difícil.el que trincaba por lo menos era betico,estos son antibeticos.

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