Real Canales Balompié

El Real Betis se ha transformado, para bien. Tanto que casi le cambia hasta el nombre. Viéndolo sobre el campo, el subconsciente traiciona y conduce irremediablemente a llamarlo a la manera de su esencia: Real Canales Balompié. Porque el Betis es, ahora mismo, el equipo de Canales. Y Canales es, ya antes y ahora más, el subtítulo del Betis.

El choque ante el Celta de Vigo no hizo sino acentuar la sideral ascendencia del cántabro sobre el juego de un equipo que se ha dado la vuelta. Atrás quedaron la inconsistencia, la levedad defensiva y la falta de competitividad. Las virtudes de este nuevo Betis no son mérito único de Canales, pero, qué casualidad, se han consolidado coincidiendo con su vuelta.

Esta misma semana ha admitido públicamente que se quedaría toda la vida en el Betis. Qué pena que el Betis no se pueda quedar toda su vida con él. El propósito no se queda en un grito al viento, en esa pose y lugar común que muchos profesionales del balompié adoptan por contentar a la afición. Lo demuestra en el césped, donde se consagran por derecho los buenos peloteros.

El Villamarín, el templo donde ha encontrado la paz su fútbol

En su DNI pone Santander en el lugar de nacimiento, pero en su corazón se ha grabado Heliópolis a tinta de sangre verde. El Villamarín se ha convertido en el templo donde ha encontrado la paz su fútbol y Canales lo sabe. Por eso se ha matado trabajando fuera del campo en su rehabilitación y no le ha temblado el pulso en arriesgar para superar su lesión antes de lo previsto. Porque este club le da la vida y él se la está entregando entera. Mil y un sufrimientos después en una complicada carrera, el fútbol lo está poniendo en su lugar. Ese lugar se llama Betis.

Este miércoles feo y frío se lo volvió a alegrar al beticismo. Su doblete en la primera mitad reparó el meneo sufrido por el bloque de Pellegrini en el inicio del partido, donde el Celta le sembró el ánimo de malos augurios. Como hiciera en Levante casi sin haberse recuperado siquiera, se echó el equipo a la espalda, inspirando a sus compañeros y devolviéndole la cordura al grupo.

La Eterna Banda del Capitán Canales

La banda que en algunos partidos pareció este Betis de Pellegrini se ha convertido en La Eterna Banda del Capitán Canales. Las circunstancias de lesiones y virus han hecho que el técnico chileno apueste por los jóvenes y la cantera, y esa apuesta se ha revalorizado al son del magisterio del cántabro. Laínez desborda, Víctor Ruiz se anticipa, Fekir roba balones y la da cuando debe, Joel para…

Sigue habiendo cosas que mejorar, errores absurdos o descoordinaciones imberbes; siguen pagándose lagunas en la planificación deportiva; seguirán echándose en falta fichajes que la economía difícilmente permite en estos momentos; se seguirá sufriendo, frente al televisor o, algún día, en el estadio. Todas son heridas que cicatrizan pronto con el ungüento de la victoria. Y el mejor camino para lograrla son los Canales. Los de Sergio.

1 comentario

  1. JOSÉ MARÍA LEBRÓN LUQUE

    Todo un caballero de este deporte. D. Sergio Canales

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